sábado, 8 de enero de 2011

Letra 203, 9 de enero de 2010


JUNIA, LA APÓSTOL TRANSEXUADA (II)
Cristina Conti
Lupa Protestante, 15 de noviembre de 2010

Cuando estudiaba en el seminario, tuve el privilegio de tomar un curso con Bruce Metzger como profesor invitado. El Dr. Metzger es miembro del comité editor del Nuevo Testamento Griego. Recuerdo que un día le pregunté sobre el tema de Junia y él me dijo que efectivamente se trataba de una mujer y que su nombre era Junia, porque el nombre masculino Junias simplemente no existe. ¿Por qué, entonces, se ha traducido ese nombre como si fuera un nombre masculino? Y lo que es tal vez peor, ¿por qué el Nuevo Testamento Griego, incluso en su última edición (NTG27) sigue apegado a la forma masculina Iouniân, el acusativo del masculino Junias (un nombre que no existe)? Lo que motiva el problema es que en griego los nombres propios se declinan como si fueran sustantivos.
En el texto griego del Nuevo Testamento, Andrónico y Junia llevan las desinencias del acusativo, como objetos directos del verbo aspázomai (saludar). De modo que el nombre aparece como Iounian y la única diferencia estaría dada por el acento escrito que se le coloque. Digo “que se le coloque” intencionalmente, puesto que si bien algunos manuscritos tardíos tienen acentos escritos, la mayoría de los manuscritos más antiguos y más confiables no los tienen.
En los manuscritos unciales (que carecían de acentos escritos), el nombre IOYNIAN podría ser tanto la forma acusativa del femenino IOYNIA como del masculino IOYNIAS. Sin embargo, los primeros manuscritos con acentuación, B2 (s. VI o VII), D2 (s. IX), y el famoso minúsculo 33 (s. IX) traen Iounían, que es inconfundiblemente el acusativo del nombre femenino Iounía, es decir Junia.
En la mayor parte de la tradición latina, el nombre se cambió por Ioulía (Julia), que, por supuesto, es también un nombre femenino. Lo mismo ocurre en uno de los testigos más antiguos, el P46 (c. 200), que también trae Ioulía. Otro importante testimonio textual en favor de un nombre femenino es la versión copta sahídica (s. VI-VII), que trae sencillamente IOYNIA, ya que en dicho idioma los nombres propios no se declinan. Ante tantas pruebas, resulta inexplicable que los editores del NTG27 sigan usando el masculino Iouniân a pesar de todas las evidencias en contra. Y que además avalen su lectura apelando a manuscritos unciales que carecen de acentos escritos, mientras colocan obstinadamente un acento circunflejo en la última vocal, convirtiendo así al nombre en masculino.
Hay que tener en cuenta que la edición número 13 de Nestle (1927) fue la primera que cambió abruptamente, y sin explicaciones, la sílaba acentuada del nombre para convertirlo en el masculino Junias. Antes de esa fecha, para Nestle, el nombre era femenino. Las ediciones subsiguientes a la de 1927 –y las ediciones de Nestle-Aland desde 1956– se han limitado, también sin dar explicaciones, a seguir esa tendencia. Comprendo que muchos miembros del comité editor deben sentir que los dogmas de su iglesia se desmoronan sobre sus cabezas, pero creo que es hora de llamar a las cosas (y a la apóstol Junia) por su nombre. Aunque, según Peter Lampe, ya en algunos manuscritos minúsculos del siglo IX, el nombre aparecía en la forma masculina Iouniân, se cree que el primer comentarista que consideró que el nombre era masculino fue Egidio de Roma (1245-1316).
Como protestante, debo reconocer con vergüenza que Lutero, en su traducción de la Biblia al alemán, fue quien popularizó dentro del protestantismo el nombre masculino Junias. Ocurre que, para su traducción de Romanos, él se basó en gran parte en el comentario de Stapulensis sobre Romanos (1512), que traía Junias, en lugar de Junia. Leyendo esa obra fue que Lutero llegó a su conclusión de la justificación sólo por fe. Sin embargo, aparte de que Lutero estuviera comprensiblemente apegado a tal comentario, sospecho que su bien conocida misoginia tuvo mucho que ver en su elección de un nombre masculino para la persona que acompañaba a Andrónico. La sospecha se acrecienta al tener en cuenta que el texto griego que Lutero usó para su traducción, el de Erasmo –la mejor compilación del Nuevo Testamento griego de aquella época– acentuaba el nombre en su forma femenina. Y la sospecha se convierte en certeza al ver que Lutero no vaciló en hacer agregados a este versículo, describiendo a Andrónico como “el varonil”, a Junias como de la familia Junia, para terminar diciendo que ambos eran “hombres” notables entre los apóstoles. El texto griego, en cambio, no trae descripciones, ni dice que eran hombres.
A pesar de algunas opiniones contrarias, los testimonios textuales a favor de un nombre femenino son abrumadores. La opción de basarse exclusivamente en los manuscritos unciales, y acentuar la palabra donde se les ocurra, no se justifica en vista de que un texto oscuro siempre debe ser aclarado con otros manuscritos confiables, y en este caso tenemos nada menos que el B2 y el 33 (la familia de manuscritos D no es muy confiable). El hecho de no tomarse el trabajo de buscar la aclaración de un término ambivalente como IOYNIAN, ya está mostrando la inclinación de ciertos traductores (y también de ciertos editores del NTG), cuya postura ideológica no les permite creer que una mujer haya sido apóstol.
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LA SANTA MUERTE, VIRGEN DE NARCOS Y POLÍTICOS
Radio Nederland, 7 de enero de 2011
El culto a la Santa Muerte ha ido creciendo en México. No solo pasó de las clases marginales a las élites, sino que cruzó fronteras hacia Centroamérica, Estados Unidos y Canadá. El periodista José Gil, hizo un gran reportaje sobre esta nueva manifestación religiosa en México, que bajo el título La Santa Muerte, la virgen de los olvidados, acaba de ser publicado como libro.
¿Cómo fue que la muerte se convirtió en la virgen de los olvidados?
Durante siglos en México la imagen de la muerte fue marginada, perseguida y satanizada. Ya desde 1797 sus seguidores le piden lo mismo que hoy día: protección. Se le pide lo que el Estado y el gobierno deberían otorgar, como justicia y empleo. Muchas de las inconformidades sociales se han canalizado a través de esta fe. En 1995, el año de la mayor crisis de la historia moderna de México, llamada El efecto tequila, que no emborrachó a los mexicanos sino que los derribó- la gente perdió los ahorros de toda su vida, su casa, su coche, su negocio. Fue precisamente ese año cuando creció el número de adeptos a la Santa Muerte. Fue la desesperación, la búsqueda, lo que la catapultó y dejó de ser de ser un culto exclusivamente de pobres y abrazó a la clase media.
¿La virgen de Guadalupe ha perdido terreno frente a la “Niña Blanca”?
Se complementan. Todos los adeptos a la Santa Muerte son católicos y guadalupanos pero buscan en la “Niña Blanca” lo que ya no encuentran en la Iglesia Católica: la confianza en su institución. Hay una gran crisis económica, política, institucional, de familia y la crisis ha dejado un hueco que han llenado los cultos populares como el de la Santa Muerte.
¿Cómo es que la virgen de los olvidados se coló en las élites?
A las cúpulas les gusta mucho el esoterismo y esa es una gran debilidad. Por ejemplo, el Secretario de Seguridad Pública de México, Genaro García Luna, la lideresa del sindicato de maestros Elba Esther Gordillo, el ex gobernador de Oaxaca Ulises Ruiz, se han acercado a la Santa Muerte para pedirles mantenerse en el poder. Las súplicas de los políticos son muy distintas a las de los pobres”, concluye nuestro entrevistado.
La Santa Muerte: ¿un culto de maleantes?
Los policías, los narcotraficantes, los soldados tienen en común las súplicas a la Santa Muerte de protección. Se trata de “oficios” en los que no se sabe si uno regresará con vida. El 4 de enero los diarios de circulación nacional dieron la noticia de la captura de David Romo, líder del Santuario Nacional del Ángel de la Santa Muerte, junto con nueve personas acusadas de secuestro. David Romo se autoproclamó “arzobispo primado de la Iglesia Católica Apostólica Tradicional México-Estados Unidos”. Romo tuvo muchas confrontaciones con Jonathan Legaria Vargas, alias comandante Pantera, quien era líder de otro templo dedicado a la Santa Muerte y fue quien erigió una estatua de 22 metros de alto de la Niña Blanca, en el noreste de la Ciudad de México.
En el 2008, el comandante Pantera fue asesinado y hubo diversas versiones periodísticas que vinculaban a David Romo con la muerte de su rival. Ambos personajes se disputaban el derecho a monopolizar el culto a la Niña Blanca. David Romo es acusado de secuestro, fraude, robo de varios delitos más. Exorcismos contra la criminalidad y la Santa Muerte La Iglesia Católica no quiere saber nada del culto a la Santa Muerte. Es milenaria la intolerancia del catolicismo hacia otras religiones o hacia variantes del cristianismo, como sucedió con el protestantismo luterano que sumergió a Europa en una de sus peores guerras y también una de las más largas. Todo lo que no era católico era herético y hasta satánico.
En pleno siglo XXI, la Arquidiócesis de México pretende capacitar más sacerdotes exorcistas que luchen contra "prácticas satánicas" que provocan la violencia. El sacerdote Pedro Mendoza Pantoja, coordinador de los exorcistas en la Ciudad de México, apunta sus baterías en contra la ola de delitos en México provocados por “ la influencia del diablo”. Un devoto de la Niña Blanca entrevistado por quien escribe estas líneas opinó: “La Iglesia Católica está preocupada por perder tantos fieles y habla de la Santa Muerte como un rito satánico para desprestigiarnos. En realidad lo que les duele es la pérdida de limosnas. Si la gente se les aleja es por la cantidad de curas pederastas que hay y por todos los robos y estafas que han cometido obispos y arzobispos como Onésimo Zepeda, que ya tiene juicios en su contra por quitarle a una viejita 130 millones de pesos. Los exorcistas deben empezar por la misma Iglesia Católica”. (www.rnw.nl/espanol)
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QUIEREN EXPULSAR A EVANGÉLICOS EN POBLADO DE QR
Radio Quintana Roo, 5 de enero
Un lapso de tres días, fue el tiempo que le dieron a la familia evangélica para que abandone la comunidad de Trapich, o de lo contrario, los habitantes de esta localidad estarán tomando justicia por su propia mano, por haber destruido lo que consideran una “aparición divina” en un árbol de cedro. De acuerdo con información dada a conocer por el subdelegado de la comunidad de Trapich, donde la mayoría de los habitantes se encuentran indignados por la acción de una familia evangélica, Faustino Poot Huchim, hizo mención que ante la molestia de los habitantes de este poblado, por la acción tomada por esta familia, es necesario que abandonen la comunidad o de lo contrario la gente podría tomar otras acciones en su contra.
Siguió diciendo que “es necesario que las autoridades resuelvan este conflicto, o la gente va a tomar justicia por propia mano, ya que lo que hicieron, para la gente fue muy grave, y para que se puedan calmar o tranquilizar los vecinos de la comunidad, deben de recibir un castigo ejemplar”. Agrega que “antes de todo esto esta familia fue creyente en la religión católica, y hace unos años, de la noche a la mañana esta familia se convirtió en evangelista, y con sus acciones están afectando nuestra religión”, asimismo indicó que no sólo es un grupo de personas que están en su contra sino que es casi todo el pueblo, integrado por aproximadamente 400 personas. […]

Avisos

CONVOCATORIA A REUNIÓN CONGREGACIONAL
México, D. F., a 7 de diciembre de 2010
En el nombre glorioso de Nuestro Señor Jesucristo, Jefe y Cabeza de la Iglesia, y con fundamento en los artículos 160 al 170 de la Constitución de la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, se CONVOCA a los miembros en plena comunión de la Iglesia Ammi-Shadday a la Reunión Congregacional a celebrarse D.M. el 16 de enero de 2011 a las 13.30 hrs. para la elección y llamamiento pastorales.
Por acuerdo del Consistorio.
“Por la Palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo”.
Pbro. Caleb Díaz, Pastor oficiante
A.I. Rubén Núñez, Secretario
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Hoy, a las 17.30 hrs., tendremos una reunión de planeación por ministerios. Corresponde a: Crecimiento espiritual, Educación cristiana, y Liturgia y adoración
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CULTO DE ORACIÓN Y ESTUDIO
Martes 11 de enero, 19 hrs.
JOB RESPONDE A ZOFAR (Job 21)
Modera: A.I. Angelita Martínez
JOB 21.1-12, Dios Habla Hoy
El mejor consuelo que ustedes pueden darme
es escuchar mis palabras.
Tengan paciencia mientras hablo,
y después, ríanse si quieren.
Mi pleito no es con ningún hombre;
por eso estoy tan impaciente.
Si me ponen atención,
se quedarán mudos de miedo.
Si yo mismo pienso en ello, me espanto;
mi cuerpo se estremece.
¿Por qué siguen con vida los malvados,
y llegan a viejos, llenos de poder?
Ven crecer a sus hijos y a sus nietos,
que a su lado gozan de seguridad.
Nada amenaza la paz de sus hogares;
Dios no los castiga.
Su ganado es siempre fecundo;
las crías nunca se malogran.
Sus hijos corretean y juegan como corderitos,
y alegres bailan y saltan al son del arpa,
los tambores y las flautas.
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PRÓXIMAS ACTIVIDADES
15 – Debate sobre la ordenación de las mujeres: Iglesia "San Pablo", Zaragoza 55, Col. Pilares, Toluca, Méx., 10 hrs.
16 - Reunión congregacional
18 - Reunión extraordinaria de Consistorio, 20.30 hrs.
22- – Taller de Liturgia, 10.00-13.00 hrs.
23 – Reinscripciones a la Escuela Dominical

Dios hace un pacto con las familias, Pbra. Eva Domínguez Sosa

9 de enero de 2011

Colosenses 2.11-13


Los judíos se circuncidan en señal de que son parte del pueblo de Dios. Pero a ustedes Dios los hizo parte de su pueblo uniéndolos a Cristo, y así les quitó el deseo de seguir pecando. Esa fue la circuncisión que Dios mismo les hizo. Cuando ustedes fueron bautizados, fueron sepultados con Cristo. Y resucitaron con él, porque confiaron en el poder de Dios. Antes, ustedes estaban muertos, pues eran pecadores y no formaban parte del pueblo de Dios. Pero ahora Dios les ha dado vida junto con Cristo, y les ha perdonado todos sus pecados.

Invitación para el sábado 8


sábado, 1 de enero de 2011

Conducta cristiana en una sociedad patriarcal


Colosenses 3.18-4.1
Biblia Isha, pp. 1399-1400

A fin de entender qué significa este texto para las mujeres hoy, primero hay que comprender qué significó para las cristianas y los cristianos que recibieron estos consejos dentro del mundo del primer siglo. El pasaje sigue el formato de unos escritos muy comunes en la antigüedad, llamados “códigos domésticos”, que hablaban de tres pares de relaciones: esposo-esposa, padre-hijos/as, amo/esclavos/as.
En la sociedad esclavista grecorromana, los gobernantes insistían en que los amos de las grandes casas controlaran estrictamente a sus subordinados, con el fin de evitar cualquier subversión. Entre los subordinados estaban tanto los esclavos y esclavas como los hijos (aun cuando fueran mayores de edad) y la esposa del amo.
La producción económica de estas casas patriarcales era muy importante y sus dueños detentaban gran poder político. Debían demostrar su rango y autoridad como esposos, padres y amos. Para cada una de estas relaciones, los escritores paganos justificaban su superioridad con varios argumentos. En cuanto a la relación entre el jefe de la casa y su esposa, se decía que las mujeres eran por naturaleza inferiores a los hombres y por eso tenían que ser gobernadas por ellos. Por esta y otras razones los “códigos domésticos” no dirigían palabra alguna a las mujeres ni a los otros subordinados.
¿Qué pensaban los primeros cristianos y cristianas de esta situación? La mayoría de ellos formaban parte de las clases subordinadas y pobres. Las iglesias eran pequeñas y no tenían influencia en la gran sociedad, aun cuando había unos pocos varones cristianos que pertenecían a la clase superior y cierto número de mujeres de este estrato social.
Este pasaje de Colosenses (también Ef 5.1-6.9) sigue el formato de las tres relaciones: esposo-esposa, padre-hijos/as, amo-esclavos/as. Sin embargo, en varios aspectos importantes este documento cristiano alteró el contenido tradicional. Por ejemplo, aquí el autor no se dirigió solamente ni en primer lugar al esposo-padre-amo. Habló primero a las personas que la sociedad patriarcal definía como subordinadas, como personas de menos valor: esposa, hijos, esclavos y esclavas. Frente a aquella jerarquía social opresiva este texto cristiano los tomó en cuenta como personas dignas, capaces de decidir sus conductas.
En el v. 18 el autor aconsejó a las mujeres que acataran la norma vigente, sujetándose a sus esposos. Como cristianas, debían llevar una conducta ejemplar y cumplir con lo que la sociedad esperaba de ellas. De manera parecida, exhortó a los hijos e hijas a obedecer a los padres (v. 20). Con esta actitud agradaban al Señor y al mismo tiempo se adaptaban a las expectativas de una sociedad que exigía sujeción a la figura patriarcal. Los esclavos y esclavas (vv. 22-25) vivían totalmente dependientes de su dueño, pero los que habían abrazado la fe en Jesucristo ya pertenecían a otro Señor y esto relativizaba el trabajo forzado para el dueño terrenal. Encontraron en Cristo una liberación existencial que les permitía no simplemente obedecer órdenes sino, en un nivel más profundo, mantener intactas su propia integridad y autoestima.
En vez de recalcar y reforzar la autoridad del esposo-padre-amo, este código cristiano le exigió modificar radicalmente su actitud y conducta hacia las personas que, según los preceptos sociales, estaban sujetos a él.
En tanto, el esposo debía aprender a amar a su esposa (v. 19) en una cultura en la que los matrimonios estaban arreglados por los padres. En Ef 5.25-27 el apóstol explica que este amor tenía que impulsar al varón a entregarse para promover la vida de la esposa, como lo hizo Cristo al dar su vida por la iglesia. Col 3.19 incluyó además una amonestación contra una actitud opuesta al amor: un espíritu de amargura y enojo que impulsara al esposo a maltratar a su esposa con palabras humillantes o acciones violentas.
Al dirigirse a los padres (v. 21), la enseñanza cristiana desafió otro precepto cultural: debían preocuparse no tanto por dominar a los hijos e hijas como por animarlos.
En aquélla época era inconcebible la abolición de la esclavitud, sin embargo, este código cristiano socavaba la ideología esclavista al rechazar el poder absoluto del dueño sobre sus esclavos, diciéndole al amo cristiano que él mismo era esclavo del Señor (4.1), por lo que estaba obligado a dar a sus esclavos y esclavas un trato bueno y justo. Pero, qué sentido tiene hoy ser justo dentro de un sistema esclavista, que es totalmente injusto?
El caso de amos y esclavos da una pista para interpretar todo este texto. Durante mucho tiempo, ciertos sectores cristianos pensaron que este pasaje revelaba que, ante Dios, la esclavitud estaba aceptada si los amos trataban bien a sus esclavos. Hoy se ssabe que estaban equivocados. Si así es el asunto con esclavos y amos, ¿qué del caso de esposas y esposos? A pesar de los nuevos valores exigidos a los varones ―amor sacrificial y buen trato―, permaneció intacta la subordinación de la mujer y el dominio del marido.
El primer paso para interpretar el texto es reconocer que estas instrucciones están pensadas para el mundo del primer siglo. El evangelio de libertad y justicia tiene poder para transformar toda la sociedad, pero en aquella época esta capacidad se realizó sólo en parte. La comunidad cristiana era pequeña y sin poder; para sobrevivir, debía adaptar su conducta a las normas imperantes, al tiempo que enseñaba a los cristianos varones a asumir nuevas actitudes y conductas, potencialmente revolucionarias. Estos nuevos valores estaban destinados a socavar el modelo de dominio/subordinación en toda la sociedad.
El segundo paso en la interpretación es reconocer que ha cambiado mucho el mundo en que vive la iglesia. Por ejemplo, ya no se tolera la esclavitud y nadie puede tomar este texto para defenderla ni para imponer sobre las parejas de hoy el antiguo modelo de dominio/sujeción.
El tercer paso es reconocer que la población cristiana ya no es una minoría impotente sino una fuerza que influye en la sociedad. Esta realidad debe impulsar a recuperar la intención agitadora de este texto. Las instrucciones que aquí se impartieron a los varones dominantes también socavan la ideología jerárquica actual y mueven a cuestionar la cultura patriarcal de la sociedad contemporánea.Este texto impulsa a hombres y mujeres a avanzar hacia el amor mutuo y la justicia en el seno de todos los matrimonios y hogares.

Letra 202, 2 de enero de 2010


AL UMBRAL DEL 2011
Carmelo Álvarez
ALC Noticias, 29 de diciembre de 2011

Una vez más llegamos a ese momento crucial en que dejamos atrás un viejo año y nos aprestamos a recibir el nuevo. Es un rito de pasaje que cada año nos rodea de sensaciones muy diversas. La mayoría de las personas desean olvidar momentos dolorosos que llevaron a la separación física de seres queridos o rupturas de todo tipo desde divorcios hasta distanciamientos de amistades y familiares, por las razones que fueren.

Sin embargo, siempre tenemos este optimismo que nos llama a mirar hacia el futuro con esperanza. Somos seres humanos tercamente afirmados y afirmadas con posibilidades de reclamar lo mejor de nuestra humanidad y los más altos ideales que implica enmendarnos y proponernos ser mejores. Yo afirmo esa dimensión pues soy por naturaleza optimista. Pero debo advertir que más allá de nuestras buenas intenciones hay que discernir y decidir como humanidad los rumbos que tenemos que escoger. Nuestras aspiraciones, sueños y deseos son necesarios. Pero la fuerza ética que nos plantea retos ineludibles, incluso para la preservación de la creación y por ende de la especie humana, está en juego. A pesar de nuestras buenas intenciones seguimos atrapados en conductas que nos pueden llevar a nuestro propio precipicio y destrucción. ¡Los tiempos que enfrentamos son de una gran complejidad!

Casi todos los desafíos que tenemos por delante son producto de nuestro atropello contra la naturaleza y su equilibrio. Los últimos 500 años hemos experimentado los más grandes logros tecnológicos, científicos y de desarrollo industrial y económico, como nunca antes en la historia de la humanidad. De igual forma han sido los siglos en que la destrucción de nuestro hábitat natural ha ido erosionando nuestra propia existencia y subsistencia. Desde la contaminación del agua hasta la explotación indiscriminada de los recursos naturales, la mayoría de ellos no renovables, el cerco de nuestra autodestrucción se hace cada día más evidente.

Entonces, ¿qué hemos de hacer? Creo que podríamos comenzar con una actitud de humildad y conversión. Nuestra fe, tanto en su dimensión moral como espiritual, debería señalarnos rutas para enmendarnos, cambiar, corregir y llamarnos a cuentas como seres humanos racionales y sensibles. Aquella afirmación bíblica en Lucas 18.8, puede ser una admonición y una promesa: “Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?”.

Pienso que tanto para las personas creyentes en una fe religiosa como para hombres y mujeres de buena voluntad que tienen fe y se piensan agentes morales que miran con perplejidad, pero también con una gran dosis de compromiso en la necesidad de que los seres humanos nos unamos en una gran gesta de reconciliación y paz, el llamado es ineludible. Hace falta un verdadero humanismo ecuménico hacia este siglo 21 que nos sigue desafiando y acompañando.

El cinismo no es el camino, la urgencia en actuar responsablemente es nuestra fuerza. Todos y todas somos agentes de transformación. Frente a las guerras, los conflictos de todo tipo que generan más y más violencia y las ideologías paralizantes y enajenantes, hay que seguir soñando y luchando por un mundo mejor. Nuestra utopía es ese lugar distinto y posible que nos aguarda, pero que hemos de construir con imaginación y tenacidad. Como decía el Mahatma Gandhi en la India: “Si la fuerza espiritual que existe en el mundo fuera más negativa que positiva, hace tiempo estaríamos destruidos”.

Afirmemos que hemos sido puestos aquí en este mundo de Dios con el propósito de propiciar una gran convivencia de toda la creación, en una gran parábola de ternura y amor que nos envuelva a todos y todas. Un poema de nuestro querido obispo Pedro Casaldáliga sugiere una ruta de paz:

Danos, Señor, aquella Paz extraña
que brota en plena lucha
como una flor de fuego;
que rompe en plena noche
como un canto escondido;
que llega en plena muerte
como el beso esperado.

Danos la Paz de los que andan siempre,
desnudos de ventajas,
vestidos por el viento
de una esperanza núbil.

Aquella Paz del pobre
que ya ha vencido el miedo.
Aquella paz del libre
que se aferra a la vida.

La Paz que se comparte
en igualdad fraterna
como el agua y la Hostia.

Pedro Casaldáliga, Al acecho del Reino, 233

Que esa paz inquieta nos encamine en este nuevo año 2011 hacia proyectos y luchas por la justicia y la paz, hacia un mundo nuevo. Estos son mis deseos y mi terco optimismo. ¡Feliz y desafiante 2011!
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JUNIA, LA APÓSTOL TRANSEXUADA (I)
Cristina Conti
Lupa Protestante, 15 de noviembre de 2010

El cambio de sexo parece ser algo que sólo se ha dado en las últimas décadas. Eso es cierto, por supuesto, en cuanto a la operación quirúrgica que posibilita un cambio del sexo físico, pero han ocurrido cambios de sexo operados por medio del leguaje, y que se han hecho siglos después de la muerte de la persona en cuestión. Tal es el caso de la apóstol Junia, cuyo nombre se encuentra entre los saludos finales de la epístola de Pablo a los cristianos de Roma.

La cuestión sobre el género sexual de Junia no es menor, puesto que, si se trataba de una mujer apóstol –el cargo más alto en la iglesia del primer siglo– eso constituiría un buen argumento a favor de la ordenación y el liderazgo de las mujeres en todas las iglesias de la actualidad.

Ya en la época de Pablo, los apóstoles no eran solamente aquellos doce apóstoles elegidos por Jesús al comienzo de su ministerio. Esos doce varones representaban al nuevo Israel, que tal como el antiguo Israel, debía asentarse sobre doce patriarcas. Por esa razón era necesario que fueran varones, porque se trataba de patriarcas, no de matriarcas. Y también, por el mismo motivo, era necesario que fueran judíos. Teniendo estas cosas en cuenta, podemos ver que no es válido el argumento de que las mujeres no pueden acceder al ministerio sacerdotal porque Jesús eligió a doce varones para que fueran sus apóstoles. En primer lugar, Jesús tenía necesariamente que elegir a doce varones judíos para que representaran a los patriarcas del nuevo Israel que él estaba creando. Si llevamos el argumento hasta sus últimas consecuencias, los únicos que podrían acceder al sacerdocio tendrían que ser no sólo varones, sino también judíos. Me pregunto cuántos judíos convertidos al cristianismo podrá haber entre los sacerdotes de la ICR o de las iglesias ortodoxas, o entre los pastores de las iglesias evangélicas conservadoras.

En segundo lugar, apóstoles y sacerdotes son cargos eclesiásticos totalmente diferentes. Los apóstoles de la iglesia primitiva, así como los patriarcas del antiguo Israel, no ejercían funciones sacerdotales, para eso estaban los presbíteros y los levitas, respectivamente. En tercer lugar, por definición un apóstol (del verbo griego apostéllō = enviar) es una persona enviada por Jesús o por la iglesia con una misión. En efecto, los 72 discípulos enviados por Jesús (Lc 10:1-20) eran técnicamente apóstoles, y nada indica que entre ellos no hubiera mujeres. En realidad es lo más probable que algunos de los 72 fueran mujeres, especialmente si tenemos en cuenta el texto de Lucas 8:1-3 sobre las mujeres discípulas que formaban parte del grupo de seguidores de Jesús. Y no olvidemos que, cuando Jesús envía a María Magdalena a testificar a sus hermanos sobre la resurrección, la está convirtiendo en un apóstol (Jn 20:17-18; Mt 28:10). Así lo reconoció Hipólito de Roma (s. III), cuando dijo que María Magdalena era una “apóstol a los apóstoles”. En cuarto lugar, en la iglesia de los primeros siglos, los apóstoles eran simplemente personas enviadas por sus iglesias con la misión de fundar nuevas iglesias. Es decir que los apóstoles de esa época serían lo que actualmente llamamos misioneros. Por tanto, que Jesús haya elegido doce apóstoles varones no sirve como argumento para negar la ordenación de las mujeres al sacerdocio. Además, veremos que había mujeres apóstoles reconocidas, al menos en la iglesia del primer siglo.

Al final de su carta a los romanos, el apóstol Pablo envía sus saludos a unos parientes suyos, Andrónico y Junia, agregando que son “ilustres entre los apóstoles” (Rom 16:7). Muchos traductores vierten el nombre de la persona que acompañaba a Andrónico como Junias, un nombre masculino. Sin embargo, el nombre Junias no existe en la onomástica griega, en cambio el nombre femenino Junia aparece frecuentemente en la literatura y en las inscripciones.

Culto de oración y estudio, 4 de enero de 2011

Martes 4 de enero, 19 hrs.

ZOFAR Y LA RUINA DE LOS MALVADOS (Job 20)
Modera: D.I. Laura Cabrera B.

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PRÓXIMAS ACTIVIDADES

4 – Reunión de Consistorio
7 - Culto de oración
8 – Encuentro con la Pbra. Eva Domínguez Sosa (16. 30 horas, Francisco Fernández del Castillo 2509, col. Villa de Cortés)
9 – Comunión y bautismo/ Promoción de lectura bíblica
15 – Debate sobre ordenación de las mujeres (Toluca, Méx.)
16 – Reunión congregacional

Convocatoria a reunión congregacional

México, D. F., a 7 de diciembre de 2010
En el nombre glorioso de Nuestro Señor Jesucristo, Jefe y Cabeza de la Iglesia, y con fundamento en los artículos 160 a 170 de la Constitución de la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, se CONVOCA a los miembros en plena comunión de la Iglesia Ammi-Shadday a la Reunión Congregacional a celebrarse D.M. el 16 de enero de 2011 a las 13.30 hrs. para la elección y llamamiento pastorales.
Por acuerdo del Consistorio.
Por la Palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo.
Pbro. Caleb Díaz, pastor oficiante
A.I. Rubén Núñez, Secretario

El Dios creador sostiene al mundo cada día, L. Cervantes-O.

2 de enero de 2011
1. La fe bíblica en el Dios creador y sustentador
Cuando el gran teólogo Gerhard von Rad explica la fe en el Dios creador según el Antiguo Testamento advierte con claridad que los “mejores” textos que la evidencian no son los correspondientes al Génesis sino los testimonios que aparecen en los salmos, especialmente el 104, en donde se contempla la naturaleza y el cosmos y se reflexiona sobre el cuidado de Dios para su creación a partir de una comprensión de las intervenciones salvíficas de Dios en la historia: “El credo cultual primitivo no contenía nada sobre la creación. Israel descubrió la justa relación teológica entre ambas tradiciones, cuando aprendió a considerar la creación en el contexto teológico de la historia salvífica”.
[1] De ahí que se pueda hablar, con justa razón, de “las buenas nuevas de la creación”.[2] Así, más allá de los compromisos de la alianza, el creyente se conecta, literalmente, de manera espiritual con todo lo creado y encuentra la presencia bienhechora de quien lo hizo todo con el poder de su palabra. A. Bonora habla de esta comunión como sigue:

En el salmo 104 parece resonar la mirada contemplativa sobre el cosmos de Gén 1, como si el ojo pasase de un elemento al otro del mundo creado: la luz, los montes, los valles, el sol, los ríos, las plantas, los animales... No se narra la creación; se la contempla y se la canta. No se quiere explicar su origen, sino comprender su belleza y su orden. La creación del mundo es percibida por el salmista no en el pasado, como un suceso de los orígenes, sino como un acto presente. Para el salmista, más bien que decir “Dios ha creado el mundo”, habría que decir que “Dios crea el mundo”. La vida múltiple y heterogénea que se desarrolla ante los ojos del salmista no es un mecanismo ni un libro escrito en un lejano pasado inmóvil, sino que es escrita en el presente por Dios. Así pues, el cosmos se contempla como una continuidad de vida que se renueva y renace: ¡no hay un día igual a otro!
[3]

La exhortación inicial (“Bendice, alma mía, a Jehová./ Jehová Dios mío, mucho te has engrandecido;/ Te has vestido de gloria y de magnificencia”, v. 1) relaciona la conciencia salvífica con las maravillas visibles de Dios. La fe hace que la mirada se sublime y pueda advertir la forma en que Dios se manifiesta en el mundo. Los primeros cuatro versículos del salmo hablan de la excelsitud divina y la forma en que se relaciona con la naturaleza. El cosmos y la historia son los espacios del encuentro con Dios, con su voluntad que sostiene en vilo al universo. A cada paso hay, como escribió Whitman, cartas suyas: “¿Por qué habría yo de desear ver a Dios mejor de lo que le veo en este día?/ Si veo algo de Dios en cada hora y en cada instante del día,/ Si veo a Dios en el rostro de los hombres y de las mujeres, y en mi propio rostro en el espejo,/ Si encuentro cartas de Dios en la calle, y todas ellas llevan la firma de Dios,/ Y las dejo allí donde las encuentro, pues sé que, dondequiera que yo vaya/ Llegarán con puntualidad otras, eternamente.
[4]
Dios no hizo todas las cosas y se olvidó de ellas, sino que les provee un cuidado paciente, amoroso, tal como Jesús lo recordó en el Sermón del Monte (Mt 6.25-34), adonde relaciona este cuidado con la búsqueda del Reino de Dios y la superación de la ansiedad por el presente y el futuro. El salmo describe la manera en que fundó la tierra “sobre sus cimientos”, dando fe de una cosmovisión antigua, que no por ello deja de percibir, mediante una teología ligada a la historia, la creación como una manifestación de su amor (vv. 5-8), en donde las aguas cumplen un papel fundamental. Luego, envía éstas aguas para el sustento de la naturaleza y las coloca como una fuente de vida para todos los seres creados (vv. 10-13). Esta forma de exponer las bondades de la creación divina es resumida bellamente por Von Rad:

Yahvéh ha puesto límites a las aguas del océano primordial, pero al mismo tiempo las ha incorporado en su creación de una manera benéfica, en forma de fuentes y arroyos (y la lluvia del cielo fecunda las montañas). Las fuentes son para los animales y las plantas, el verdor de los campos da pan a los hombres, en los árboles anidan los pajarillos, las montañas sirven de madriguera al erizo. Los astros miden el tiempo, la noche está reservada a las fieras salvajes; el día, en cambio, al trabajo del hombre...
[5]

Esta percepción es particularmente importante ante los problemas ocasionados por el uso tan irresponsable, en ocasiones, del agua en estos tiempos.
[6] Los vv. 14-18 hablan acerca de la manera en que hace producir la tierra para beneficio de sus criaturas, aunque no sólo en el sentido material sino también para el placer de la humanidad: “Saca el pan de la tierra, y el vino que alegra el corazón del hombre, el aceite que hace brillar el rostro, y el pan que sustenta la vida del hombre” (v. 14b-15).

2. Consecuencias “espirituales” y éticas del cuidado de Dios hacia su creación
El salmo avanza en su propósito de exponer las bondades del Dios creador y lanza una mirada cósmica pero al mismo tiempo, práctica y concreta (vv. 19-23): observa cómo las luminarias marcan los tiempos para la vida salvaje y el trabajo humano, como parte de un magnífico contraste entre el uso de la oscuridad y la luz. El campesino trabaja hasta determinada hora y la puesta del sol marca el inicio de su descanso. Los vv. 24-26 observan ahora la convivencia entre animales marinos reales y mitológicos (peces y el Leviatán), al mismo tiempo que da cuenta del trabajo humano en ese espacio vital. Nuevamente las aguas son el objeto central de la reflexión sobre las acciones creadoras de Dios.
Dios es el gran sustentador de la vida: ésta es la gran afirmación de los vv. 27-30, adonde El Espíritu divino es visto como la razón de ser de todas las cosas, lo cual subraya el carácter permanente de la creación (v. 30): Dios sigue creando todo el tiempo, su poder renovador sigue vigente continuamente. A partir de ahí, la conclusión del salmo no puede ser más intensa, pues los versículos finales (vv. 31-35) no dejan de relacionar el esfuerzo creador de Dios y sus manifestaciones visibles con la dimensión ética de la vida humana: la naturaleza no está ahí simplemente para disfrutar de los paisajes y extasiarse ante sus maravillas, sino que también de su contemplación brota la exigencia de un reconocimiento y una eventual alabanza por parte de los seres humanos. La gloria divina resplandece en sus obras (v. 31) y él sigue atento su devenir, por ello surge la exaltación humana ante tanta magnificencia providente. La meditación creyente se nutre de una atenta observación del cosmos como un orden perfectamente establecido por Dios y la proyección ética le hace exclamar al salmista un juicio ético sobre la existencia de los malvados, quienes en flagrante contradicción con el orden divino, rompen la armonía deseada por Él mediante sus acciones injustas (v. 34).
Para la fe cristiana actual, una comprensión adecuada de un régimen humano basado en la creación debería propiciar, no la oposición entre creencias científicas y las verdades sagradas sino un sano diálogo que coloque en su justo lugar a unas y otras, a fin de percibir que las enseñanzas de las Escrituras buscan fortalecer la dignidad de la presencia de la vida sobre la tierra en sus más variadas formas y que todas ellas proceden del amor de Dios. El Dios de la alianza, el Dios creador, es un Dios que intenta trasladar la armonía y el equilibrio de la creación a todos los ámbitos de la existencia. He ahí la importancia de la relación bíblica entre naturaleza e historia, entre el cosmos y la creencia profunda en los propósitos redentores del Creador de todas las cosas.
Notas
[1] G. von Rad, Teología del Antiguo Testamento. I. Teología de las tradiciones históricas de Israel. Salamanca, Sígueme, 1982, p. 185.
[2] Cf. Juan B. Stam, Las buenas nuevas de la creación. Buenos Aires-Grand Rapids, Nueva Creación-Eerdmans, 1995. Nueva edición: Buenos, Aires, Kairós, 2008.
[3] A. Bonora, “CoCursivasmos”, en www.mercaba.org/DicTB/C/cosmos.htm.
[4] W. Whitman, “”, en HoCursivajas de hierba. Buenos Aires, Colihue, 2004, p. 171.
[5] G. von Rad., op. cit., p. 442.
[6] Cf. J.B.Stam, “Sin agua, no hay vida”, en Lupa Protestante, 10 de septiembre de 2007, www.lupaprotestante.com/index.php?option=com_content&view=article&id=676:sin-agua-no-hay-vida--juan-stam&catid=13&Itemid=129.

El Dios del pacto, un Dios cercano a la vida cotidiana


El Dios creador sostiene al mundo cada día

Salmo 104, Biblia en Lenguaje Sencillo

¡Alabemos a nuestro Dios,
con todas nuestras fuerzas!
Dios mío, tú eres un Dios grandioso,
cubierto de esplendor y majestad,
y envuelto en un manto de luz.
Extendiste los cielos como una cortina
y sobre las aguas del cielo pusiste tu habitación.
Las nubes son tus carros de combate;
¡viajas sobre las alas del viento!
Los vientos son tus mensajeros;
los relámpagos están a tu servicio.
Afirmaste la tierra sobre sus bases,
y de allí jamás se moverá.
Cubriste la tierra con el agua del mar;
¡cubriste por completo la cumbre de los cerros! […]

Dios mío, tú dejas que los arroyos corran entre los cerros,
y que llenen los ríos;
en sus aguas apagan su sed las bestias del campo
y los burros salvajes;
en las ramas cercanas las aves del cielo
ponen su nido y dejan oír su canto.
Dios mío, tú, con tu lluvia,
riegas desde el cielo las montañas;
tu bondad satisface a la tierra.
Tú haces crecer la hierba para que coma el ganado;
también haces crecer las plantas
para el bien de toda la gente:
el pan, que da fuerzas, el vino, que da alegría,
y el perfume, que da belleza.

Apocalipsis 1.9, L. Cervantes-O.

29 de agosto, 2021   Yo, Juan, soy su hermano en Cristo, pues ustedes y yo confiamos en él. Y por confiar en él, pertenezco al reino de Di...