viernes, 9 de diciembre de 2011

Actividades

TODOS ESTÁN INVITADOS/AS A LA OBRA DE TEATRO QUE SE PRESENTARÁ A LAS 18 HORAS. ¡TRAIGAMOS INVITADOS/AS!

***

CULTO DE ORACIÓN Y ESTUDIO

Martes 13 de diciembre, 19 hrs.

TRASLADO DEL ARCA AL TEMPLO (I Reyes 8.1-29)

Modera: D.I. Odavia Palomino L.

SOBERANÍA NACIONAL AMENAZADA

Carlos A. Dreher

M

adera de cedro, mano de obra especializada, caballos y carros de gue­rra, oro y artículos de lujo, incluso monos y pavos reales, ciertamente dan mucho brillo y esplendor a la corte y cargan de elogios al rey. El supera en riqueza y en sabiduría a todos los reyes de la tierra (1 R. 10.23). No obstante, todo este brillo y esplendor exige también un enorme sacrificio de parte de los trabajadores. Todos ellos cargan con el fausto de la corte: son obreros en las construcciones de las obras públicas, en la armazón de los navíos, en el servicio militar y marítimo; son campesinos que mantienen la corte, el ejército, las levas de trabajadores, con los productos de sus campos; son campesinos que producen las mercaderías para el intenso comercio exterior. Ningún beneficio les alcanza. Hasta el mismo Dios, que antes deambulaba de tribu en tribu, ahora está fijo en Jerusalén, en una casa controlada por el rey. Lo que les queda es pagar las deudas interna y externa. Y sufren yugo pesado y dura servidumbre.

Al final de su gobierno, Salomón había elevado a Jerusalén a una situa­ción envidiable. La rica ciudad resplandecía. Por otro lado, pocas veces antes de la dominación extranjera, Israel habla sufrido tanta pobreza como en su tiempo. La deuda externa llegaba a los límites de 1o extremo. La población entregaba mucho más del excedente para pagarla.

Ni así consiguió pagarla del todo. ¡Y de ahí que la deuda externa minó la soberanía nacional! 1 R. 9.11 nos refiere que Salomón habría entregado a Jiram de Tiro nada menos que veinte ciudades de la región de Galilea. Probablemente se trató de ciudades localizadas a lo largo de la frontera, próximas a la bahía de Aco. Los motivos para esta cesión de territorio no están suficientemente claros en el texto. El v. 11 nos permite pensar que las ciudades fueron dadas a Jiram como pago por su suministro de madera y oro. De acuerdo con el v. 14, en cambio, más parece que las ciudades fueron vendidas o presentadas como garantía de un empréstito en oro —120 talentos— que no se consiguió restituir. Sea cual sea la interpretación correcta, no hay por qué dudar que el terri­torio haya sido cedido a Jiram. (claiweb.org/ribla/ribla5_6/salomon.htm)

PRÓXIMAS ACTIVIDADES

17 – Cena navideña, 19 hrs.

18– 4º Domingo de Adviento: Presiden los niños/as/ Concierto de Navidad/ Canastas navideñas

24– Culto de Navidad, 19 hrs.

25– Culto normal, 11 hrs.

31– Culto de fin de año, 19 hrs.

1 – Culto normal, 11 hrs.

Anuncios de esperanza en medio de las crisis, L. Cervantes-O.


11 de diciembre, 2011


Dios mismo dictará sentencia/ contra naciones y pueblos lejanos,/ y ellos convertirán sus espadas/ en herramientas de trabajo./ Nunca más nación alguna / volverá a pelear contra otra,/ ni se entrenará para la guerra.

Miqueas 4.3, Traducción en Lenguaje Actual


1. ¿Qué nos recuerda el mensaje de Miqueas?

De manera casi uniforme, la lectura del profeta Miqueas ha estado asociada a dos fragmentos que ciertamente resumen mucho de lo que proyecta su mensaje, pero que inevitablemente reduce la comprensión de su horizonte de fe y del a coyuntura que lo produjo. “Acostumbramos usar el texto en el que se habla del contraste entre una religión de culto sacrificial y una religión de vida ética, de justicia y humildad delante de Dios [6.8: ‘Pero ya Dios les ha dicho qué es lo mejor que pueden hacer y lo que espera de ustedes. Es muy sencillo: Dios quiere que ustedes sean justos los unos con los otros, que sean bondadosos con los más débiles, y que lo adoren como su único Dios’]. Se habla también de una figura mesiánica, que vendrá de la periferia, de la menor de las aldeas de Judá y, a partir de ahí, reorganizará la vida del pueblo [5.2: ‘Pero tú, Belén Efrata,/ entre los pueblos de Judá/ eres un pueblo pequeño,/ pero llegarás a ser muy importante./ En ti nacerá un rey/ de familia muy antigua,/ que gobernará sobre Judá’]”.[1]

Ambas citas reflejan la esperanza de un pueblo creyente que tuvo claridad a la hora de definir sus compromisos con Dios y la humanidad, mientras anunciaba la superioridad del reino divino sobre todos los poderes humanos. Miqueas, quien de manera similar a Isaías, afrontó el ambiente político de su época, presentó su mensaje durante el reinado de tres monarcas de Judá: Jotam, Acaz y Ezequías. La situación no era nada halagüeña:


La épo­ca de Mi­queas es­tá mar­ca­da por la pre­sen­cia de los asi­rios co­mo fuer­za de ocu­pa­ción ex­tran­je­ra. Des­de la mi­tad del si­glo VIII a.C., los asi­rios pro­mue­ven una po­lí­ti­ca de ex­pan­sión y con­quis­ta. Su ob­je­ti­vo es lle­gar al Mar Me­di­te­rrá­neo y con­tro­lar la ru­ta co­mer­cial que pa­sa por la Pla­ni­cie Li­to­rá­nea de la Tie­rra de Is­rael. Es­ta pre­sen­cia ex­tran­je­ra lle­va a los di­ri­gen­tes de Ju­dá, por su la­do, a pro­mo­ver una po­lí­ti­ca de for­ti­fi­ca­ción de sus ciu­da­des-for­ta­le­za e im­ple­men­tar una po­lí­ti­ca de al­ma­ce­na­mien­to de ali­men­tos en la ciu­dad. To­do eso a cos­ta de los cam­pe­si­nos pro­duc­to­res. Aun así, a pe­sar de es­ta po­lí­ti­ca, y tal vez jus­ta­men­te por cau­sa de ella, en el 701 a.C. el ge­ne­ral asi­rio Se­na­que­rib con­quis­ta 46 ciu­da­des de Ju­dá y lle­va más de 20.000 de­por­ta­dos.[2]


El pueblo, una vez más, requiere palabras de aliento en medio de la crisis y Miqueas pronuncia unas palabras con aliento político y espiritual, al mismo tiempo. Su defensa de los pobres es intensa y radical: “¡Ay de aquellos que aun en sus sueños/ siguen planeando maldades,/ y que al llegar el día las llevan a cabo/ porque tienen el poder en sus manos!/ Codician terrenos, y se apoderan de ellos;/ codician casas, y las roban./ Oprimen al hombre y a su familia,/ al propietario y a su herencia” (2.1-2). Igualmente su denuncia contra los gobernantes: “Escuchen ahora, gobernantes y jefes de Israel,/ ¿acaso no corresponde a ustedes/ saber lo que es la justicia?/ En cambio, odian el bien y aman el mal;/ despellejan a mi pueblo/ y le dejan los huesos pelados./ Se comen vivo a mi pueblo;/ le arrancan la piel y le rompen los huesos;/ lo tratan como si fuera carne para la olla” (3.1-2). El profeta es portador de una visión y una opción muy claras y ésa va a ser la plataforma de su “esperanza mesiánica”, reconocida siglos más tarde por el evangelio de Marcos (2.6) y Juan (7.42), pues en su palabra asimiló las necesidades y esperanzas de un pueblo pobre y oprimido.


2. Una fe renovadora desde el Israel rural

En Jeremías 26, donde se hace una durísima crítica contra el templo y la ciudad de Jerusalén, hay una referencia al mensaje de Miqueas. Esas palabras proceden de la época del rey Joaquín, quien gobernó Judá entre 605 y 598 a. C. Dice así: “Y se levantaron algunos hombres de los ancianos de la tierra y hablaron a toda la congregación del pueblo reunida: ‘Miqueas de Moreset era profeta en los días de Ezequías, rey de Judá, y dijo para todo el pueblo de Judá: ‘Así dice el Señor de los ejércitos: Sión será arada como un campo, Jerusalén se hará un montón de ruinas, y el monte del templo, un otero de matorral.” (Jr 26.17-19)”. Un profeta que legitima a otro y que con ello se sitúa en su misma línea.

A diferencia de Isaías, afincado en la ciudad de Jerusalén, Miqueas fue un profeta del campo, con una perspectiva rural. Estamos, pues, ante el profeta de “la reforma agraria” de Israel (una nueva repartición de la tierra productiva, 2.4), es decir, aquél que se atrevió a mostrar la manera en que los habitantes de las ciudades explotaban a sus hermanos del campo. Su horizonte de anuncio-denuncia se ubica en el marco del juicio al comportamiento de las ciudades de Israel y la manera en que Yahvé reivindica a los trabajadores del campo para relanzar su esperanza y así recibir nuevas bendiciones, para superar la explotación de la que eran objeto.


Esta fe confiada toma la forma política de los retornados de Babilonia que reconstruyeron Jerusalén, en el famoso oráculo que comienza: ‘Sucederá en días futuros/ que el monte de la Casa de Yavé/ será asentado en la cima de los montes,/ y se alzará por encima de las colinas./ Y afluirán a él los pueblos,/ acudirán naciones numerosas […] Podemos observar, comparando con Is 2.1-5, que los autores del libro de Miqueas han tomado de la tradición del profeta urbano Isaías para reinterpretar el juicio a la ciudad como algo que tuvo su momento y que ha sido superado y no como algo intrínseco a su ser como ciudad.[3]


La visión mesiánica piensa y recuerda que una figura rural dirigirá al pueblo, como antes lo hizo David. De esta manera es posible entender la relación que los contemporáneos de Jesús de Nazaret encontraron entre esta figura y la anunciada por Miqueas, lo cual relanzaría también una nueva visión del “trabajo mesiánico”. En medio de los sufrimientos populares, sólo una persona así podía captar las frustraciones, ilusiones y esperanzas del pueblo sometido por las clases dominantes. El mesianismo proyectado hacia el futuro surge, así, en este momento, de unas condiciones de vida sumamente inequitativas, perversas, y resulta de una visión alternativa de la fe que es capaz de poner en tela de juicio una institución tan venerable como el templo mismo (3.12: “y el monte del templo se cubrirá de maleza).

No obstante, la esperanza que surge de un mensaje tan directo es capaz de refundarse para comprender que Yahvé volverá a tener misericordia y el signo de la misma es precisamente que desde el pueblo de la tierra surge la profecía de un mesías que viene a reinar y a restaurar la justicia divina. Ésa es la razón de nuestra esperanza en la actualidad, tan crítica como otras. Como sintetizó el gran teólogo judío Abraham Heschel: “Junto con la palabra de destrucción, el profeta proclama la visión de la redención. Dios perdonará ‘al resto de Su herencia’ […] Entre las grandes enseñanzas que nos legó Miqueas se encuentra la de cómo aceptar y soportar la ira divina […] y […] la certidumbre de que la ira no significa que Dios haya abandonado al hombre para siempre. Su ira pasa, pero Su fidelidad perdura eternamente”.[4]



[1] Haroldo Reimer, “Ruina y reorganización. El conflicto campo-ciudad en Miqueas 1”, en RIBLA, núm. 26, http://claiweb.org/ribla/ribla26/ruina%20y%20reorganizacion.html.

[2] Idem.

[3] J. Pixley, “Miqueas el libro y Miqueas el profeta”, en RIBLA, núm. 35-36, http://claiweb.org/ribla/ribla35-36/miqueas%20el%20libro.html.

[4] A. Heschel, Los profetas. I. El hombre y su vocación. Buenos Aires, Paidós, 1973, p. 94.

Miqueas 4.1-5


En el futuro,

el monte donde se encuentra

el templo de nuestro Dios

será el monte más importante.

Allí vendrán muchos pueblos

y gente de muchas naciones,

y unos a otros se dirán:

“Subamos al monte de Sión,

al templo del Dios de Israel,

para que él mismo nos enseñe

y obedezcamos sus mandamientos.

Dios mismo será nuestro maestro

desde el monte de Sión,

¡desde la ciudad de Jerusalén!

Dios mismo dictará sentencia

contra naciones y pueblos lejanos,

y ellos convertirán sus espadas

en herramientas de trabajo.

Nunca más nación alguna

volverá a pelear contra otra,

ni se entrenará para la guerra.

Todo el mundo vivirá tranquilo

bajo la sombra de su viña,

o a la sombra de su higuera,

porque así Dios lo ha prometido.

¡Qué importa que otras naciones

adoren a sus propios dioses!

¡Nosotros siempre obedeceremos

a nuestro poderoso Dios!”.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Letra 248, 4 de diciembre de 2011


VIOLENCIA DE GÉNERO: SEÑALES INVISIBLES

Protestante Digital, 28 de noviembre de 2011

Marcos Zapata anuncia la segunda parte a la Guía de acción pastoral contra la violencia de género. Se trata de un complemento a esta primera Guía de la Comisión de Familia de la Alianza Evangélica, que se titulará Señales Invisibles.

Esta semana se celebra el día internacional contra la violencia de género, y dentro de este marco conmemorativo recordamos que la Alianza Evangélica editó este año la Guía de acción pastoral contra la violencia de género,. Entrevistamos a Marcos Zapata, coordinador de la edición.

Tras casi un año de la edición de la Guía ¿Cuál ha sido su acogida y repercusión?

Los resultados son muy satisfactorios, más de 100.000 descargas de la Guía desde su publicación nos hablan de la buena acogida que ha recibido el material. Nos han escrito multitud de personas dando las gracias por la herramienta, desde psiquiatras y abogados, a pastores y mujeres y hombres sensibilizados en la lucha contra esta lacra.

¿Cuál es la clave de esta buena recepción?

Primeramente creo que se cubrió un área no abordada a nivel de publicaciones dentro de la Iglesia Evangélica. En segundo lugar creo que el éxito de la Guía está en su contenido y en su formato. El contenido es triple: fundamentos sobre el maltrato; herramientas prácticas para el abordaje del maltrato; y un acercamiento pastoral al fenómeno en nuestras iglesias. En relación al formato la clave está en la total gratuidad del material y la presentación y maquetación de la Guía, que la hace atractiva y fácil de leer.

¿Cuál es la situación del maltrato de género a día de hoy en España?

Hasta este día han asesinado a 54 mujeres. Murieron a manos de aquellos hombres que decían que las amaban. Los números son espantosos, pero detrás de cada cifra hay familias rotas, hijos maltratados, huérfanos, padres desconsolados… y parece que la ley no logra atajar esta situación.

Te refieres a la Ley Integral contra la Violencia de Género, ¿ha servido para algo esta ley?

Es evidente que la ley no acaba con la transgresión. La ley lleva seis años en vigor y aportado grandes recursos de protección e intervención, sin embargo muchas mujeres siguen sin denunciar, lo cual impide que se desplieguen los elementos protectores de la ley. Los datos nos dicen que tres de cada cuatro asesinadas no presentaron denuncia, y de aquellas que sí denuncian algunas se quejan de falta de medios para la protección real, siguen sintiendo miedo ante los fallos de la protección; sólo hay que pensar que hay violentos que rompen y quebrantan la orden de alejamiento con relativa facilidad.

¿Cuál es la razón de que tan pocas mujeres denuncien su situación?

Las razones son varias, según cada mujer. Unas no denuncian por lo más elemental, tienen un miedo terrorífico a las consecuencias, prefieren aguantar que asumir las posibles reacciones que el agresor ejercerá sobre ellas cuando sepan que han denunciado; otras tienen una dependencia económica; otras porque piensan que si se tienen hijos es mejor aguantar; otras por dependencia emocional, etcétera; lo que sí vemos es que hay una serie de mentiras o mitos instalados en la mujer o en la familia que hace que se perpetúe el maltrato. En la Guía dedicamos un apartado a denunciar estos mitos y aclararlos, al sacarlos a la luz estamos ayudando a mucha gente. Recomiendo encarecidamente la lectura de esta sección dedicada a los mitos y falsas creencias sobre la violencia de género.

¿Qué retos hay por delante en relación a la violencia de género?

Si cada año denuncian unas 130.000 mujeres, según datos del ministerio de Sanidad, se estima que unas cuatrocientas mil más no lo hacen, y parte de esas mujeres también son parte de nuestras iglesias evangélicas. Tenemos que ser parte de la solución, no del problema, tenemos que desplegar, como responsables pastorales de la iglesia, todos los recursos de protección sobre la mujer maltratada. Tenemos que denunciar, perder nosotros el miedo a las consecuencias. Si una comunidad entera, la iglesia, llega a tener miedo de un agresor, ¿cuánto más una mujer sola? Mientras la autoridad, policía y fiscales, no tengan la denuncia en su mesa no pueden iniciar las diligencias previas al proceso y desplegar los recursos de protección sobre la mujer y su familia.

Desde la Alianza Evangélica ¿qué proyectos tenéis para atajar esta maldición de la violencia de género?

Estamos acabando de producir una segunda parte a la Guía de acción pastoral contra la violencia de género, es un complemento a esta Guía, que se titulará Señales invisibles.

¿Puedes adelantarnos algo del contenido?

Desde los poderes públicos, desde la publicidad y desde los diferentes ámbitos de la sociedad se ha abordado el maltrato de género casi exclusivamente sobre las formas más evidentes y trágicas de dicho maltrato. Sin embargo, si aceptamos que la violencia de género es toda acción que coacciona, limita o restringe la libertad y dignidad de las mujeres, podemos comprobar que quedan ignoradas múltiples prácticas de violencia y dominación masculina en lo cotidiano, algunas consideradas normales, algunas legitimadas y otras hechas invisibles, por lo que se ejecutan impunemente. Al desconocer estas prácticas, no son percibidas ni por la propia mujer, ni por su familia, ni por los profesionales que les ayudan, o si son percibidas se aborda sin crítica alguna, por lo que ayudan a perpetuarlas. De ahí la necesidad de sacar a la luz estas prácticas, para ello, desde Señales invisibles se tratará de describirlas y sacarlas de las tinieblas a la luz.

Muchas gracias Marcos por la labor que realizáis desde la Comisión de Familia de la Alianza Evangélica. Estaremos atentos a la publicación de Señales Invisibles y mientras seguimos recomendando ver y descargar la Guía de acción pastoral contra la violencia de género.

__________________________________________________

8 COSAS QUE NO HAY QUE ESPERAR DE UNA MUJER MALTRATADA (I)

Marcos Zapata

Cuando hablamos de violencia contra la mujer ya no llega con hacer declaraciones enfáticas en contra de esta lacra, hay que implicarse e intervenir. Como iglesias evangélicas debemos entrar en acción. Los agentes pastorales no pueden ser meros consejeros de oración, sino involucrarse como agentes de cambio en sus comunidades, siendo factores de sanidad y restauración, con todas las herramientas que la Palabra de Dios nos da y las leyes nos otorgan como ciudadanos.

No es suficiente con gritar, no es suficiente con tener pena y dolor… hay que denunciar, hay que arriesgarse y estar con los débiles, en este caso, las mujeres oprimidas, maltratadas, asesinadas.

Como agentes de la pastoral también tenemos la responsabilidad de concienciar, formar y de prevenir a través de la enseñanza y el ejemplo. La clave somos cada uno de nosotros, no hay que mirar a otro lado, cada uno puede hacer algo positivo en contra de esta barbarie que atenaza a nuestra sociedad.

Muchos esperan cosas imposibles de hacer para una mujer maltratada y como pastores/as, consejeros/as y amigos/as debemos conocer sus puntos débiles para no quebrarlas con nuestras demandas; personalmente me pareció muy útil y me ayudó, un documento editado por la UVIFA (Unidad de Violencia Familiar de la Policía) que transcribo a continuación.

8 cosas que no puedes esperar de una mujer maltratada

¿Es lógica la forma en la que actúa la mujer maltratada ? No, las formas en las que una mujer maltratada actúa no son lógicas a la luz de quien no está siendo maltratada… claro que no, pero ¿acaso es lógico ser maltratada? ¡Nada en su vida tiene lógica! El contexto de la mujer maltratada es ilógico. No es que la mujer maltratada actúe ilógicamente, es que su contexto es ilógico. ¡Es todo una gran

injusticia! ¿Cómo podrías esperar que actúe del mismo modo lógico que tú crees que debiera actuar cuando no eres tú la que sufre la ilógica situación de maltrato? La mujer maltratada vive en otro mundo, con otros principios, con otras “leyes de la gravedad”, otras realidades diferentes a las que a ti te parecen lógicas.

1. No esperes que te llame cada día, ni cada semana, ni nunca… aunque prometa hacerlo.

La mujer maltratada no podrá llamarte, su maltratador la vigila y está atento a cada llamada de teléfono, escuchando y controlando . Aún cuando éste no esté, ella no tendrá libertad de llamarte pues se sentirá humillada y temerá complicar más las cosas, tanto para ella como para ti.

2. No esperes que te conteste a todas tus llamadas… no puede

Y cuando contesta no es con libertad, cuando te dice “estoy bien” no te dice la verdad, nunca está bien. Cuando tenga voz ilusionada y feliz recuerda que sólo es una tapadera, no es libre. Cuando te hable susurrando por miedo a ser escuchada y no consiga hablarte más de dos minutos (tal vez mientras su maltratador está aseándose) no te desesperes, simplemente no tiene otro remedio, bastante hace y arriesga ya con dedicarte esos segundos y esas pocas palabras .

3. No esperes que la mujer maltratada salga a hacer amistades… o a pasar tiempo contigo

No puede, seguramente lo intentó muchas veces, pero no puede. No puede porque su maltratador le aísla, criticará cualquier detalle de todas y cada una de sus amistades, le seguirá por la calle, a veces incluso a escondidas para misteriosamente encontrarse con ella cuando más libre se siente y así sin palabras recordarle “tenga cuidado, yo estoy aquí y en todos lados”. Uno de los mayores fuertes del maltratador es su poder para aislar, para convertirse en el ser omnipresente sin el cual nunca pueda salir a ningún lado, con el que siempre deberá contar y buscar agradar.

4. No esperes que la mujer maltratada muestre interés en pasar tiempo contigo

Ni debes sentirte herida si crees que ha perdido interés en ti porque no es cierto. Simplemente ocurre que ahora mismo le supondría una confrontación. Debes insistir, si hoy no contestó tu llamada, ni esta semana, ni este último mes… insiste. Ella quiere contar contigo especialmente si te ha confesado su situación. Cuando se esconda de ti sé paciente, recuérdele todas las semanas que estás ahí para ella y perdona las veces que aparenta no apreciar tu amistad. Ante su maltratador debe dar la imagen de no tener interés en tu amistad. Es una mujer sin libertad, no puede decirte “ven a tomar un café”. Técnicamente claro que puede hacerlo, pero sólo técnicamente puesto que la realidad es que ella no vive la realidad que tú conoces o que ella misma a veces cree tener.

5. No esperes que le ponga límites a su maltratador.

No puede, por la propia esencia de su relación es ella la que tiene los límites, ella no puede decir “ ya basta “, “ fuera de casa “, “ si quieres esto tendrás que ayudarme “. No es lógico, ella no está en posición de dialogar, ni mucho menos de exigir, sólo está en posición de someterse. Es una mujer maltratada.

Actividades

HOY, A LAS 17.30 HRS., NOS ACOMPAÑARÁ EL MTRO. CÉSAR AVENDAÑO PARA HABLAR DE EL CASO ACTEAL Y LAS IGLESIAS. LOS ESPERAMOS.

***

CULTO DE ORACIÓN Y ESTUDIO

Martes 6 de noviembre, 19 hrs.

OTRAS OBRAS DE SALOMÓN (I Reyes 7.1-22)

Modera: D.I. Israel Núñez Castro

***

EN LAS MANOS DE SALOMÓN SE CONSOLIDÓ LA REALEZA (IV)

Marli Wandermurem

L

a monarquía es uno de los vehículos que confieren aceptabilidad social de este nuevo sistema emergente. Ella impone el límite entre los grupos sociales, dando poder al grupo urbano de David/Salomón, al tiempo que retira este poder al grupo campesino. El trono de David ya había obtenido legitimación sagrada, mediante la profecía de Natán. Ahora, en la historia de Salomón, la legitimidad es nuevamente requerida. Salomón ya había sido adoptado por Yahvé, y ahora el propio Dios le da el encargo de gobernar con justicia y sabiduría perfectas, para que él mismo prospere. Esa teología de la corte de Jerusalén atribuida al rey, desde David, es el sacerdocio (Salmo 110.4).

La élite de Jerusalén estableció un elemento de continuidad con la tradición de Israel. Trajo Silo a Jerusalén. La transferencia del arca a la ciudad fue un acto político de gran importancia. Esta propuesta política comporta también la construcción del templo, que es ejecutada en el gobierno de Salomón. El templo sirve al interés de la élite urbana de la capital. Es un santuario del Estado, donde se ofrece los sacrificios privados del monarca y los sacrificios públicos del propio estado.

Por eso, uno de los elementos básicos de poder en la monarquía es el símbolo religioso, representado en el arca-templo. Este símbolo atribuye sacralidad a la ciudad de David (Jerusalén) y viene a corroborar la gerencia de este grupo en el control de la Monarquía. El arca, por si sola, no tiene poder para mediar entre grupos culturales diferentes. Esa mediación necesita de nuevas ideologías, que crean nuevas prácticas religiosas que serán compatibles con el sistema social centralizado en Jerusalén.

La centralización del culto y el transposición del arca de la alianza a Jerusalén marcan cambios profundos en las tradiciones cúlticas del pueblo. Contribuye a la pérdida de las antiguas y sagradas tradiciones locales. Es sobre esos nuevos pilares que el estado de Israel elabora su nueva teología. […]

claiweb.org/ribla/ribla60/marli.html

***

PRÓXIMAS ACTIVIDADES

4 – 2º Domingo de Adviento / Comunión/ Reunión de Consistorio

11– 3er Domingo de Adviento. Presiden los niños/as/ Drama evangelístico

17– 19.00 hrs. Cena navideña

18– 4º Domingo de Adviento/ Concierto de Navidad/ Canastas navideñas

24– 19.00 hrs. Culto de Navidad

Promesas antiguas, mesías modernos, L. Cervantes-O.

4 de diciembre, 2011


Pues el Señor mismo les va a dar una señal: La joven está encinta y va a tener un hijo, al que pondrá por nombre Emanuel. Isaías 7.14, Dios habla hoy


1. Épocas de crisis, épocas de ansias mesiánicas

No cabe duda que en situaciones de crisis las sociedades humanas siempre han tenido mucha creatividad para imaginar salidas que permitan proyectar los sucesos concretos hacia horizontes nuevos. En la religión bíblica, el surgimiento del mesianismo, es decir, la esperanza en la venida de un redentor histórico que arreglase la situación de manera casi instantánea, obedeció a la suma de fracasos que la sociedad experimentó y que aumentó progresivamente las dificultades para alcanzar el ideal por el que nació, según lo expresado en los documentos más antiguos, el pueblo de Israel. Desde la época de Moisés, las expectativas populares estuvieron centradas en la posibilidad de que los liderazgos pudieran concentrar, al mismo tiempo, las necesidades sociales del momento y la orientación espiritual tradicional que guiaba al pueblo. De este modo, la fe yahvista tenía ya un componente mesiánico originario, pues le garantizaba al pueblo que éste siempre recibiría la dirección divina a través de personas que con el aval religioso podrían conducir el destino de lo que llegó a ser una nación organizada.

Los diversos momentos críticos vividos por este pueblo, especialmente durante la monarquía, fueron minando las esperanzas de alcanzar los ideales de igualdad y obediencia a los mandamientos divinos y provocaron que a medida que las circunstancias se alejaban cronológicamente de los momentos considerados como óptimos en su devenir espiritual y material, se practicara una reinterpretación del pasado que permitió a los profetas proponer a la nación en problemas nuevas alternativas de proyectar la fe hacia el futuro inmediato y a largo plazo. Una comparación entre los mesianismos, como sueños colectivos, llevaría a leer la casi totalidad del Antiguo testamento, no tanto como un “manual de recetas” sino como la documentación de cómo un pueblo es capaz de recuperar la esperanza en medio de las peores circunstancias. Porque la seriedad con que los profetas hebreos asumieron la tarea de colocar el horizonte histórico de su sociedad en su justa dimensión les granjeó enormes enemistades y una profunda incomprensión, situación que permanentemente afrontan los analistas visionarios que no intentan engañar a los pueblos, sino que vean su realidad sin fisuras. Ellos consiguieron esto con el propósito de que apreciaran la historia como un auténtico espacio para el encuentro con el Dios soberano que los había llamado, según entendían estos pensadores religiosos, a un encuentro dinámico y a una relación transparente de fe.

Sobre la conjunción político-religiosa de las esperanzas mesiánicas, J.-C. Eslin escribe: “Es cierto que los judíos no sacralizaban al emperador ni su poder político. Pero, para ellos, la esperanza mesiánica asociaba la renovación política del pueblo y su renovación religiosa. Israel es teopolítico. Los profetas y los rabinos judíos han desencantado, más que nadie, la religión, liberándola de la magia. Pero en el mesianismo aparecen unidas la venida del reino de Dios y la liberación política”.[1] Es por ello que su esfuerzo por moderar las ansias populares para instalar en ellas los designios divinos fue una labor titánica de análisis y discernimiento espiritual que no siempre fue comprendido por los gobernantes y los gobernados, dado que sus intereses no coincidían necesariamente y la visión de estos mensajeros rebasaba ampliamente las coyunturas que vivían.


2. Promesas divinas y cumplimientos históricos

Lo que Isaías propone en primer lugar a los gobernantes (y a su pueblo), sus interlocutores naturales, es hacer un alto en el camino y evitar ser “comidos”, dominados por la coyuntura. Es por eso que escribe el llamado “Libro de Emmanuel” (caps. 6-12 de su libro), en donde al mismo tiempo que exhorta al rey de Judá a cumplir plenamente en Yahvé, lo llama a superar el miedo que le producen las alianzas políticas a su alrededor. La certeza de tener a “Dios con nosotros” refleja la manera en que el profeta-analista político y espiritual sondea en las profundidades del sentir del momento y cómo es capaz de salir de ellas para pronunciar un oráculo de esperanza y juicio, al mismo tiempo. Porque el tenor profético no temía articular ambas cosas a la hora de pronunciarse en medio de una coyuntura y, por el contrario, podía vislumbrar la manera de superar el miedo, responder responsablemente y proyectar la fe hacia el futuro. De ahí procede la insistencia en el anuncio del niño y del monarca justo, motivos que domina este pequeño libro y que tratan de fundamentar la esperanza del pueblo. Samuel Almada lo explica así:


Este núcleo temático central del libro del Emmanuel, y en parte también del libro de Isaías, sintetiza una de las tradiciones más antiguas y relevantes del pueblo de Israel como es la “esperanza de salvación a través de un descendiente de David”. Esto es lo que se conoce con el concepto de “mesianismo real” y tiene como texto fundante la profecía de Natán a David en 2 Samuel 7, que afirma la continuidad y permanencia de la dinastía davídica, de donde los fieles esperan la salvación de Dios (ver también Ez 34,23ss y los Salmos 2; 72 y 110). […]

El miedo no es zonzo y es una primera reacción frente al peligro inminente. La situación exigía respuestas rápidas e ingeniosas, sabiduría práctica y cierta intuición para anticipar reacciones y tendencias de los adversarios; pero el miedo y la angustia también paralizan e impiden actuar con libertad, y es precisamente aquí donde intervino el profeta como portador de una palabra de parte de Yavé. Por otro lado, esta intervención reafirma uno de los aspectos relevantes del perfil del profeta bíblico como es su compromiso ideológico y político, con opiniones y argumentos que establecen su posición frente a situaciones muy concretas. […]

La palabra profética para enfrentar el peligro es sorprendente pues impulsa a Acaz a resistir y mantenerse firme frente al acoso, minimizando la amenaza de sus vecinos del Norte y sin ninguna reacción inmediata. A su vez, por el contexto, vemos que esta opción es interpretada como la posición de confianza en Yavé y de fidelidad a su alianza: “si no os afirmáis en mi no seréis firmes” (7,9), lo cual significa concretamente “si no confiáis en mí, no subsistiréis” (ver también 10,24-27).[2]


Hoy que retomamos estas palabras en el Adviento cristiano somos convocados de la misma manera a no ser sometidos por el miedo ni por las circunstancias, pero también somos llamados a ser portadores de una “esperanza responsable”, que al compartirse sea capaz de atisbar salidas nuevas y creativas en medio de la oscuridad imperante, de modo que el mensaje de la venida y la encarnación del Hijo de Dios en el mundo recupere su potencial liberador para colocar las promesas divinas no ya en el ámbito de la religiosidad fácil y milagrera sino en el de la participación comprometida en la lucha por las transformaciones en la que Dios espera a su pueblo de todos los tiempos. Ésa sería una actitud genuinamente creyente: esperar en las promesas divinas, advertir sus cumplimientos históricos y aportar la pasión creativa para hacerlos una realidad efectiva en el mundo.



[1] J.-C. Eslin, “La cultura”, en B. Lauret y F. Refoulé, dirs., Iniciación a la práctica de la teología. Ética y práctica. Madrid, Cristiandad, 1984, pp. 152-153.

[2] Samuel Almada, “Miedos, alianzas y esperanzas en torno a Isaías 7”, en Revista de Interpretación Bíblica, núm. 61, www.claiweb.org/ribla/ribla61/samuel.html.

Isaías 7.10-16


D

ios también le dijo a Ahaz: “Pídeme que haga un milagro que te sirva de señal. Puede ser algo que suceda en lo más profundo de la tierra, o en lo más alto de los cielos”. Pero Ahaz le respondió: “No pretendo poner a prueba a Dios pidiéndole una señal”.

Entonces Isaías dijo: “Escuchen ustedes, los de la familia del rey de Judá: ¿No les basta con fastidiar a los hombres que también quieren molestar a Dios? Dios mismo les va a dar una señal: La joven está embarazada, y pronto tendrá un hijo, al que pondrá por nombre Emanuel, es decir, “Dios con nosotros”. En sus primeros años de vida, el niño sólo comerá yogur y miel. Pero antes de que el niño sepa distinguir entre lo bueno y lo malo, serán destruidos los países de Resín y Pécah, a los que tú, Ahaz, tanto miedo les tienes”.

Programa de diciembre

PLAN DE PREDICACIONES Y TEMAS PARA DICIEMBRE DE 2011
1. Domingos, 10.30 hrs.
Tema general: Encarnación, crisis y esperanza humana
4: Segundo Domingo de Adviento: Promesas antiguas, mesías modernos
Lectura bíblica: Isaías 7.1-9
Expositor: LCO
Dirige: A.I. Germán Fernández
11: Tercer Domingo de Adviento: Anuncios de esperanza en medio de las crisis
Lectura bíblica: Miqueas 4.1-5; 5.1-9
Expositor: LCO
Dirige: Hna. Noemí Pastor
18: Cuarto Domingo de Adviento: ¡Ya viene el niño de Belén!
Lectura bíblica: Isaías 11.1-10
Expositoras: Maestras del Departamento Infantil
Dirigen: Niños y niñas
24, 19 hrs.: Culto de Navidad: Encarnación, Navidad y proyectos históricos de fe
Lectura bíblica: Lucas 2.1-20
Expositor: LCO
Dirige: H. Consistorio
25: El Salvador nació en un mundo conflictivo
Lectura bíblica: Mateo 2.1-12
Expositor: A.I. Ricardo Ruiz O.
Dirige: A.I. Lauro Adame B.
31, 21 hrs.: Culto de fin de año: “Nada nos apartará del amor de Dios”
Lectura bíblica: Romanos 8.28-39
Expositor: LCO
Dirige: H. Consistorio
2. Domingos, 17.30 hrs.
4: Reunión de Consistorio
11: Drama evangelístico
18: Reunión de ministerios
3. Martes, 19.00 hrs.
Tema general: La política de Dios y la política humana : I Reyes
6: Otras obras de Salomón (I R 7.1-22)
Moderador: D.I. Israel Núñez C.
13: Traslado del arca al templo (I R 8.1-29)
Moderadora: D.I. Odavia Palomino
20: Yahvé pacta con Salomón (I R 9.1-9)
Moderador: Hno. Mauricio Magallanes

Vida, muerte y resurrección de la luz, L. Cervantes-O.

...

Apocalipsis 1.9, L. Cervantes-O.

29 de agosto, 2021   Yo, Juan, soy su hermano en Cristo, pues ustedes y yo confiamos en él. Y por confiar en él, pertenezco al reino de Di...