sábado, 22 de diciembre de 2012

Letra 301, 23 de diciembre de 2012

EL MISTERIO DE ADVIENTO
Thomas Merton
Red de Liturgia del CLAI, 18 de diciembre de 2007


El misterio de Adviento es un misterio de vaciamiento, de pobreza, de limitación. Debe ser así. De otro modo no podría ser un misterio de esperanza. El misterio de Adviento es un misterio de comienzo: pero también es el misterio de un fin. La plenitud del tiempo es el final de todo lo que todavía estaba incompleto, todo lo que todavía era parcial. Es el cumplimiento en unidad de todo lo que era fragmentario.
El misterio de Adviento en nuestras vidas es el comienzo del fin de todo lo que en nosotros no es todavía Cristo. Es el comienzo del fin de la irrealidad. Y eso, sin duda, es motivo de alegría. Pero por desgracia nos aferramos a nuestra irrealidad, preferimos la parte al todo, continuamos siendo fragmentos, no queremos ser “un solo hombre en Cristo”.
El Cuerpo de Adán (“hombre”), que debería ser el Cuerpo del Amor de Dios, está desgarrado de odio. El Cuerpo de Adán, que debería estar transfigurado de luz, es un cuerpo de oscuridad y mentira. Lo que debería ser Uno en amor está dividido en millones de hostilidades frenéticas y asesinas. Pero sigue en pie el hecho: Cristo, el Rey de la Paz, ha venido al mundo y lo ha salvado. Ha salvado al Hombre, ha establecido Su Reino, y Su Reino es el reino de la Paz.
Adviento, para nosotros, significa aceptación de ese comienzo totalmente nuevo. Significa una disposición para hacer que la eternidad y el tiempo se encuentren no sólo en Cristo sino en nosotros, en el Hombre, en nuestra vida, en nuestro mundo, en nuestro tiempo. Si hemos de entrar en el comienzo de lo nuevo, debemos aceptar la muerte de lo viejo. El comienzo, pues, es el fin. Hemos de aceptar el fin, antes de poder empezar. O más bien, para ser más fieles a la complejidad de la vida, hemos de aceptar el final en el comienzo, ambos juntos".
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LOS EVANGÉLICOS EXPULSADOS DE PAHUATLÁN, HIDALGO, DENUNCIAN INTOLERANCIA RELIGIOSA
Protestante Digital, 21 de diciembre de 2012

Los evangélicos expulsados de Pahuatlán denuncian "intolerancia religiosa"La Iglesia Bautista Emmanuel ha sufrido presiones de los católicos y el encarcelamiento de varios fieles esta semana y, tras ser liberados, la expulsión de sus hogares.
El pastor de Pahuatlán, Celestino Hernández Cruz, junto al apoderado legal Rosalio García, han informado de la situación de persecución religiosa que los evangélicos de esta comunidad del Estado de Hidalgo están sufriendo en los últimos meses, presión que se ha recrudecido esta semana con el encierro de 52 personas y la posterior expulsión de sus hogares.

Crónica de una persecución
El día 17 de diciembre de 2012 se llevó a cabo la Asamblea para el nombramiento de nuevos delegados de la comunidad, de mayoría católica. La Asamblea volvió a enfatizar que no reconoce el derecho a la práctica de otra religión que no sea la católica. Este acuerdo va en contra de lo firmado ante el Estado y el Municipio en los que la comunidad se comprometía a respetar la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público, que establece que una persona “No puede ser obligado a prestar servicios personales ni a contribuir con dinero o en especie al sostenimiento de una asociación, iglesia o cualquier otra agrupación religiosa, ni a participar o contribuir de la misma manera en ritos, ceremonias, festividades, servicios o actos de culto religioso.”
La Asamblea instigada por los catequistas católicos y con la anuencia de su párroco, exigen que los evangélicos deben seguir cooperando para las fiestas patronales y participar en ellas. Para evitar que los evangélicos notificaran a las autoridades, la asamblea envió a gentes para vigilarlos y no permitir que salieran de la comunidad.
Fue posible enviar el aviso a su apoderado Legal (Rosalío García), quien a su vez solicitó la intervención de las autoridades Municipales y representantes Estatales para evitar actos violentos en contra de los Pastores y Evangélicos del lugar, ya que en estos casos “cuando la gente está reunida, nunca falta alguien que exalte los ánimos y se den golpes, expulsión de niños de las escuelas y llegar a privar ilegalmente de la libertad de las personas en las cárceles comunales” informan.

Encarcelados
Al mediodía se procedió al encarcelamiento de los evangélicos que se presentaron a la Asamblea, al negarse a firmar un compromiso de que son ilegales ante la ley. Los que estaban en sus casas intentaron huir, lográndolo solamente algunos, y fueron encarcelados un número aproximado de 52 personas entre las que se encontraba el pastor principal Celestino Hernández Cruz, un líder Pablo Hernández y otros más. Entre el grupo de encarcelados había también varios adolescentes.
Los evangélicos permanecieron encarcelados durante todo ese día y el siguiente, 18 de diciembre, sin recibir agua ni alimentos; sin que las autoridades Municipales y Estatales interviniesen. De hecho, los pastores denuncian que “el Lic. Antonio Bital, quien debería de intervenir en este asunto, no responde a su teléfono móvil después que fue notificado del problema”.
Así, se solicitó a continuación la intervención de la Federación y por conducto de la Lic. Mandujano se exhortó al Alcalde de Huejutla para que enviase a las fuerzas de orden público y rescatase a los evangélicos. En este momento, los evangélicos denunciaron que habían “comenzado la tortura física: sacaron al campo principal de Pahuatlán a los evangélicos amarrados y golpeados, colgaron de los brazos al pastor principal y amenazan con ahorcarlo si no se compromete a hacer lo que la asamblea quiera; los habitantes están rodeando el lugar para evitar que se acerque cualquier autoridad, las mujeres y niños que son familiares de los que están amarrados, no los dejan salir de la comunidad. Quien está al frente de la tortura, es el delegado segundo de Pahuatlán (se desconoce su nombre por el momento)”.
La Iglesia Bautista Emmanuel ha estado luchando con intolerancia religiosa todo el año, ya que durante el año han sido encarcelados sus líderes en varias ocasiones por no querer pagar cuotas o participar en las fiestas patronales.

Libres... pero expulsados
Hacia la tarde del día 18 de diciembre, más de 24 horas después de su encarcelamiento, los evangélicos fueron liberados y junto a los demás que estaban en la comunidad, fueron expulsados de sus casas en la comunidad de Pahuatlán. Aunque estuvieron en la calle, esperando por la intervención de las autoridades, éstas no hicieron acto de presencia.
Dada la situación, se trasladaron a la población de Huejutla en donde les dieron albergue en un Templo Cristiano Evangélico, donde tuvieron techo y comida que tanto les hacía falta. Mientras, siguen las amenazas de los católicos de destruir el templo y las casas de los hermanos. Están esperando que las autoridades puedan intervenir en este caso ya que hasta el momento no se ha visto mucha intención de ello y esperaban una respuesta positiva tras entrevistarse con el Lic. Antonio Bital, quien tiene la responsabilidad de atender esta problemática como parte de la Subsecretaría de Asuntos Religiosos del Estado de Hidalgo.

Otro caso
En el caso de Puentes, Municipio de Huautla, Hidalgo, no se tiene información más reciente aparte del documento que hicieron llegar en donde la comunidad multó a una pareja evangélica que realizó la boda en su domicilio, con una cantidad de 15 mil pesos. En caso de no pagarla, les amenazan de quitarles sus derechos en la comunidad, quitarles los servicios a su domicilio y expulsarlos de la misma.
Según informan los pastores, "es importante considerar que en estos casos es difícil el proceso de atención debido a que las autoridades no han mostrado interés en el problema considerando además, que los problemas comenzaron a surgir a principios de año por la misma presión de los católicos para que los evangélicos cooperen y participen en las actividades religiosas, todo esto encabezado por los catequistas católicos quienes a su vez manifiestan que son instrucciones del sacerdote católico responsable de la región".
El documento de la asamblea, del 5 de noviembre, advierte que “hemos establecido que no admitimos ningún culto ni servicio religioso de alguna denominación religiosa mestiza, que atenten contra nuestra cultura y tradiciones religiosas (…). No admitimos ninguna denominación religiosa que no fuera la católica”.
Desde la comunidad evangélica esperan que la difusión de esta situación, notificada a los medios de comunicación del país, sirva para que se restablezca “el Estado de Derecho sin distingo de raza, religión, sexo, filiación política ni ninguna otra forma de intolerancia o discriminación, tanto en el Estado de Hidalgo, como en los demás Estados de la República Mexicana en donde se tiene esta práctica de intolerancia religiosa escondida atrás de los "usos y costumbres" mismos que se les ha dado por llamar "abusos y costumbres" que nada tienen que ver con la cultura autóctona la cual merece el reconocimiento”.
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LLAMADO A LA ADORACIÓN

Ven, Señor, a restaurar la obra de tus manos
¡Ven, Señor, y no tardes más!
Ven, Señor, a avivar la esperanza en los corazones
¡Ven, Señor, y no tardes más!
Ven, Señor, a traernos tu salvación
¡Ven, Señor, y no tardes más!
Ven, Señor, a cumplir las promesas de los profetas
¡Ven, Señor, y no tardes más!
Ven, Señor, a sentarte a nuestro lado
¡Ven, Señor, y no tardes más!
Ven, Señor, a llenarnos de alegría
¡Ven, Señor, y no tardes más!
Ven, Señor, a ser nuestra luz en el camino
¡Ven, Señor, y no tardes más!
Ven, Señor, a mostrarnos caminos de libertad
¡Ven, Señor, y no tardes más!
Ven, Señor, a todos los que te esperan
¡Ven, Señor, y no tardes más!

“Oración joven”, tomada del libro Laudate Dominum.

Actividades

30 - Culto de adoración/ Cumpleaños
31 - Culto de fin de año, 19 hrs.

Los martes 25 de diciembre y 1 de enero se suspenden los cultos de estudio y oración.

Dios nace en un mundo conflictivo, L. Cervantes-O.


23 de diciembre, 2012

Augusto, el emperador romano, publicó por aquellos días un decreto disponiendo que se empadronaran todos los habitantes del Imperio. Este fue el primer censo que se hizo siendo Cirino gobernador de Siria. Todos tenían que ir a empadronarse, cada uno a su ciudad de origen. Por esta razón, también José, que era descendiente del rey David, se dirigió desde Nazaret, en la región de Galilea, a Belén, la ciudad de David, en el territorio de Judea, para empadronarse allí juntamente con su esposa María, que se hallaba embarazada. Y sucedió que, mientras estaban en Belén, se cumplió el tiempo del alumbramiento.
Lucas 2.1-6, La Palabra, SBU

Afirmar que Dios nació en un mundo conflictivo parece una repetición innecesaria, porque el mundo siempre ha sido conflictivo, pues es un conjunto múltiple de fuerzas y dinámicas en acción que cuesta mucho trabajo entender e interpretar. Esta combinación de elementos teológicos e históricos para referirse a los actos divinos no es nueva, pues forma parte de la manera en que muchas veces las Escrituras presentan los acontecimientos. La introducción de Lucas 2, al menos hasta el v. 6 nos coloca frente a un escenario donde la aparente normalidad de la época se había establecido gracias a la fuerza de las armas del imperio romano, el cual, a su vez, había sustituido a otro imperio, y así sucesivamente. Nadie discutía la pax romana, o al menos aparentemente, pues detrás del disfraz de aceptación que trasluce la obediencia con que José y su esposa acuden a Belén para empadronarse estaban los grupos opositores y de resistencia que rechazaban rotundamente la presencia de los legionarios romanos.
La intención del censo ordenado por el emperador, cuya legitimidad cuando se expone este pasaje eclesiásticamente al parecer tampoco nadie discute, obedeció al proyecto político de Roma, e implícitamente Lucas está evidenciando esta oposición con los plantes divinos, con los cuales sin embargo se entrelaza para proyectar no el suceso oficial como relevante o primordial, sino aquel otro, el que estaba condenado a quedar en las orillas de la historia, el nacimiento de un niño celebrado por ángeles y alabado por pastores, es decir, lo más alto y lo más bajo en la escala simbólica y social. La conflictividad política y religiosa es trabajada por el evangelista en una clave capaz de producir fe y confianza en medio de las condiciones adversas para los más desfavorecidos, encarnados por los pastores. Como explica José Severino Croatto:

Según el esquema lucano, los episodios del anuncio, nacimiento e infancia de Jesús son paradigmáticos, apuntando a “realizaciones” en su vida pública y a trans-significaciones en la vida de la comunidad de sus seguidores. Por eso, la configuración mesiánica del Jesús resucitado (Hechos 2.36) es anticipada, casi diríamos que esotéricamente (como anuncio y prefiguración), en el episodio del nacimiento y de la epifanía angélica: “No temáis […] Os ha nacido hoy un salvador, que es Mesías Señor, en la ciudad de David” (Lucas 2,11).[1]

Podría decirse que “Dios le contesta al sistema” proponiendo una significación intrínseca al tiempo, a la historia, a la vida humana, más allá de los proyectos burocráticos de un imperio preocupado por ampliar las redes de su poder y de su control sobre la vida de las personas. Ante ello, la acción divina es profundamente intrahistórica y, en medio de los conflictos e insatisfacciones, instala razones para la esperanza. El nacimiento de Jesús, anuncia Lucas, cambiará literalmente la historia, pues se coloca en el plano que supuestamente merecían los planes imperialistas. Así lo resume Darío Barolín:

…¿cómo debemos entender la alegría y esperanzas que aparecen en los dos primeros capítulos? Hay dos aspectos: a) por un lado esta alegría y gozo que mostraban Zacarías, María, Isabel, Simeón, Ana, los pastores y cuantos más se alegraban con ellos/as, es la respuesta adecuada a la promesa de Dios y también a la presencia del Cristo Señor. Lucas ha rescatado esa alegría, sabiduría y esperanza de la piedad judía popular pues la considera válida para sus lectores/as. Una piedad muy distinta a la de la dirigencia farisaica; b) por otro lado, “cuando llegó [Jesús ] a la ciudad [Jerusalén] viéndola, lloró por ella” (19.41; cf. también 23.28). Ésta es la respuesta de Jesús ante Jerusalén y seguramente es la que Lucas espera de Teófilo para con el pueblo judío. El lector por cierto, no puede dejar de sentir lástima ante tanta esperanza, tanta alegría que no logra concretarse en plenitud por el rechazo de los líderes. Sin embargo esta redención esperada no ha sido descartada por Dios sino que es transportada hacia el futuro.[2]


[1] J. Severino Croatto, “Jesús muere como profeta en Jerusalén. La construcción lucana del Jesús profeta”, en RIBLA, núm. 44, http://claiweb.org/ribla/ribla44/jesus%20muere%20como%20profeta.html.
[2] D. Barolín, Fortaleciéndonos con Teófilo. Una lectura de Lucas 1-2”, en RIBLA, núm. 53, http://claiweb.org/ribla/ribla53/fortaleciendonos.htmlhttp://claiweb.org/ribla/ribla53/fortaleciendonos.html.

Lucas 2.1-20

La Palabra, SBU



1 Augusto, el emperador romano, publicó por aquellos días un decreto disponiendo que se empadronaran todos los habitantes del Imperio. 2 Este fue el primer censo que se hizo siendo Cirino gobernador de Siria. 3 Todos tenían que ir a empadronarse, cada uno a su ciudad de origen. 4 Por esta razón, también José, que era descendiente del rey David, se dirigió desde Nazaret, en la región de Galilea, a Belén, la ciudad de David, en el territorio de Judea, 5 para empadronarse allí juntamente con su esposa María, que se hallaba embarazada. 6 Y sucedió que, mientras estaban en Belén, se cumplió el tiempo del alumbramiento. 7 Y María dio a luz a su primogénito; lo envolvió en pañales y lo puso en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.
8 En unos campos cercanos había unos pastores que pasaban la noche a la intemperie cuidando sus rebaños. 9 De pronto, se les apareció un ángel del Señor y el resplandor de la gloria de Dios los llenó de luz de modo que quedaron sobrecogidos de temor. 10 Pero el ángel les dijo: — No tengan miedo, porque vengo a traerles una buena noticia, que será causa de gran alegría para todo el pueblo. 11 En la ciudad de David les ha nacido hoy un Salvador, que es el Mesías, el Señor. 12 Esta será la señal para que lo reconozcan: encontrarán al niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.
En aquel mismo instante apareció junto al ángel una multitud de otros ángeles del cielo, que alababan al Señor y decían: 14 — ¡Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres que gozan de su favor! 15 Luego los ángeles volvieron al cielo, y los pastores se decían unos a otros: — Vamos a Belén, a ver eso que ha sucedido y que el Señor nos ha dado a conocer. 16 Fueron a toda prisa y encontraron a María, a José y al recién nacido acostado en el pesebre. 17 Al verlo, contaron todo lo que el ángel les había dicho acerca del niño. 18 Y todos cuantos escuchaban a los pastores se quedaban asombrados de lo que decían. 19 María, por su parte, guardaba todas estas cosas, meditándolas en lo íntimo de su corazón. 20 Los pastores se volvieron dando gloria a Dios y alabándolo por lo que habían visto y oído, pues todo había sucedido tal y como se les había anunciado.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Letra 300, 16 de diciembre de 2012

¡300 NÚMEROS!

ADVIENTO: TIEMPO DE VIGILANCIA, COMPASIÓN Y ESPERANZA
Carlos Ayala Ramírez
Adital, 17 de diciembre de 2007



1. El Adviento consiste en despertar a la realidad
Velar, vigilar, es vivir cada instante conscientemente. Es salir del estado de inconsciencia, de apatía, de indolencia. La liturgia de la palabra propia del tiempo de Adviento, pone dos voces (de fuerza profética) que invitan a despertar: Isaías y Juan Bautista. Isaías proclama la esperanza de una realidad en la que reinarán plenamente la misericordia y la justicia de Dios (Is 56.1; 65.17-19; 65.20). Juan, la voz que clama en el desierto, preparaba y anunciaba la llegada de un Mesías liberador. Pregonaba un bautismo en señal de arrepentimiento (Mc 1.3-4). Su predicación le valió ser apresado por el rey Herodes, que veía en ella un cuestionamiento a su poder y a sus privilegios.
Tanto en Isaías como en Juan Bautista, el llamado a despertar a la realidad exige concreción: alegría y gozo porque la vida de los débiles y oprimidos está protegida, porque el tiempo de Dios (su reino de amor y justicia) ha entrado en la historia humana. Quien vigila está abierto a esa misericordia y justicia de Dios. Está abierto al mundo (empatía), para transformarlo; al otro (pobres y víctimas), para reaccionar con compasión.
Desde ellos podemos afirmar que el tiempo de Dios no es simplemente un tiempo litúrgico retórico. Adviento no debe ser una liturgia sin historia, sino una liturgia que ilumina realidades concretas. Tenemos, en ese sentido, emblemáticos ejemplos: “¿Cómo estáis en tanta profundidad de sueño tan letárgico dormidos?”. Esta pregunta interpeladora la hizo fray Antonio de Montesinos en su famoso sermón del cuarto domingo de adviento de 1511, ante el maltrato, explotación y muerte de los habitantes de las llamadas Indias occidentales, por parte de quienes se consideraban “descubridores de América”. La interpelación fue dirigida, precisamente, a los conquistadores y colonizadores de la época. A los que se les exhortaba a despertar del sueño del egocentrismo que deshumaniza.
Monseñor Romero en su homilía del segundo domingo de adviento de 1977, a propósito de las situaciones que estorban para ver al Cristo que viene, manifestó: “el vivir tan cómodo, tan instalado, tan rico, que prácticamente son materialistas, no tienen tiempo, no les importa analizar la situación dramática del país y de su propia conciencia, están muy a gusto en sus jaulas de oro” (04.12.7).
Ignacio Ellacuría y Jon Sobrino también nos han hablado de la necesidad de estar atentos a ese momento especial de manifestación de Dios en nuestro aquí y ahora. Concretamente eso significa discernir los signos de los tiempos desde los pobres y las víctimas. Ellos y ellas, según Ellacuría y Sobrino, nos interpelan a ser humanos, nos hacen ver la verdad de la realidad y nos convocan a construir una civilización de la pobreza. Pobres y víctimas pueden ayudarnos a despertar del sueño de cruel inhumanidad, a pasar de la indolencia a la compasión. Pueden ayudarnos a hacernos cargo de la verdadera realidad del mundo (tener no solo un conocimiento que supera la ignorancia, sino llegar a la verdad que supere el encubrimiento). Pueden ayudarnos a forjar una nueva civilización que humanice, es decir, que no esté en función del capital, sino del ser humano, que pueda ser universalizable porque posibilita una vida digna y sustentable para todos, una civilización donde no haya lugar para lo superfluo, cuando las necesidades básicas de las mayorías no están cubiertas.

2. La misericordia que genera esperanza es la que se historiza
La misericordia que se historiza toma en serio lo real del sufrimiento y la práctica que lo transforme. Así lo visualizaba el profeta Isaías: “Pronto, muy pronto, el Líbano se convertirá en jardín, y el jardín parecerá un bosque; aquel día oirán los sordos las palabras del libro, sin tinieblas ni oscuridad verán los ojos de los ciegos; los oprimidos volverán a festejar al Señor y los pobres se alegrarán con el Santo de Israel, porque no quedarán tiranos, se acabarán los cínicos y serán aniquilados los que se desviven por el mal” (Is 29, 17-20).
Leonardo Boff, en su libro El cuidado esencial, nos dice que la nota dominante del mundo actual no es la misericordia, sino el descuido, la indiferencia y el abandono. Hay descuido e indiferencia por la vida de los niños y niñas: en América Latina tres de cada cinco niños trabajan, en África, uno de cada tres, en Asia, uno de cada dos. A esos niños se les niega la infancia, la inocencia y la posibilidad de soñar. Hay descuido y abandono por el destino de los pobres, castigados por la muerte del hambre crónica y mil enfermedades erradicadas en los países ricos. Hay descuido y perversión en los asuntos públicos: las sociedad se organiza en contra de las mayorías empobrecidas y a favor de las minorías privilegiadas. Hay un descuido y depredación de nuestra casa común (se envenenan suelos, se contamina el aire y el agua, se exterminan especies de seres vivos. Hay un descuido por la dimensión espiritual del ser humano, hay poco interés por cultivar el espíritu de ternura y de misericordia como actitudes fundamentales de convivencia humana.
Jon Sobrino, en su libro Fuera de los pobres no hay salvación, nos dice que en el mundo actual donde predomina no sólo el descuido sino la deshumanización; la misericordia que se hace historia, que se hace carne, debe implicar la salvación de la muerte (particularmente salvar al pobre de la muerte lenta de la pobreza y de la muerte rápida de la violencia); salvar de la indignidad (con frecuencia las víctimas de este mundo no solo han sido ignoradas, sino tenidas por victimarias) buscando y comunicando verdad, sacando a la luz los males de la realidad (profecía); salvar de la no existencia a la que han sido sometidas pobres y víctimas, devolviéndoles la palabra, su nombre, su identidad, su rostro.
Sólo la misericordia que se hace historia puede desencadenar esperanza y salvación. Eso fue lo que ocurrió con Jesús de Nazaret: en él se hizo presente El misericordioso (Dios), sanando, consolando, liberando, dignificando a los pobres, enfermos, extranjeros, mujeres, niños, pecadores.
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MENSAJE DESAFIANTE DE LA COMUNIÓN REFORMADA MUNDIAL EN ESTE ADVIENTO

World Communion of Reformed ChurchesEntonces María dijo al ángel: "¿Cómo será esto...? ...El ángel le dijo: "...porque nada hay imposible para Dios." Entonces María dijo: "Aquí estoy, el siervo del Señor. Hágase en mí según tu palabra" (Lc 1, Extractos de los vv. 26 al 38)


La joven, María, debe haberse sentido abrumado por esta visita en particular - un extraño visitante con un extraño mensaje que anunciaba que iba a ser la madre de un bebé especial - el Hijo del Altísimo. Me gusta el regalo de los jóvenes a ser sencillo. Así María se atrevió a preguntar: “¿Cómo puede ser esto?”. A cambio, recibió una respuesta clara: “... nada hay imposible para Dios”. La respuesta de María fue notable. No iba a ser fácil, pero ella se comprometió a cumplir con su tarea a sabiendas de que con Dios nada es imposible.
María no tardó en enterarse de que, como mujer soltera embarazada, su relación con su novia estaba en peligro y su reputación en peligro de desgracia. Ella estaba a punto de hacer frente a la situación imposible de viajar lejos de su zona de confort mientras ella estaba cargado de niño y más tarde tiene que huir porque la vida de su hijo estaba en peligro - el blanco de los poderes políticos de la época. Las palabras de María en respuesta a su situación: "Aquí estoy, la sierva del Señor, hágase en mí según tu palabra", no eran dóciles. Fueron palabras simples y poderosas que indican su deseo de ser útil a Dios en hacer una diferencia en el mundo. […]
Le pido una cosa, querido lector, en este tiempo de Adviento: haga su parte en la oración y en la vivencia de esta visión para que, inspirado por la acción valiente de María, usted también puede ser el instrumento de Dios para el cambio.

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SORPRESAS PAPALES
La Jornada, 14 de diciembre de 2012

Joseph Ratzinger, como se sabe, es uno de los más importantes teólogos de la Iglesia católica. Alguien que no duda en dejar sin sostén lo que se creía era verdad revelada en directo por el Altísimo. De igual manera no se anda con rodeos en respaldar asuntos de revelación terrenal, como los motivos por los cuales el sacerdocio está negado a las mujeres: porque Jesús no escogió para apóstol a ninguna mujer. Más claro, imposible.
Antes, en 2007, resucitó de nuevo la idea del infierno, desestimada durante su reinado por Juan Pablo II, quien vinculó el infierno no a un castigo físico sino a una situación espiritual metafórica en la que llega a encontrarse quien libre y definitivamente se aleja de Dios, fuente de vida y de alegría.
Mas para Ratzinger, el infierno existe y es eterno. Dejó así vivo el dilema de o te salvas o te condenas. Con las llamas esperando a los últimos. Dante en todo su esplendor.
Tras años de intenso debate (según fuentes generalmente bien informadas) el Vaticano, de la mano de Ratzinger, también resolvió eliminar la idea del limbo. Ese inmenso lugar sin tormento pero alejado de Dios, al que iban los niños recién nacidos que no tuvieron la fortuna de recibir el sacramento del bautismo, de lavar la culpa del pecado original del hombre en el Paraíso. Es decir, la inmensa mayoría de la humanidad.
Y a principios del año pasado, Ratzinger aseguró que el purgatorio no es un lugar del espacio, del universo, sino un fuego interior, que purifica el alma del pecado. Nada entonces de tormentos. Ya no más rezos, limosnas y misas para librar a las benditas almas del fuego que todo lo quema. Por eso el Papa pidió a los católicos rezar por los difuntos para que puedan gozar de la visión de Dios. De paso los invitó a prestar una mayor atención a los pobres y más necesitados.
El teólogo convertido en pontífice contra su voluntad (su ideal era pasar sus últimos años escribiendo, acompañado de sus gatos y la música de Wolfgang Amadeus Mozart), acaba de sorprender con un nuevo libro editado por Rizzoli: La infancia de Jesús, cuyo tiraje en italiano consta de un millón de ejemplares a 220 pesos cada uno. Está lista su distribución en 70 países y 20 idiomas.
Y como ocurre con un best-seller, con la más avanzada mercadotecnia el Vaticano se encargó de adelantar algunas revelaciones del libro. Por ejemplo, que Jesús no nació en ningún portal de Belén, y menos acompañado de una mula y un buey. Y que nació bajo la conjunción de Júpiter, Saturno y Marte seis o siete años antes de lo que la propia Iglesia tiene establecido.
Tampoco la estrella que supuestamente guió a los magos de Oriente era una supernova. Eso sí, reafirma el teólogo, el niño fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo y nació de Santa María Virgen.
Espere más sorpresas papales.

Actividades

OREMOS POR LAS ACTIVIDADES DECEMBRINAS PARA QUE EL PROPÓSITO DE DIOS SE CUMPLA A TRAVÉS DE ELLAS.
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VÉSPER DE NAVIDAD
17.30 hrs.

Introducción

Lectura unida: Juan 1.1-5
Himno “Oh ven, oh ven Emanuel” (106)
Oración de ofrecimiento
Himno “Ven, Jesús muy esperado” (111)

I. Las profecías acerca del Mesías

Lecturas
·  Isaías 40.1-5 (Mujeres)
·  Hageo 2.6-7 (Hombres)
·  Malaquías 3.1-3 (Unidos/as)

* Himno “Suenen dulces himnos” (112)

·  Isaías 7. 14 (H)
·  Isaías 40.9-11, 60.1 (M)
·  Zacarías 9.9-10 (H)
·  Isaías 9.6 (U)

Número musical:                Citlali y David

II. El nacimiento del Mesías
“Al nacimiento”
Hernán González de Eslava
* Himno “Anuncian ángeles cantores” (116)
* Himno “Gloria a Dios en las alturas” (120)

·  Lucas 1.26-33, 38 (U)
·  Lucas 1. 46-55, Magnificat (M)
·  Lucas 1. 67-79, Profecía de Zacarías

* Himno “Cristianos, alegraos” (117)

·  Lucas 2.1-7 (Derecha)

* Himno “En la noche los pastores” (119)
* Himno “Venid, pastorcillos” (135)

·  Lucas 2.8-15 (Izquierda)
·  Lucas 2.25-32, Nunc dimittis (H)
·  Mateo 2.1-12 (H)
 
Ofertorio                               Citlali y David

Bendición pastoral

* Himno
“Ahora, despide a tu pueblo en paz”, S. Palomino L.
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CULTO DE ORACIÓN Y ESTUDIO
Martes 18 de diciembre, 19 hrs.
Yahvé enjuicia a Ajab (I Reyes 20.35-43)
Moderador: Mauricio Magallanes

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PRÓXIMAS ACTIVIDADES

22 – Cena de Navidad
23 – 4o Domingo de Adviento/ Concierto coral/ Obra de teatro
24 – Culto de Navidad, 19 hrs.
30 – Culto de adoración/ Cumpleaños
31 – Culto de fin de año, 19 hrs.

Jesús cumplió los sueños proféticos con su venida, L. Cervantes-O.

16 de diciembre, 2012

En cuanto a ti, Belén Efrata,/ tan pequeña entre los clanes de Judá,/ de ti saldrá el caudillo de Israel,/ cuyo origen se remonta a días antiguos,/ a un tiempo inmemorial. […] [El que ha de nacer] se mantendrá firme/ y pastoreará con la fuerza del Señor/ y con la majestad del Señor, su Dios.
Miqueas 5.1, 3, La Palabra, SBU

Jesús de Nazaret perteneció con todo derecho al “gremio” de los profetas pues actuó en estricta consonancia con la pasión contestataria que los caracterizó siempre. La congruencia entre sus palabras y acciones evidenció todo el tiempo su apego a la gran tradición de la religión bíblica que le dio grandes alturas y por la que ha alcanzado un sitio en la historia social, religiosa y política. Articuló magistralmente el celo profético con una clara convicción, propia de la época, de que el Reino de Dios se aproximaba y que era preciso tomar una determinación personal al respecto. La suya fue salir a las calles y ejercer como un “profeta itinerante” dispuesto a crear conciencia entre su pueblo de las exigencias éticas de semejante suceso. Su ruptura con la comodidad y el confort lo llevó a enfrentar abiertamente el statu quo y a poner en crisis la aparente estabilidad que había obtenido el liderazgo religioso de su pueblo a costa de distanciarse de éste y de la voluntad del Dios liberador. Como escribió José Comblin:

Jesús tuvo la conciencia de que era un profeta. Entendió su misión dentro de las categorías de la religión de Israel y se identificó con los profetas. Entre él y los profetas del Antiguo Testamento, aunque hubo diferencias, las semejanzas eran tan grandes que se atribuyó a sí mismo el título de profeta del mismo modo que se lo atribuyó el pueblo. […]
Jesús sabía que había sido enviado por el Padre como profeta. […] Como profeta podía ser reconocido e identificado por su pueblo. Sin esa identificación, el no habría sido nada.[1]

La identificación plena de Jesús con los sueños, ideales y utopías proféticos se aprecia a cada paso en que se radicaliza y exige la conversión del pueblo para vivir en consonancia con los designios de Dios. Su creatividad e impulso fueron más allá del último profeta, anterior a él, Juan bautista, quien siendo también radical, optó por el aislamiento y por una confrontación activa con los poderes. Su intransigencia lo llevó a la muerte violenta, lo mismo que a Jesús, con la diferencia de que éste hizo público su mensaje liberador y reivindicatorio de las masas pobres de lo que quedaba de Israel. En ello también siguió la tradición de sus antecesores:

Jesús estaba en continuidad con los profetas de Israel. No sólo era un profeta semejante a ellos, sino que realizó el modelo, el ejemplo perfecto de profeta. De ese modo, los profetas de la antigua Ley fueron vistos como precursores, como preparación del papel profético de Jesús. En esa condición, inauguró un nuevo modo de ser profeta que pasa a ser modelo desde entonces y que llega hasta hoy. Jesús está en el centro de la historia del profetismo. Ninguno fue igual a él, pero todos se refirieron y se referirán a él como profeta.  (Énfasis agregado.)

Como Miqueas, el “profeta agrario” del siglo VIII a.C., Jesús se identificó completamente con el pueblo pobre y sufriente. Ése es el motivo de su predicación intensa y comprometida del Reino de Dios que sintonizó directamente con lo anunciado por él, de ahí la cita del cap. 5, usada siempre en el contexto navideño, pero casi siempre desconectada de su ámbito original en el marco de ese proyecto profético y utópico, contemporáneo de Jeremías (26.17-19):

Acordémonos del texto de una visión universal, que dice que las personas “transformarán sus espadas en azadones y sus lanzas en podaderas; una nación no levantará la espada contra otra nación, ni se prepararán más para la guerra” (Mi 4.3). También acostumbramos, usar el texto, en el que se habla del contraste entre una religión de culto sacrificial y una religión de vida ética, de justicia y humildad delante de Dios (6.8). Se habla también de una figura mesiánica, que vendrá de la periferia, de la menor de las aldeas de Judá y, a partir de ahí, reorganizará la vida del pueblo (5.1-5).[2]

La profecía mesiánica se ubica en medio del conflicto entre las ciudades explotadoras y el campo oprimido, algo que seguía ocurriendo en la época de Jesús, cuando los terratenientes eran muy religiosos y ocupaban los puestos principales del gobernó autóctono tolerado y alentado por Roma. La Navidad anunciada por Miqueas, entonces, tiene esta plataforma:

En el trasfon­do es­tá un con­flic­to bá­si­co en­tre cam­po y ciu­dad. Se ve­ri­fi­ca tam­bién un cho­que cul­tu­ral. Desarro­llos cul­tu­ra­les y acul­tu­ra­cio­nes den­tro del mis­mo y pro­pio pue­blo en­tran en cho­que.
Mi­queas anun­cia que la éli­te ur­ba­na, así co­mo la mis­ma ciu­dad jun­to con el tem­plo, ten­drán un fin in­mi­nen­te (cap. 3). Ha­brá co­mo que un “va­cío de po­der”. Y la éli­te cam­pe­si­na la­ti­fun­dista se­rá des­po­ja­da de sus bie­nes y de la po­se­sión de sus par­tes de tie­rra. Es­tas fa­mi­lias se­rán ex­clui­das de la “re­for­ma agra­ria” pro­pues­ta (Mi 2.4-5). Es­ta­mos aquí de­lan­te de “sue­ños re­vo­lu­cio­na­rios”.

Jesús se conectó profundamente con estos sueños proféticos y su nacimiento revivió la esperanza de las masas campesinas de que las cosas cambiarían. La Navidad está profundamente arraigada en las utopías campesinas. Celebrarla es compartir esos mismos sueños y esperanzas:

El tex­to tie­ne ai­res me­siá­ni­cos. Mi­queas pre­vé un nue­vo go­ber­nan­te. Es­te sal­drá de la al­dea más in­sig­ni­fi­can­te de Ju­dá, de don­de na­die se­ría re­clu­ta­do pa­ra par­ti­ci­par del po­der del Es­ta­do. Y don­de pro­ba­ble­men­te tam­bién na­die es­ta­ría co­rrom­pi­do por el ba­ci­lo del po­der. Mi­queas pre­vé el re­sur­gi­mien­to de un go­ber­nan­te co­mo David. En eso él se re­ve­la co­mo adep­to del li­na­je da­ví­di­co, tal vez has­ta mo­nar­quis­ta co­mo Isaías (Is 11.1-9), sin em­bar­go, con una pers­pec­ti­va de un “da­vi­dis­mo cam­pe­si­no”. Des­pués de la rui­na, la reor­ga­ni­za­ción ten­drá nue­va ca­li­dad en las re­la­cio­nes de po­der.



[1] J. Comblin, A profecía na Igreja. São Paulo, Paulus, 2008, p. 52. Versión de LC-O.
[2] Ha­rol­do Rei­mer, “Rui­na y reor­ga­ni­za­ción. El con­flic­to cam­po - ciu­dad en Mi­queas”, en RIBLA, núm. 26, http://claiweb.org/ribla/ribla26/ruina%20y%20reorganizacion.html.

Miqueas 5.1-7

La Palabra, SBU


1 En cuanto a ti, Belén Efrata,
tan pequeña entre los clanes de Judá,
de ti saldrá el caudillo de Israel,
cuyo origen se remonta a días antiguos,
a un tiempo inmemorial.
2 Por eso el Señor abandonará a los suyos
hasta que dé a luz la que ha de dar a luz.
Y el que aún quede de sus hermanos
volverá a reunirse con el pueblo de Israel.
[El que ha de nacer] se mantendrá firme
y pastoreará con la fuerza del Señor
y con la majestad del Señor, su Dios.
Ellos, por su parte, vivirán seguros,
porque él extenderá su poder
hasta los confines mismos de la tierra.

4 Él nos traerá la paz;

y cuando Asiria invada nuestra tierra
e irrumpa en nuestros palacios,
nos enfrentaremos a ella
con siete pastores y ocho príncipes
5 que pastorearán Asiria con la espada
y el país de Nemrod con el acero.
Porque él será quien nos libre
cuando Asiria invada nuestra tierra
y ponga su pie en nuestro territorio.
6 Será entonces el resto de Jacob
como rocío del Señor entre las naciones,
como lluvia que cae sobre la hierba
y para nada depende de humanos.
7
Será entonces el resto de Jacob,
entre pueblos y naciones numerosas,
como un león entre fieras salvajes,
como un cachorro de león
en medio de rebaños de ovejas:
penetra, pisotea y desgarra
sin que haya nadie que defienda.

Apocalipsis 1.9, L. Cervantes-O.

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