sábado, 4 de agosto de 2012

Letra 281, 5 de agosto de 2012


EL SALMO 19: CELEBRACIÓN DE LA LEY DE DIOS
Hans-Joachim Kraus

Hace ya mucho tiempo que se reconoce que Sal 19 está compuesto de dos salmos. La sección A es un himno de alabanza a Yahvé por su manifestación en la naturaleza; la sección B es una glorificación de la Ley. Las diferencias entre las dos partes del salmo son tan sorprendentes, que no necesitan ulterior explicación. Sin embargo, sería improcedente estudiar el Sal19 A y el 19 B como dos textos completamente dispares. La tradición reunió ambas partes. Por este motivo, en un estudio de exégesis estamos obligados a investigar por qué se combinaron ambas partes y qué sentido tiene su combinación.
El Sal 19 B debe situarse en un contexto diferente. Podríamos hablar de alabanza de la Torá y destacar así los rasgos característicos de himno. Sin embargo, los vv. 13s sugieren claramente un cántico de oración; se invoca a Yahvé en segunda persona; además, hacen su aparición las características de la forma de la poesía didáctica. En consecuencia, no podemos determinar claramente el grupo de formas al que debe asignarse el Sal 19 B. Pero, teniendo en cuenta puntos de vista temáticos, podríamos clasificar esta parte del salmo entre los salmos de la Torá.

Marco
Mientras que el Sal 19 A muestra todos los indicios de ser muy antiguo, el Sal 19 B no debe datarse probablemente antes del tiempo de Esdras. La alabanza de la mU"1 presupone que la Ley es una entidad compleja, codificada por escrito, y de gran autoridad en la vida de la comunidad del Antiguo Testamento. Pero los dos salmos se entonaban probablemente como cánticos de culto en los oficios divinos de Israel: el Sal 19 A al glorificar a Yahvé como el Creador (cf. Sal 8; 104; 148), y el Sal 19 B se cantaba quizás al procederse a la lectura en público de la Ley, que debió ser —según Neh 8— una costumbre en la celebración del culto divino. Los dos himnos de culto pertenecen muy probablemente al ciclo de las fiestas de otoño. […]
En el v. 2 el himno comienza con una descripción del cántico de alabanza entonado por los cielos. El espacio celeste y el «firmamento» aparecen como poderes vivos que “narran” y “proclaman”. La “expansión”, como concepto cosmológico designa la plancha (en latín, firmamentum) que contenía y represaba el mar azul del océano celeste (Gén 1.6ss; Ez 1.22ss; Sal 150.1). La alabanza entonada por esa esfera celeste glorifica a Dios y "la obra de sus manos”). […] El cántico de alabanza de los cielos va dirigido a Dios, que tiene su trono sobre los cielos (cf. Sal 29.9.10), que está presente en Sión y cuya luz deslumbradora inunda toda la tierra (Is 6.3). Las estrellas son “la obra de tus manos”, Sal 8.4). Con eso, el v. 2 anuncia ya el himno del sol, que resalta en el v. 5b. Por tanto, el contenido del cántico de alabanza de los cielos es el esplendor de la manifestación de Yahvé, y este cántico realza, al mismo tiempo, la obra de la creación divina. “La gloria que Dios ha concedido a la creación como imagen de su propia gloria, se refleja en la creación e incide de nuevo en Dios como confesión de fe en él” (Franz Delitzsch). […]
El texto afirma que un día transmite su palabra al otro día, y una noche, a la otra noche, “como dos coros que se alternan” (F. Notscher). El himno contempla en acción una cadena tan misteriosa como maravillosa. Por lo demás, Os 2.23s habla –en otro sentido- de una cadena continuada de efectos en el ámbito de la naturaleza. Los vv. 2.3 suscitan la impresión de que el cantor ha trasferido al ámbito celeste la tradición hímnica y didáctica de la creación, que existía en los círculos sacerdotales de Israel.[…]
El cantor del Sal 19 A oye cómo este sonido de los cielos, un sonido hímnico y, al mismo tiempo, sobrecogedoramente instructivo, va a toda la tierra (cf. Is 6.3). […]
El Sal 19 B es un cántico de alabanza de la Torá, la cual, contemplada en su perfección y en sus efectos, es tema de gozosa meditación. Para explicar la comprensión subyacente de la Torá, habrá que recurrir a la concepción deuteronómica tardía: la Torá es la revelación terminada y consignada por escrito de la voluntad de Dios, para su lectura en público (Dt 31.9-11)o en privado (Jos 1.7; Sal1.,2). En esta expresión de la voluntad de Dios, que contiene principalmente la ley de Dios, se incluyen también las proclamaciones históricas (Dt 1.5; Sal 78.1; Neh 8.13ss).No obstante, el verdadero centro de la Torá es y sigue siendo la ley de Dios transmitida por medio de Moisés (Mal 3.22).Pero, en todo caso, la Torá es —especialmente desde Esdras— la “Sagrada Escritura” con carácter autoritativo y oficial. […]
Los Sal 1; 19 B y 119 concuerdan en mostrar que la Torá no es una magnitud rígida e inanimada que sólo mediante la «valoración» del hombre llega a adquirir validez absoluta sino que es el hombre quien se encuentra con la Torá como poder actuante. En ella escucha el hombre la interpelación viva de Dios (Sal 119), por ella se reconforta el hombre (Sal 19.8) y se alegra su corazón (Sal 19.9). La Torá irradia luz y claridad (Sal 119.105, 130). El himnodelSal19Besecoyrespuesta al suceso que se ha iniciado por la Torá (cf. Sal 1.2).3.La actitud del hombre ante la Torá, que está caracterizada por el “gozo”, el “amor” y el “deleite”, no tiene los rasgos de una obediencia nomística ni de una vinculación sin presupuestos. […]
En el v. 8 se ensalza a la Torá por ser “perfecta” es propiamente un término de la lengua de los sacrificios Al animal sin defecto, inmaculado, se le llama “perfecto”. Aquí la palabra expresa la suficiencia de la “Sagrada Escritura” (cf. Dt 32.4). El efecto de esta Torá perfecta se ve ahora en que “restaura”. Esto quiere decir que vuelve a dar vigor a la vida (cf. Lam 1.11, 16) De la Torá dimana vigor refrescante. La Torá es “fiable” y transmite sabiduría al simple, al que se deja seducir fácilmente (Prov 1,22,7,7,9,6,19,25,21,11, Sal119,130) En los Sal 1 y 119 se asocian también concepciones de la teología posterior con la comprensión de la Torá existente después del destierro vida y sabiduría brotan a raudales de la instrucción divina. La Torá es instrucción para la vida. […]
El Sal 19 B termina con una fórmula de dedicación (cf. Sal 104.34; 119.108).Tales formas, en los tiempos antiguos, se pronunciaban al ofrecer el sacrificio, y ahora sirven de final al cántico hímnico. “La oración es el sacrificio ofrecido por el hombre interior” (Franz Delitzsch). […]
El cosmos celebra “la gloria” de Dios, pero no nos enseña su voluntad. Por eso, se añadió el Sal 19 B como referencia decisiva, como una clave- por decirlo así-para descodificar el mensaje cifrado. En la Torá sí podemos captar a Dios. Allí sí aprendemos quién es Dios. En la Torá llega a nosotros la manifestación de la voluntad de Dios. La Torá logra lo que la naturaleza no es capaz de lograr: nos da instrucción y nos dirige para ser sabios; alza a quien está desesperado, y abre camino a través del ámbito de la culpa. La comprensión de la Torá que hallamos en el Sal 19 B, no tiene nada que ver con el nomismo. Lejos de eso, este salmo debiera impulsarnos incesantemente a pensar acerca del misterio y la maravilla de la revelación de Dios en su palabra, es decir, acerca de la palabra que contiene estímulo y exigencia. Esta palabra es el lugar en que Dios mismo, como Creador, se encuentra con el hombre, y se encuentra con él con fidelidad creadora y mantenedora de vida. En esta palabra es donde podemos captar lo que el mundo creado no cesa de proclamar, aunque no logre por sí que nosotros lo entendamos.
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PARA LEER LA HISTORIA DEL PUEBLO DE DIOS
Xabier Pikaza

Dios asume la suerte de los expulsados, de aquellos que no pueden conservar su identidad ni mantener la tierra en que han vivido. Es Dios de los que están vencidos por las fuerzas sacrales de este mundo (los imperios de la tierra). Por eso viene a ofrecerles principio de nuevo nacimiento. No es señor que actúa desde fuera. No se impone por violencia superior sobre los gestos de violencia de los hombres. Actúa y se desvela como en el principio (Gn 1), en el espíritu de vida y la palabra. Se vuelve palabra para interpretar el pasado, haciendo que los hombres reconozcan su pecado antiguo. Se vuelve palabra para convocar y despertar en el presente a los que estaban como muertos, dominados por el miedo, la impotencia y el cansancio. Se hace palabra para adelantarse en el camino, de tal forma que los renacidos puedan seguirle y realizarse como humanos en fidelidad y esperanza.

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EN ARGENTINA NACE UNA NUEVA IGLESIA EVANGÉLICA POR DÍA
Protestante Digital, 3 de agosto de 2012

En Argentina nace una nueva iglesia evangélica por díaEl último Boletín Oficial de Argentina consigna que en el mes de julio quedaron formalmente inscriptos en el Registro de Cultos del Ministerio de Relaciones Exteriores 40 nuevos lugares de cultos cristianos -sobre todo de cuño pentecostal y, en menor medida, bautista-. O sea, un promedio de más de uno por día.
Estas cifras del crecimiento de los evangélicos en el país han sido reproducidas en los principales medios de comunicación a nivel nacional. No es para menos. El sostenido crecimiento de las inscripciones de las comunidades evangélicas –entre 2007 y 2011 lo hicieron unas 800–, las convierte sin duda alguna en las más numerosas del Registro: cerca del 90 % de un total de más de 4.500 (en 2006 era 3 600).
Un estudio que realizaron en todo el país por el CONICET y cuatro universidades nacionales mostró en 2008 que 9 % de la población era evangélica (7.9 % de ellos pentecostales), más un 1.9% Testigo de Jehová y un 0.9 % mormón.
Cabria deducir que con casi total seguridad cuatro años después ese porcentaje creció, pudiendo afirmarse que hoy en día más del 10% de la población argentina es evangélica. Mientras que seguramente bajó el porcentaje de los católicos, que en aquel sondeo arrojaba el 76,5 % de la población, pero los practicantes rondaban apenas el 20 %.

Las inscripciones
Si bien el Registro no consigna las bajas, también es cierto que no todos se inscriben. “Las inscripciones revelan el gran crecimiento de la Iglesia evangélica por el modo en que presentamos a Jesucristo”, dice Rubén Proietti, presidente de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas (ACIERA).
Proietti admite que muchos nuevos grupos evangélicos que se inscriben son producto de un desprendimiento de comunidades ya existentes. Pero dice que ello también puede conllevar tener más fieles. “Una división, que nunca es agradable, puede estar expresando un deseo de expansión”, señala. Y, pese a la extendida creencia, destaca que los evangélicos no son proselitistas. “No buscamos sacarle fieles a otros cultos”, asegura.
En cambio, Proietti acepta que puede haber grupos que se llaman evangélicos y que son poco serios. “En nuestra entidad no aceptamos a cualquier grupo que se declara evangélico y no tiene una adecuada formación y conformación, ni a personas que se autoproclaman pastores, sino que tenemos una serie de exigencias”, subraya. De hecho, considera que parte del crecimiento evangélico se debe a que la gente “comprueba que en sus comunidades no se la engaña”.

Los católicos reflexionan
Desde la Iglesia Católica, el crecimiento evangélico –que se considera un fenómeno muy diverso– es tomado como un desafío que exige un mayor esmero. El secretario de la comisión de Ecumenismo del Episcopado, Pedro Torres, opina que “este nuevo pluralismo religioso es un desafío tanto para el diálogo ecuménico, que procura la unidad, cuanto para el análisis o autocrítica al interior de las iglesias históricas en relación a un estilo de vida evangélico más fiel a la verdad y a la caridad, más sencillo, austero y solidario. Necesitamos -dice- recuperar en nuestras comunidades el sentido del compromiso bautismal”.

Actividades


OREMOS POR QUIENES SERÁN PROPUESTOS Y ELECTOS/AS COMO OFICIALES DE LA IGLESIA

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CULTO DE ORACIÓN Y ESTUDIO
Martes 7 de agosto, 19 hrs.
Pioneros del presbiterianismo (IX): Arcadio Morales (III) (Salmo 105.1-11)
Modera: Hna. Rebeca Hernández

AUTOBIOGRAFÍA (II)
Arcadio Morales

Así vivía y habría pasado toda mi vida si no acontece un día por Navidad, que hallándome resfriado en mi casa, una señora me ofreció medio real por llevarle una mesa hasta la Plaza de Armas, a lo que accedí con mucho gusto; esto pasaba de noche, pero al volver de mi mandado yo tenía un tifo mortal que a duras penas se me pudo cortar, pero ¡santo tifo! ¡Bendito tifo!, porque esta circunstancia hizo que mi madre se resolviera a quitarme de dulcero y hacerme aprender un oficio más hermoso cuando me aliviara por completo. Yo me oponía seriamente, ante nuestra carencia completa de recursos, para aprender un oficio en que tardaría cuando menos dos años sin ganar nada, pero mi madre era inflexible una vez que había tomado una resolución y no tuve más que obedecerle y aprender el oficio de hilador de oro a la edad de 13 años.
Esta parte de mi historia ha sido hasta aquí y si en esta ocasión me atrevo a revelarla es con el fin que voy a indicar. Primero, para que Dios sea glorificado por mí, comprobándose una vez más en la vida que Él escoge en su soberana gracia vasos de barro, para depositar en ellos sus favores para que la alteza sea de Él y no de los hombres. Segundo, para que los niños y jóvenes que tengan conocimiento de esta historia no se desanimen en las pruebas y luchas de la vida ni se avergüencen del trabajo manual por vil que parezca y tercero, para que el evangelista mexicano, el doctor Arcadio Morales, redactor de El Faro, el diariamente llamado a brillar en la corona de Cristo, no se envanezca jamás ni olvide nunca que fue misericordiosamente salvado por la mano de su Padre Celestial de un estado infeliz de miseria y pecado.
Por los años de 1868 y 1869, mi madre halla base en la pequeña población de Zacualtipán, que en ese entonces pertenecía al Estado de México; posaba en casa de un abogado en donde se leía la Biblia todas las noches. No era un culto familiar porque no había oración ni cantos, pero sí se comentaba la lectura del Santo Libro todas las noches, quedando mi madre tan prendada de esa lectura que cuando volvía a nuestro lado nos hablaba con calor de un libro, que sin ser de los sacerdotes, enseñaba cosas muy buenas en verdad.

http://inp-biografias.blogspot.mx/2010/09/arcadio-morales.html.
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PRÓXIMAS ACTIVIDADES

11 – Conferencia sobre adolescentes
12 – Reunión congregacional
19 –Inicio de cursos

Una palabra profunda y reveladora en todos los tiempos, L. Cervantes-Ortiz


5 de agosto, 2012

El salmo 19 es uno de los más altos himnos de celebración de la revelación divina. Las dos etapas de su redacción son evidentes por la diáfana distinción entre lo que se denomina “revelación general” y “revelación especial” (escrita). El texto toma partido por la segunda, luego de mostrar tan alta consideración por la primera en una afirmación notable del esfuerzo divino por hacer inteligible su voluntad en medio de la conflictividad humana. Someterse a la arbitrariedad del lenguaje es uno de los mayores méritos y una muestra extraordinaria de amor por parte de quien quiere revelarse a la humanidad.
El énfasis celebratorio y poético abre la puerta para que en cada metáfora y expresión quede bien claro que el contenido de la revelación escrita se estableció progresivamente como normativo y que su fijación escrita formó parte de un proceso espiritual y cultural que permitió superar las limitaciones de la fenomenología religiosa. El apego a la palabra escrita y la opción tan fuerte hacia un discurso literario y teológico genéricamente plural, pero coherente, hizo que la fe de Israel alcanzara un carácter liberador y que misma praxis religiosa atisbara formas nuevas.
El salmo da cuenta de una evolución del pensamiento de fe que fue capaz de separarse de sus lazos con las fuerzas naturales, incapaces de transmitir aspectos de lo sagrado que reclamaban subir “escalones culturales” para alcanzar una inteligibilidad necesaria para vehicular los contenidos éticos que, de otra manera, se hubieran quedado en mera religiosidad externa y ritualista. De ahí surgió también el cuestionamiento de actitudes y acciones ligadas a la magia. Los dos poemas se relacionan en cuanto el primero expone la grandeza y belleza de la creación como portadora de la magnificencia de Dios, pero sin alcanzar, con todo, el impacto y la fuerza de la Ley/Palabra escrita. “Hace ya mucho tiempo que se reconoce que Sal 19 está compuesto de dos salmos. La sección A es un himno de alabanza a Yahvé por su manifestación en la naturaleza; la sección B es una glorificación de la Ley. Las diferencias entre las dos partes del salmo son tan sorprendentes, que no necesitan ulterior explicación. Sin embargo, sería improcedente estudiar el Sal19 A y el 19 B como dos textos completamente dispares. La tradición reunió ambas partes”.[1]

A
1 Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y la expansión denuncia la obra de sus manos. (RVR 1909)
El cielo azul nos habla/ de la grandeza de Dios/ y de todo lo que ha hecho. (Traducción en Lenguaje Actual)
Los cielos proclaman la gloria de Dios,/ el firmamento pregona la obra de sus manos. (La Biblia de Nuestro Pueblo)

El mundo confiesa ante Dios su condición de criatura; el cielo “proclama”, el firmamento “pregona” (Sal 19.2). En un contexto de teofanía, el poeta puede exclamar: “El cielo pregona la justicia de Dios” (Sal 97.6) (G. von Rad, Sabiduría en Israel, 203s) (Kraus, 382).

2 El un día emite palabra al otro día, Y la una noche á la otra noche declara sabiduría.
Los días y las noches/ lo comentan entre sí.
Un día le pasa el mensaje a otro día,/ una noche le informa a otra noche.

En el v. 2 el himno comienza con una descripción del cántico de alabanza entonado por los cielos. El espacio celeste y el “firmamento” aparecen como poderes vivos que “narran” y “proclaman”. La “expansión”, como concepto cosmológico designa la plancha (en latín, firmamentum) que contenía y represaba el mar azul del océano celeste (Gén 1.6ss; Ez 1.22ss; Sal 150.1). La alabanza entonada por esa esfera celeste glorifica a Dios y “la obra de sus manos”). […] El cántico de alabanza de los cielos va dirigido a Dios, que tiene su trono sobre los cielos (cf. Sal 29.9.10), que está presente en Sión y cuya luz deslumbradora inunda toda la tierra (Is 6.3). Las estrellas son “la obra de tus manos”, Sal 8.4). Con eso, el v. 2 anuncia ya el himno del sol, que resalta en el v. 5b. Por tanto, el contenido del cántico de alabanza de los cielos es el esplendor de la manifestación de Yahvé, y este cántico realza, al mismo tiempo, la obra de la creación divina. “La gloria que Dios ha concedido a la creación como imagen de su propia gloria, se refleja en la creación e incide de nuevo en Dios como confesión de fe en él” (Franz Delitzsch). (Kraus, p. 380)

El texto afirma que un día transmite su palabra al otro día, y una noche, a la otra noche, “como dos coros que se alternan” (F. Notscher). El himno contempla en acción una cadena tan misteriosa como maravillosa. Por lo demás, Os 2.23s habla –en otro sentido- de una cadena continuada de efectos en el ámbito de la naturaleza. Los vv. 2.3 suscitan la impresión de que el cantor ha trasferido al ámbito celeste la tradición hímnica y didáctica de la creación, que existía en los círculos sacerdotales de Israel. (Kraus, p. 381)

3 No hay dicho, ni palabras, Ni es oída su voz.
Aunque no hablan ni dicen nada,/ ni se oye un solo sonido,
Sin que hablen, sin que pronuncien,/ sin que se oiga su voz,

La afirmación que se hace en el v. 3 es singularísima. Después de las descripciones que se hacen en los vv. 1 y 2, esa afirmación tiene carácter de paradoja. La trasmisión de la “palabra” (dabar), en el v. 2, de alabanza y de saber se efectúa “sin palabras y sin lenguaje”. […] La “palabra” (dabar) y el “lenguaje” de los poderes celestes, no pueden oírlo los oídos humanos. Por consiguiente, las negaciones que hay en el v. 3a señalan un proceso singularísimo de proclamación, un proceso que no tiene analogía, y que se realiza en los lejanos espacios de la creación. Pero es una proclamación que está muy alta, por encima del hombre, y no puede ser escuchada por él.

4 Por toda la tierra salió su hilo, Y al cabo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol.
sus palabras recorren toda la tierra/ y llegan hasta el fin del mundo./ En el cielo Dios ha puesto/ una casa para el sol.
a toda la tierra alcanza su discurso,/ a los confines del mundo su lenguaje./ Allí le ha preparado una tienda al sol:

El cantor del Sal 19 A oye cómo este sonido de los cielos, un sonido hímnico y, al mismo tiempo, sobrecogedoramente instructivo, va a toda la tierra (cf. Is 6.3). […]

5 Y él, como un novio que sale de su tálamo, Alégrase cual gigante para correr el camino.
Y sale el sol de su casa/ feliz como un novio;/ alegre como un atleta,/ se dispone a recorrer su camino.
Se regocija cual esposo que sale de su alcoba,/ como atleta que corre su carrera.

6 Del un cabo de los cielos es su salida, Y su giro hasta la extremidad de ellos: Y no hay quien se esconda de su calor.
Sale por un lado/ y se oculta por el otro,/ sin que nada ni nadie/ se libre de su calor.
Asoma por un extremo del cielo/ y su órbita llega al otro extremo;/ nada se escapa a su calor.

Como en Gén 1.17, Dios da órdenes al sol. Se asigna un lugar para el sol. El sol no tiene un palacio, sino una tienda. Tal vez estos arcaísmos fueron conservados deliberadamente por Israel para establecer el debido contraste […] en la mente de nuestro texto, es el lugar donde el sol pasa la noche. Por la mañana, el sol deja su alcoba  y sale radiante como un esposo, como un “reciéncasado”. Alegre como un héroe, hace su aparición […]

B
7 La ley de Jehová es perfecta, que vuelve el alma: El testimonio de Jehová, fiel, que hace sabio al pequeño.
La ley de Dios es perfecta,/ y nos da nueva vida./ Sus mandatos son dignos de confianza,/ pues dan sabiduría a los jóvenes.
La ley del Señor es perfecta: devuelve el aliento;/ el precepto del Señor es verdadero:/ da sabiduría al ignorante;

El Sal 19 B es un cántico de alabanza de la Torá, la cual, contemplada en su perfección y en sus efectos, es tema de gozosa meditación. Para explicar la comprensión subyacente de la Torá, habrá que recurrir a la concepción deuteronómica tardía: la Torá es la revelación terminada y consignada por escrito de la voluntad de Dios, para su lectura en público (Dt 31.9-11)o en privado (Jos 1.7; Sal1.,2). En esta expresión de la voluntad de Dios, que contiene principalmente la ley de Dios, se incluyen también las proclamaciones históricas (Dt 1.5; Sal 78.1; Neh 8.13ss).No obstante, el verdadero centro de la Torá es y sigue siendo la ley de Dios transmitida por medio de Moisés (Mal 3.22).Pero, en todo caso, la Torá es —especialmente desde Esdras— la “Sagrada Escritura” con carácter autoritativo y oficial.

8 Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón: El precepto de Jehová, puro, que alumbra los ojos.
Las normas de Dios son rectas/ y alegran el corazón./ Sus mandamientos son puros/ y nos dan sabiduría.
los mandatos del Señor son rectos:/ alegran el corazón;/ la instrucción del Señor es clara: da luz a los ojos;

En el v. 8 se ensalza a la Torá por ser “perfecta” es propiamente un término de la lengua de los sacrificios Al animal sin defecto, inmaculado, se le llama “perfecto”. Aquí la palabra expresa la suficiencia de la “Sagrada Escritura” (cf. Dt 32.4). El efecto de esta Torá perfecta se ve ahora en que “restaura”. Esto quiere decir que vuelve a dar vigor a la vida (cf. Lam 1.11, 16) De la Torá dimana vigor refrescante. La Torá es “fiable” y transmite sabiduría al simple, al que se deja seducir fácilmente (Prov 1,22,7,7,9,6,19,25,21,11, Sal119,130) En los Sal 1 y 119 se asocian también concepciones de la teología posterior con la comprensión de la Torá existente después del destierro vida y sabiduría brotan a raudales de la instrucción divina. La Torá es instrucción para la vida.

9 El temor de Jehová, limpio, que permanece para siempre; Los juicios de Jehová son verdad, todos justos.
La palabra de Dios es limpia/ y siempre se mantiene firme./ Sus decisiones son al mismo tiempo/ verdaderas y justas.
el respeto del Señor es puro: dura para siempre;/ los mandamientos del Señor son verdaderos:/ justos sin excepción;

10 Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; Y dulces más que miel, y que la que destila del panal.
Yo prefiero sus decisiones/ más que montones de oro,/ me endulzan la vida/ más que la miel del panal.
son más valiosos que el oro,/ que el metal más fino;/ son más dulces que la miel que destila un panal.

11 Tu siervo es además amonestado con ellos: En guardarlos hay grande galardón.
Me sirven de advertencia;/ l premio es grande/ si uno cumple con ellas.
Aunque tu servidor se alumbra con ellos/ y guardarlos trae gran recompensa,

Esta “alegra el corazón” (v. 8a), “ilumina los ojos” (v. 8b), es decir, da nuevo vigor a la vida (“para siempre”) permanece la palabra que Yahvé habla por medio de la Torá. Todas las “instrucciones” en materia de derecho son verdad y “justos” o “rectos” en sentido pleno. El v 10 habla del gran valor y del efecto vivificador de la Torá, mientras que el v. 12 entona después las notas de una lamentación.

12 Los errores, ¿quién los entenderá? Líbrame de los que me son ocultos.
Nadie parece darse cuenta/ de los errores que comete./ ¡Perdóname, Dios mío,/ los pecados que cometo/ sin darme cuenta!
¿quién se da cuenta de sus propios errores?/ Purifícame de culpas ocultas;

13 Detén asimismo á tu siervo de las soberbias; Que no se enseñoreen de mí: Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión.
¡Líbrame del orgullo!/ No dejes que me domine!/ ¡Líbrame de la desobediencia/ para no pecar contra ti!
del orgullo protege a tu servidor,/ para que no me domine./ Entonces seré irreprochable/ e inocente de grave pecado.

El Sal 19 B termina con una fórmula de dedicación (cf. Sal 104.34; 119.108).Tales formas, en los tiempos antiguos, se pronunciaban al ofrecer el sacrificio, y ahora sirven de final al cántico hímnico. “La oración es el sacrificio ofrecido por el hombre interior” (Franz Delitzsch). […]
El cosmos celebra “la gloria” de Dios, pero no nos enseña su voluntad. Por eso, se añadió el Sal 19 B como referencia decisiva, como una clave- por decirlo así-para descodificar el mensaje cifrado. En la Torá sí podemos captar a Dios. Allí sí aprendemos quién es Dios. En la Torá llega a nosotros la manifestación de la voluntad de Dios. La Torá logra lo que la naturaleza no es capaz de lograr: nos da instrucción y nos dirige para ser sabios; alza a quien está desesperado, y abre camino a través del ámbito de la culpa. La comprensión de la Torá que hallamos en el Sal 19 B, no tiene nada que ver con el nomismo. Lejos de eso, este salmo debiera impulsarnos incesantemente a pensar acerca del misterio y la maravilla de la revelación de Dios en su palabra, es decir, acerca de la palabra que contiene estímulo y exigencia. Esta palabra es el lugar en que Dios mismo, como Creador, se encuentra con el hombre, y se encuentra con él con fidelidad creadora y mantenedora de vida. En esta palabra es donde podemos captar lo que el mundo creado no cesa de proclamar, aunque no logre por sí que nosotros lo entendamos.

Conclusión
14 Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío
¡Tú eres mi Dios y mi protector!/ ¡Tú eres quien me defiende!/ ¡Recibe, pues, con agrado/ lo que digo y lo que pienso!
Que te agraden las palabras de mi boca,/ que te plazca el susurro de mi corazón,/ ¡Señor, Roca mía, Redentor mío!


[1] Hans-Joachim Kraus, Los salmos. Salmos 1-59. I. Salamanca, Sígueme, 1992 (Biblioteca de estudios bíblicos), p. 379.

Salmo 19, Reina-Valera, revisión 1909





1 Los cielos cuentan la gloria de Dios, y la expansión denuncia la obra de sus manos.
2 El un día emite palabra al otro día, y la una noche a la otra noche declara sabiduría.
3 No hay dicho, ni palabras, ni es oída su voz.
4 Por toda la tierra salió su hilo, y al cabo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol.
5 Y él, como un novio que sale de su tálamo, alégrase cual gigante para correr el camino.
6 Del un cabo de los cielos es su salida, y su giro hasta la extremidad de ellos: Y no hay quien se esconda de su calor.
7 La ley de Jehová es perfecta, que vuelve el alma: el testimonio de Jehová, fiel, que hace sabio al pequeño.
8 Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón: el precepto de Jehová, puro, que alumbra los ojos.
9 El temor de Jehová, limpio, que permanece para siempre; los juicios de Jehová son verdad, todos justos.
10 Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; y dulces más que miel, y que la que destila del panal.
11 Tu siervo es además amonestado con ellos: en guardarlos hay grande galardón.
12 Los errores, ¿quién los entenderá? Líbrame de los que me son ocultos.
13 Detén asimismo á tu siervo de las soberbias; que no se enseñoreen de mí: entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión.
14 Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío.

Programa de agosto de 2012

PLAN DE PREDICACIONES Y TEMAS PARA AGOSTO DE 2012

Tema: La Biblia: contextos y relecturas actuales

Domingos, 10.30 hrs.

5: Una Palabra profunda y reveladora en todos los tiempos
Lectura bíblica: Salmo 19
Expositor: LCO
Dirige: Hna. Alicia Almeida

12: Los decretos eternos de Dios en la historia
Lectura bíblica: Salmo 119.1-24
Expositor: LCO
Dirige: Hno. Alberto Chávez

19: La Palabra divina enfrenta los conflictos
Lectura bíblica: Jeremías 36.1-25
Expositor: A.I. Lauro Adame Brito
Dirige: Hna. Lidia Martínez Murillo

26: Una Palabra actuante e incisiva
Lectura bíblica: Hebreos 4.1-12
Expositor: LCO
Dirige: Hno. Oswaldo Aguilar Arroyo

Domingos, 17.30 hrs.
5: Reunión de Consistorio
19: Culto vespertino. Tema: “La Biblia, libro de libros”
Preside: D.I. Mario González P.

3. Martes, 19.00 hrs.

Tema general (Mayo-septiembre): Fe e historia: el presbiterianismo en México
(1857-2012)

7: Pioneros(as) del presbiterianismo: Arcadio Morales (III) (Salmo 105.1-11)
Moderadora: Hna. Rebeca Hernández
14: Pioneros(as) del presbiterianismo: Arcadio Morales (IV) (Salmo 105.12-24)
Moderador: D.I. Israel Núñez C.
21: Pioneros(as) del presbiterianismo: Leandro Garza Mora (I) (Salmo 105.25-36)
Moderadora: Hna. Eunice Palomino
28: Pioneros(as) del presbiterianismo: Leandro Garza Mora (II) (Salmo 105.37-45)
Moderador: A.I. Germán Fernández

sábado, 28 de julio de 2012

Letra 280, 29 de julio de 2012


CONCRECIÓN DEL REINO DE DIOS COMO CAMINO DE SALVACIÓN EN LA HISTORIA
José Peña Mendoza
www.cirab.cl

Ya he planteado el elemento más cristológico del reino de Dios al presentar a Jesús como el hecho máximo de la revelación concreta de ese reino en el mundo. En el hecho de Jesús se concreta nuestra salvación; él es el camino, y la verdad, y la vida (Jn. 14.6). Pero, ¿cómo se hace reconocible y palpable esta salvación, aquí, en nuestra historia? Principalmente se advierte en la transformación de vida en cada creyente. Todos, y cada uno, somos desafiados a dar testimonio de nuestra experiencia salvífica; pero como la fe sin obras está muerta (Stg. 2.14-26), debemos concentrar esfuerzos por hacer que nuestra experiencia también tenga sentido para los demás, mediante la praxis de la fe. En esa dirección es muy iluminador el aporte de algunos teólogos de la liberación, en donde se busca la coherencia de la experiencia de fe en el reino de Dios a través de hechos significativos, realizados principalmente a favor de aquellos que fueron y siguen siendo los sensiblemente preferidos por Jesús, porque ellos se encuentran en el abandono, sin poder vislumbrar el sentido que el reino de Dios pudiera tener para ellos concretamente. Por lo mismo Gutiérrez explica que la “liberación que aporta Jesús es universal e integral…sin limitarse, por ello, a un plano puramente espiritual”; y que, además, “la honda carga humana y de transformación social que entraña el evangelio es permanente y esencial porque hace saltar los estrechos límites de situaciones históricas determinadas y va a la raíz misma de la existencia humana: la relación con Dios en solidaridad con otros hombres”.
Por otro lado, Paul Tillich menciona cuatro connotaciones del reino de Dios en relación a la salvación en la historia, a saber, política, social, personalista y universalidad. Es política en tanto Dios ejercerá el dominio tras la victoria sobre sus enemigos; es social porque incorpora las ideas de paz y justicia, realizando así la esperanza utópica, al paso de reconocer también la imposibilidad de una plenitud terrena; es personalista por cuanto el reino de Dios da un significado eterno a la persona individual, en tanto plenifica a la humanidad a través de todo individuo humano; y es universalidad en razón de que el reino no es sólo de los hombres, sino la plenitud de vida bajo todas las dimensiones posibles.
No se debe perder la fe en el mundo mientras éste sea el escenario del reino de Dios. Mundo sin reino de Dios, no es más que signo de frustración, ambigüedad y desesperanza. Mundo con reino de Dios es el sentido a todas las dimensiones de la historia; es la esperanza en el proyecto utópico de mejoramiento del ahora, sin que se tenga que esperar solo el éschaton, para poder constatar que Dios es justo y que por ello nos salva; es la anticipación de la plenitud que todo cristiano vivirá cuando la acción liberadora de Dios nos una a él eternamente.
El reino de Dios se hace presente en Cristo, pero asimismo tomando como instrumento de proclamación a la iglesia. Es ella quien da cuenta del reino de Dios en el mundo; el reino se identifica con ella, pero no constituye su límite. Digamos que la iglesia está incluida en el reino de Dios, cosa que me atrevo a plantear por no sentirme capaz de imaginar la magnitud que éste pudiera comprender. […]

A manera de conclusión
El reino de Dios, visto en su dimensión escatológica, siempre debe pensarse en conexión con la totalidad de la creación; no es posible pensar en la iglesia sin el mundo. Iglesia y mundo se deben entender integralmente y no como dos realidades yuxtapuestas e irreconciliables. ¿De qué modo debiera comprenderse la esperanza cristiana entonces? La respuesta parte por comprender el reino de Dios en términos integrales, en una suerte de plenitud que importe trascendencia e inmanencia simultáneamente. Una mirada inclusiva y no excluyente de la realidad intrahistórica.
Pero la Iglesia es interpelada por la sociedad moderna para que ella demuestre coherencia y razones acerca de su anuncio del reino de Dios. Por lo mismo, cobra importancia el modo en que la Iglesia sea capaz de dar cuenta de la esperanza cristiana en un mundo que ya no se sabe fundado sobre los cimientos de la fe. Se hace necesario que la Iglesia manifieste en el mundo aquellas notas o connotaciones esenciales que puedan explicitar con claridad la positividad del mundo. Pienso que una primera manera sería el reforzar nuestra praxis cristiana para que ella misma diera cuenta de nuestra coherencia y sentido legítimo de fe. En segundo lugar se requiere de apertura hacia el mundo en diálogo respetuoso que garantice retroalimentación. Se necesita de una Iglesia que dialogue y no imponga sus criterios en desmedro de los interlocutores. No es posible admitir una Iglesia que se siente superior al mundo e impone sus dogmas sin más razones que la sola autoridad por ella proclamada. No se puede afirmar que la Iglesia funda el mundo, en tanto el mundo posee en sí positividad porque ya es creación de Dios. La Iglesia simplemente coopera para que esa realidad se haga manifiesta, pero no por vía de imposiciones.
Finalmente, se debe resistir a la tentación de caer en la idea de que tan sólo lo espiritual, entendido como lo intangible y trascendental, es lo verdaderamente aceptable como base de nuestra esperanza. La escatología dualista, que espiritualiza lo verdadero y demoniza lo concreto, atrae a sí pura negatividad en lo que respecta a la impresión acerca del mundo. Por otro lado, el materialismo que se encierra en sí mismo como una mónada, afirmándose como única posibilidad de porvenir inmanente, no se condice con la premisa del evangelio de que en Cristo serán recapituladas todas las cosas, visibles e invisible (Ef 1.10).

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FUMEC SE SOLIDARIZA CON SIETE PASTORES DE LA IGLESIA PRESBITERIANA DE MÉXICO QUE FUERON SUSPENDIDOS

Buenos Aires, jueves, 26 de julio de 2012 (ALC). La Federación Universal de Movimientos Estudiantiles Cristianos en América Latina y el Caribe, manifestó que se une en oración en solidaridad y apoyo a siete pastores de la Iglesia Presbiteriana Nacional de México suspendidos de sus competencias pastorales "por defender públicamente el derecho de las mujeres y de la ordenación de la Mujer en la Iglesia Presbiteriana Nacional de México".
Los pastores Dan González Ortega, Rubén Montelongo, Alberto Arenas, Hugo Gallardo, Silfrido Gordillo, Felipe Vera y David Abdiel Rodríguez han sido disciplinados por el Sínodo del D.F., de la Iglesia Nacional Presbiteriana de México (INPM), el cual se ha constituido en tribunal eclesiástico y, sin juicio previo ni presencia de los pastores implicados, denuncian, ha promulgado que: a partir del día 4 de julio del 2012 les sea aplicada una disciplina de suspensión de privilegios como miembros en plena comunión de la INPM y, de sus oficios como ministros de la Palabra y de los Sacramentos, por tiempo indefinido y debido a las presuntas faltas tipificadas como delitos en el Libro de Disciplina de la INPM Capítulo III, páginas 150-153 AET.
Los cargos expuestos en las cartas llegadas a los pastores disciplinados son: carácter inestable, violento; espíritu de desunión, vida sin control del Espíritu, rumores, chismes, levantamientos de falsos, difamación, división entre grupos, acusación ante las autoridades civiles, abuso de autoridad, promoción de divisiones, acuerdos que pueden lesionar a otros cuerpos de gobierno, falta de buenas relaciones, falta de comunicación, falta de buena voluntad y deseos de servir juntos al Señor, desacato a disposiciones oficiales, rebelión , desunión, cisma, transgresiones a la Constitución o Libros de Gobierno, rumores y falso testimonio, ataques y amenazas, desacato injurias, irrespetuosidad. Esta disciplina tiene efecto a partir del 4 de julio del 2012 hasta que muestren arrepentimiento y sometimiento al Señor y su Iglesia mediante los diferentes cuerpos de gobierno eclesiástico.
“La disciplina que ha sido ‘dictada’ por estar a favor del Sacerdocio Universal de los y las Creyentes”, dice la nota circulada por Marcelo Leites, Secretario Ejecutivo Regional de FUMEC, quien invita a orar y solidarizarse de distintas maneras con los pastores afectados.
Luego de las noticias trascendidas en las redes sociales en donde se incluso se ha formado un grupo que hace un llamado a la oración, el Rev. Dan González Ortega (ex Secretario Regional de la FUMEC ALC y miembro del MEC por la Equidad), expresó que esta convocatoria (efectuada por terceros) "no pretende instalar un tema para debatirlo...es sólo una invitación a orar con y por nosotros...".

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ELIGEN LA PRIMERA OBISPA ANGLICANA DEL CONTINENTE AFRICANO
Protestante Digital, 21 de julio

Ellinah Ntombi Wamukoya ha sido elegida obispa de Swazilandia, una de las 12 provincias anglicanas en África.
Ellinah Ntombi Wamukoya, de 61 años, fue elegida obispa de Swazilandia, una de las 12 provincias anglicanas en África, que comprende Angola, Mozambique, Namibia, Sudáfrica y Lesotho.
Ellinah fue designada para este cargo el pasado 18 de julio, en un clima que fue definido como “profundamente espiritual” y representa una decisión histórica para la Iglesia anglicana de Sudáfrica. Se produjo en el séptimo escrutinio por una mayoría de dos tercios (votaban laicos y pastores).
Su tarea será especialmente difícil por las dificultades políticas en las que se encuentra el país .
Sustituirá a Meshack Mabuza, que se convirtió en el obispo de Swazilandia en 2002, y que no ha dejado pasar ocasión para criticar la actuación del rey Mswati III, el último monarca absoluto del África subsahariana y completamente indiferente a las condiciones de extrema pobreza en la que viven sus súbditos.

Formada y reconocida
Wamukoya es una mujer con una amplia formación, ya que estudió en las Universidades de Botswana, Lesotho y Swazilandia.
Es actualmente capellán en la Universidad de Swaziland y en el St. Michael’s High School de Manzini; teniendo además un gran compromiso y reconocimiento social ya que en Manzini ejerce además la responsabilidad de secretaria comunal y directora general de la administración ciudadana.

Comunión anglicana
Fundada en 1968, la diócesis anglicana de Swazilandia está compuesta por tres archidiaconatos: Swazilandia oriental, meridional y occidental.
Coincide la designación de Wamukoya como obispa con ser 2012 el año en que se celebra el 20 aniversario de la ordenación de la primera mujer al pastorado en la Comunión anglicana, tras la decisión al respecto del Sínodo anglicano de 1992.
La Iglesia anglicana africana es tradicional en temas morales, estando por ejemplo opuesta a la aprobación del matrimonio homosexual en el seno de la iglesia. Ellinah Ntombi Wamukoya, además de ser la primera obispa anglicana en África, será el vigésimo cuarto obispo mujer de la Comunión anglicana y la segunda obispa de una iglesia protestante histórica de todo el continente africano.

Apocalipsis 1.9, L. Cervantes-O.

29 de agosto, 2021   Yo, Juan, soy su hermano en Cristo, pues ustedes y yo confiamos en él. Y por confiar en él, pertenezco al reino de Di...