domingo, 12 de diciembre de 2010

La estrella de David, Josef Brodsky

En la estación fría,
en una localidad acostumbrada al calor más que al frío,
a la horizontalidad más que a una montaña,
un niño nació en un pesebre para salvar el mundo;
el viento soplaba como en los desiertos en invierno,
transversalmente.
A Él todo le parecía enorme:
el pecho de su madre, el vaho
que salía de las narices del buey,
Gaspar, Baltasar, Melchor, los reyes
magos con sus regalos amontonados junto a la puerta entreabierta.
Él no era más que un punto, y un punto era la estrella.
Con entusiasmo, sin parpadear, a través de nubes pálidas,
dispersas, por encima del niño del pesebre, venida de muy lejos
—desde la profundidad del universo, desde el extremo opuesto—,
la estrella estaba mirando el pesebre. Y ésa era la mirada del Padre.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Letra 199, 5 de diciembre de 2010

SIGNIFICADO DE LA LEY DE LIBERTAD DE CULTOS
Carlos Martínez García
La Jornada, 1 de diciembre de 2010
En medio de la desmemoria del gobierno federal hay que revalorar la gesta juarista. La trascendencia de la Ley de Libertad de Cultos, promulgada hace 150 años (4 de diciembre de 1860), no depende del reconocimiento que pudiera darle una administración como la actual, que más bien busca invisibilizar los alcances de la gesta juarista contra la cerrazón mental y política. Los adversarios ideológicos de Benito Juárez, y la valiente generación de liberales que lo respaldaron en una lid descolonizadora, son minimizados por el conservadurismo más rancio.
Los malquerientes del Estado laico (Carlos Monsiváis dixit) no acaban de digerir la norma libertaria que rompió la espina dorsal de un régimen uncido a los deseos clericales católicos. La Ley de Libertad de Cultos no creó, hay que decirlo, la diversificación religiosa en el siglo XIX mexicano. Esa normatividad tiene una doble vertiente. Por un lado otorgó una vía legal para el reconocimiento de grupos que desde finales de la década de los años veinte decimonónicos fueron alejándose de la Iglesia católica, conformando el incipiente protestantismo mexicano. Dio visibilidad a una corriente subterránea, que se fue fortaleciendo hasta surgir como una opción religiosa válida para algún sector de la ciudadanía.
Por otra parte, si como dijimos antes, el instrumento legal juarista no llegó a un terreno infértil para la pluralización religiosa, sí representó una garantía libertaria para quienes ya estaban ejerciendo discretamente un credo distinto al católico. También facilitó la práctica de la religiosidad disidente y abrió cauces para definir la identidad nacional de manera distinta a la del predominio político y cultural del catolicismo declarado por la Constitución de 1824 como religión oficial inamovible de la nación mexicana.
Los opositores históricos a la lucha emprendida por Juárez revelaron su talante antidemocrático en un gesto simbólico que quiso ser anecdótico. Cuando Vicente Fox retiró de Los Pinos un cuadro con la figura del Benemérito de las Américas se quiso cobrar una factura a quien el catolicismo integrista ha visto como el demonio que introdujo la perversidad de elección confesional. Fox sacó a Juárez de la residencia presidencial, pero no pudo erradicar la laicidad bien asentada en la mayoría de los ciudadanos.
En los 10 años que llevamos de panismo en la Presidencia de la República, ésta se ha prestado gustosamente a los intentos restauracionistas de la cúpula clerical, que sigue considerando tarea del Estado coadyuvar en la implementación de la ética católica al conjunto de la sociedad. Pero una y otra vez esos intentos han topado con un sedimento histórico presente en las conciencias de la mayoría de connacionales. Se trata de lo que Monsiváis llamaba “herencias ocultas”; la cotidianidad valorativa que tiene tras de sí un conjunto de convicciones conformadas al gusto de cada quien y no la imposición que anula la libertad de elección.
Por otra parte, en la antípoda ideológica al conservadurismo antijuarista, se encuentra una izquierda que reconoce la centralidad en la construcción del país de la Ley de Libertad de Cultos, así como el conjunto de las otras leyes de Reforma. Sin embargo, a la hora de poner en práctica esa libertad por parte de grupos pertenecientes a los pueblos originarios de México, se les sigue acusando de menoscabar la integridad de las culturas indígenas. Persiste con mucho vigor una izquierda persignada que ve peligros y complots externos donde solamente hay decisiones endógenas por elegir una nueva identidad religiosa. Porque los porcentajes alcanzados por el cristianismo no católico entre los pueblos indígenas es mayor a la media nacional.
Y esto es así por decisión propia de quienes han optado por nuevas creencias y sus consecuentes prácticas. Esa izquierda duda de la mexicanidad de quienes optan por una religiosidad distinta de la tradicional. En su miopía es incapaz de ver que es en el seno de los propios pueblos indios donde se gesta la diversificación, y no en conspiradores llegados desde afuera. Un acto jurídico, la promulgación de la Ley de Libertad de Cultos, trajo transformaciones culturales indeseadas por los partidarios del hermetismo conservador a ultranza. A regañadientes, los enemigos de lo que significa Juárez en la construcción de un nuevo perfil nacional han tenido que comprobar por sí mismos que la generalidad de la población no les acompaña en sus deseos retrógrados. Porque tal vez sin saberlo del todo, un muy alto porcentaje de los mexicanos y las mexicanas es juarista. No quiere que iglesia alguna dicte normas generales de conducta ni a los gobiernos privilegiando a una confesión religiosa en particular.
La mezquindad, convenientemente olvidadiza, quiso expulsar del calendario del Bicentenario la gesta intermedia entre el inicio del movimiento de Independencia y los comienzos de la Revolución. Los 150 años de la Ley de Libertad de Cultos están con letra chiquita en el calendario oficial, si es que están. Pero permanecen con caracteres mayúsculos en la descolonización del país.
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GRISELDA DELGADO DEL CARPIO, INSTALADA COMO OBISPA DIOCESANA DE LA IGLESIA ANGLICANA
José Aurelio Paz
ALC Noticias, 1 de diciembre de 2010
La Habana. Al asumir el episcopado cubano de la Iglesia Anglicana durante su investidura este domingo en la Catedral de la Santísima Trinidad de esta capital, la obispa diocesana Griselda Delgado del Carpio compartió un mensaje de paz y unidad para todos los cristianos y las cristianas, instó a “enfrentar los desafíos comunes” preservando los mejores valores humanos, y agradeció la compañía de aquellos que la ayudaron “en el caminar de estos años” como pastora en Cuba, pidiendo la compañía y la misericordia de Dios para esta etapa que recién comienza.
Al acto de instalación, además del Obispo Interino de Cuba, reverendo Miguel Tamayo, asistieron la obispa-presidenta de la Iglesia Episcopal de los Estados Unidos, Katherine Jeffers Schori y el obispo Frederick James Hiltz, primado de la Iglesia Anglicana de Canadá y presidente del Consejo Metropolitano para Cuba, quien tuvo a su cargo la ceremonia de instalación, entre otras personalidades.
También se encontraba presentes la licenciada Caridad Diego Bello, jefa de la Oficina de Atención a los Asuntos Religiosos del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, funcionarios del Ministerio de Justicia y pastores y laicos, tanto de la propia Iglesia Anglicana como de otras denominaciones evangélicas. En la ceremonia religiosa el presidente del Consejo Metropolitano hizo un llamado a Delgado del Carpio para la renovación de los votos hechos durante su consagración, a lo cual ella respondió con la promesa y la declaración solemne de promover el honor y el bienestar de su diócesis. “Yo, Griselda, por divina providencia obispa de la Iglesia de Dios, juro solemnemente que de aquí en adelante habré de preservar los derechos, privilegios y libertades de esta Iglesia Catedral de la Santísima Trinidad, y que me aplicaré en promover el honor y el bienestar de esta diócesis, siempre esforzándome, con la ayuda de Dios, por ser una pastora fiel para el rebaño de Cristo”, prometió la prelada.
Posteriormente recibió los símbolos de la cruz y el báculo y fue instalada en la silla designada para su oficio. Al terminar esta ceremonia de instalación fueron escuchadas expresiones de alegría, aplausos y repicaron por lo alto las campanas del templo.
También los asistentes pudieron disfrutar de diversos cantos religiosos, entonados durante la celebración a cargo del afamado coro cubano de cámara Exaudi. Griselda Delgado del Carpio, de origen boliviano, es la primera mujer que adquiere tan alto rango eclesiástico dentro de la Iglesia Anglicana de Cuba. El Obispo Interino de Cuba, reverendo Miguel Tamayo, expresó que esta es, sin dudas, una ocasión para el regocijo, de alabanza y de gratitud al Señor, porque siempre provee para su Iglesia. “Con muchísimo amor he servido durante siete años, pero ha sido de trabajo compartido, pues yo atiendo mi diócesis en Uruguay; así que estoy encantado que la de Cuba tenga ya su obispa en la persona de Griselda y creo que va a ser para el bien y el fortalecimiento de nuestra Iglesia”, afirmó.
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GOBIERNO DE JALISCO INVIERTE FONDOS PÚBLICOS EN "CURACIÓN DE LA HOMOSEXUALIDAD"
Ciudad de México, viernes 26 de noviembre de 2010 (ALC). Ante la presunta utilización de fondos públicos en en encuentro evangélico, el Congreso local autorizó presentar una denuncia penal en contra de Fernando Guzmán Pérez Peláez, secretario de Gobierno del estado, por la desviación de dinero para un acto religioso. En el acto se promovía la "curación de la homosexualidad".
La crónica de la periodista Cristina Pérez-Stadelmann de El Universal cuenta que el terapeuta Richard Cohen lucía impecable, con suéter negro de cuello alto debajo del traje claro, cortado a la medida y la argolla matrimonial reluciente en la mano izquierda. "Se dirigió a la audiencia, compuesta por padres de familia de gran fervor religioso, que buscaban sanar la homosexualidad de sus hijos, y les aseguró que la cura es posible".
Para ello, dijo, él era el vivo retrato. “La homosexualidad y la atracción hacia el mismo sexo trata de la no pertenencia, de no encajar, y de sentirse diferente. Sólo llenando estas necesidades los gays volverán a ser heterosexuales. No he hallado pruebas genéticas que determinen que nadie nace gay, por lo que esta condición es totalmente reversible. Para ti mamá y papá, si ayudas, si creas la red de apoyo que necesitas, buscas el amor de Dios y la renovación, encontrarás gran esperanza y curación para tu hijo”.
Cohen, autor del libro Comprender y sanar la homosexualidad, fue orador principal en el congreso "Camino a la castidad" celebrado en Guadalajara, el 12, 13 y 14 de noviembre, entre cuyos patrocinadores figura la Secretaría de Gobierno del Estado de Jalisco. El terapeuta refirió la violación de que fue víctima durante la infancia, al tiempo que mostraba una fotografía inmensa, al lado de su mujer y sus tres hijos adultos. “La cura es posible”, insistió Cohen, según la nota de Pérez Stadelmann.
La presunta utilización de fondos públicos en el evento generó un escándalo para el gobierno de Emilio González Márquez. Ante ello, el Congreso local autorizó presentar una denuncia penal en contra de Fernando Guzmán Pérez Peláez, secretario de Gobierno del estado, por la desviación de dinero para un acto religioso. “Cabe recordar que el respaldo del gobierno jalisciense al encuentro se da después de que el mandatario panista admitiera su ‘asquito’ a los matrimonios del mismo sexo realizados en el Distrito Federal”, dijo a ese medio mexicano Raúl Vargas López, diputado del PRD. (...)

Culto de oración y estudio, 7 de diciembre de 2010

JOB RESPONDE A ELIFAZ (II) (Job 17)
Modera: A.I. Rubén Núñez C.
JOB 17.1-15, Dios Habla Hoy
Me estoy quedando sin aliento;
mi vida va acercándose a su fin;
me está esperando la tumba.
Junto a mí no hay más que gente burlona;
día y noche veo sus provocaciones.
Pero tú, Señor, puedes responder por mí;
¿quién sino tú puede hacerlo?
Tú, que les has entorpecido el entendimiento,
no dejes que me venzan.
Sufrirán hambre los hijos de quienes,
por una recompensa, traicionan a sus amigos.
Tú has hecho que todos hablen mal de mí
y que me escupan en la cara.
Los ojos se me nublan de dolor;
mi cuerpo es apenas una sombra.
Al ver esto, los buenos se quedan asombrados;
se enojan y me tienen por impío.
en que tienen limpias las manos.
Pero vengan aquí, todos ustedes,
y no encontraré entre ustedes un solo sabio.
Van pasando los días de mi vida,
y mis planes y deseos se ven frustrados.
Pero ustedes convierten la noche en día;
¡a pesar de la oscuridad, dicen que la luz se acerca!
Lo único que puedo esperar es la muerte,
y tenderme a dormir en las tinieblas.
¡Mi padre, mi madre, mis hermanos,
son los gusanos y el sepulcro!
¿Dónde ha quedado mi esperanza?
¿Dónde está mi bienestar?
Próximas actividades
11 – Actividad evangelizadora
12 – 3er. Domingo de Adviento / Guadalupanismo y Protestantismo
18 – Actividad de Acción Social / Cena de Navidad
19 – 4º Domingo de Adviento
24 – Culto de Navidad
31 – Culto de Fin de Año

sábado, 4 de diciembre de 2010

Navidad y libertad en el mundo actual, L. Cervantes-Ortiz

5 de diciembre de 2010
1. Encarnación y libertad: lectura “navideña” de Juan 1
La manera en que el Cuarto Evangelio introduce el mensaje de Jesús parecería chocar con la imagen tradicional de la Navidad, pero lo cierto es que esta versión de la obra salvadora, aunque no incluya los detaNegritalles habituales es una indagación muy profunda en los motivos que Dios tuvo para hacer nacer a su Hijo en el mundo. Las primeras palabras (1.1-2), referidas a los momentos más remotos (“En el principio”) remiten inevitablemente al Génesis y colocan la palabra Logos (“palabra, sentido, razón de ser”) como el eje alrededor del cual se va a narrar teológicamente lo sucedido. Jesús de Nazaret, presentado aquí como el Logos, como la Palabra fundante, siempre estuvo cerca, al lado de, frente a Dios. “El Logos era Dios”, se subraya, con lo que la compañía de Dios era un encuentro continuo, dinámico con aquella realidad que vendría al mundo a dar el sentido completo al esfuerzo de revelación del triunfo de la luz sobre las tinieblas. Hubo un diálogo fraterno allá en la eternidad, como si el Padre y el Hijo se hubieran puesto de acuerdo para llevar a cabo la Encarnación: un pacto de gracia entre ellos para realizar la obra redentora e iluminadora.
Una “lectura navideña” del Cuarto Evangelio necesariamente se debe ocupar de mirar al Creador en compañía de la Palabra (1.3), esa presencia (femenina, por cierto) mostrada tan intensamente por la literatura sapiencial (Pr 8) para destacar la calidad de la creación divina. “Sin él nada fue hecho” (v. 3b): “la Palabra creativa de Dios fue la fuente de la vida […] Y si la humanidad la hubiera realizado, la vida aportada por esta Palabra era su luz, la luz dada por Dios para caminar en ella (no debemos olvidar que la luz fue la primera cosa creada”.
[1] El texto, tácitamente, habla ya del rechazo humano a la luz divina, es decir, a la manifestación de su rechazo a la maldad antes y después de la manifestación de la presencia humana del Logos en el mundo. En otras palabras, Dios siempre ha deseado que su luz ilumine al mundo para superar la maldad y el pecado.
Estamos, así, ante un himno cristológico que celebra la venida del Hijo de Dios al mundo como el advenimiento de la vida: la identificación de ésta con la luz (v. 5). Este prólogo del Evangelio describe al Hijo en el cielo y su descenso al mundo para iluminar su oscuridad y redimirlo. La obra de Dios se manifiesta mediante en un doble esfuerzo: por un lado, es como si este pasaje nos mostrara los “preparativos” de Dios para enviar a su Hijo y, por otro, la lucha por establecer en el mundo los valores de la vida que sólo vienen de Él, en constante conflicto aludido por la frase: “La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no se sostienen ante ella (v. 5)”. El texto subraya que la oscuridad no ha podido (ni podrá) imponerse a la luz. Su presencia en el mundo es el gran enemigo a vencer, pero de antemano se destaca su incapacidad para derrotar los propósitos divinos. Pablo se referirá a ella cuando hable de algo tan poético y práctico como “las armas de la luz” (Romanos 13.12). Un ejemplo de apego a ella es la figura de Juan (vv. 6-8), quien sin ser la luz era portador y anunciador de la misma. Él vino a dar testimonio de “la humanidad de la luz” (Brown) y su labor de precursor es reconocida ampliamente porque estuvo en función de “que todos creyesen por él”.

2. El esquema luz-tinieblas y su aplicación a la obra libertadora de Jesús
La luz es la gran metáfora divina que sirve para mostrar la forma en que el Logos se abrirá paso en el mundo. Es, pues, un gran motivo navideño que se destaca de múltiples maneras, tal como lo hizo, por ejemplo, un creyente como Vincent van Gogh en su insistencia por los girasoles, flores enamoradas de la luz, símbolo de la fe apegada a ella. Esa “luz verdadera” (v. 9), frase típica del vocabulario juanino, venía a este mundo a confrontarse con él, dominado por la oscuridad. Ésta, simbolizada sobre todo por los judíos, rechazaría el impacto de la luz encarnizadamente (como dan testimonio los 12 primeros capítulos del libro). “En el mundo estaba, pero el mundo no lo conoció” (v. 10): venía a su lugar propio (“lo suyo, los suyos”, v. 11), pero éste lo rechazó tajantemente. Pero algunos creyeron, y esos hombres y mujeres obtuvieron la filiación divina (v. 12): “El Hijo pudo exhalar su Espíritu de nueva vida sobre éstos/as, igual que Dios exhaló el espíritu de vida sobre Adán. Habría ahora una nueva creación para reemplazar la antigua que había rechazado a Dios. Los creyentes son aquellos a quienes el Padre le ha dado al Hijo, a quienes predestinó mediante una predestinación que se manifiesta al hacer la buena obra de Dios”.
[2] Esta nueva filiación los coloca al lado mismo del Hijo de Dios, no engendrado por voluntad humana (v. 13), otro motivo “navideño” tradicional que alude a la nueva forma de vida a la que son llamados los hijos e hijas de Dios.
El v. 14, auténtica cumbre teológica sobre la Encarnación del Hijo de Dios en el mundo, destaca el hecho supremo de la verdadera entrada del Logos en el mundo y señala también la realidad de un “nuevo pacto” inspirado en el antiguo. Por eso la frase que le sigue a la afirmación “Y aquel Logos se encarnó” es, literalmente:”y estableció su tabernáculo entre nosotros” (“habitó entre nosotros, los seres humanos”). El autor del Cuarto Evangelio, en lucha frontal contra el docetismo (que afirmaba la falsedad de la humanidad de Jesús) intenta subrayar la humanidad del Hijo de Dios por sobre todas las cosas: “En el nuevo pacto, la humanidad de la Palabra, su carne, viene a ser la suprema localización de la presencia divina y su gloria. Se destaca lo divino y lo humano de Jesús al mismo tiempo. La gracia y la verdad que rodean al Logos, son las de Dios mismo. De todo esto dio testimonio Juan y anunció que “de su plenitud nos serviríamos todos” (v. 16), como afirmación sublime de la gracia y la verdad divinas, no ya el predominio de la ley.
La libertad a la que son llamados los hijos e hijas de Dios se fundamenta en este trabajo divino por superar a la ley: el Hijo viene a superar a Moisés mediante la eliminación del legalismo y el inicio de una nueva relación de vida y luz con Dios. Si “a Dios nadie lo vio jamás” (v. 18), el único Hijo, quien brotó de las entrañas del Padre, “ha venido a darlo a conocer”. Sólo él, conociéndolo desde su eternidad, puede manifestarlo plenamente. Ésta es la razón de la libertad plena, aquella que subrayará el propio Jesús cuando establecerá su relación con el conocimiento de la verdad, única posibilidad de liberación completa de todas las esclavitudes. Esto es apenas el principio de la lucha de Jesús, la Luz- de-Dios-en-el-mundo, para establecer la libertad en el mundo, en la cual, según el testimonio del Cuarto Evangelio, lo acompañó la comunidad que reivindicó y justificó su escritura y práctica en medio de la oposición, principalmente del judaísmo tradicional. Es por eso que en este Evangelio la voz de un sujeto plural creyente acompaña la proclamación y la praxis de la libertad de los hijos e hijas de Dios y su grito traspasa la historia para mostrar la manera en que Dios ha estado siempre del lado de los seres humanos libres de toda forma de opresión (Hinkelammert).
Notas
[1] R. Brown, The Gospel and Epistles of John. A concise commentary. p. 22.
[2] Ibid., p. 23.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Letra 198, 28 de noviembre de 2010


E.U.: LA MAYORÍA DE EVANGÉLICOS IGNORA QUIÉN ES LUTERO Y OTRAS FIGURAS DE LA REFORMA

Protestante Digital, 16 de noviembre de 2010



Nueva York. Casi la mitad de los católicos desconoce la doctrina sobre la eucaristía. Un porcentaje parecido de los protestantes desconoce al reformador Martín Lutero. Son algunas de las conclusiones que proporciona un estudio realizado por el Foro Pew entre los fieles de distintas confesiones en Estados Unidos para conocer su conocimiento sobre su propia fe y las principales enseñanzas de otras religiones.

Los que mejor parados salen son los ateos, agnósticos, judíos y mormones, que superan a los protestantes y católicos al responder preguntas sobre las principales religiones. Por otra parte, la mayoría de los entrevistados no pudieron proporcionar correctamente los principios más básicos de su propia religión.

45% de los católicos que participaron en el estudio no conocían que, según las enseñanzas de la Iglesia, el vino y el pan usados en la Sagrada Comunión no son sólo un símbolo sino que se convierten en el cuerpo y la sangre de Cristo. También más de la mitad de los protestantes no pudieron identificar a Martín Lutero como la persona que inspiró la Reforma protestante en Europa, y casi cuatro de cada 10 judíos no sabían que Maimónides, uno de los rabinos e intelectuales más importantes de la historia, era judío.

La encuesta sobre Religión y Vida Pública divulgada por el Foro Pew buscó examinar un amplio rango de conocimiento religioso, incluyendo la comprensión de la Biblia, las principales enseñanzas de diversas religiones y las figuras religiosas más destacadas de la historia. Estados Unidos es uno de los países más religiosos del mundo industrializado, especialmente en comparación con Europa occidental, donde la mayoría de la población es secular. Sin embargo, los líderes religiosos y educadores se han quejado desde hace tiempo que los estadounidenses saben relativamente poco de religión.

Los participantes en la encuesta respondieron 32 preguntas con diversos niveles de dificultad, incluyendo si podían nombrar al libro sagrado islámico y el primer libro de la Biblia, o decir en qué siglo se fundó la religión mormona. En promedio los participantes del sondeo contestaron correctamente la mitad de las preguntas.



Protestantes poco preparados

Sólo 46 % de evangélicos pudo identificar correctamente a Martín Lutero como la persona que inspiró la reforma protestante, y sólo un 11 por ciento supo que Jonathan Edwards participó en el primer gran avivamiento.

“Tres cuartos de evangélicos son incapaces de identificar que el protestantismo, no el catolicismo, enseña que la salvación proviene sólo a través de la fe”, agrega Smith. Lou Engle, fundador de el movimiento de oración llamado «The Call» advierte un gran peligro en ser espiritual pero desconocer la palabra de Dios: «Si sacas la Verdad puedes creer que estás caminando con Dios pero no es así. Jesús dijo 'escrito está' cuando fue tentado. Esta generación debe decir 'escrito está', conocer la Palabra para vencer al enemigo”.



Los ateos saben más de religión

Los ateos y los agnósticos tuvieron las puntuaciones más altas con un promedio de 21 respuestas correctas, mientras que los judíos y los mormones alcanzaron el segundo lugar con unos 20 aciertos. Los protestantes en general tuvieron una media de 16 respuestas correctas, mientras que los católicos sumaron 15. No es de sorprender que quienes dijeron que asistían a sus centros religiosos al menos una vez a la semana y consideraban a la religión un aspecto importante de su vida tuvieron por lo general un resultado mejor en el sondeo.

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CIEN AÑOS DE REVOLUCIÓN EN MÉXICO: HERENCIAS Y ESPERANZAS FALLIDAS (II)



El escaso interés del régimen calderonista por conmemorar de manera más seria y profunda el centenario de la revolución ha tenido un eco parecido entre la población, pues parecería que únicamente le interesa el tema a los especialistas. Entre ellos, destacan las opiniones de Lorenzo Meyer y Álvaro Matute, expertos en el periodo y críticos severos de los superficiales actos oficiales.

El primero, autor de La segunda muerte de la revolución mexicana (2008), en donde analiza el derrumbe de la mitología que intentó construir un país basado en la promesa de justicia social y el desarrollo industrial administrado por el Estado, no dudó en advertir que los últimos gobiernos no han sabido qué hacer con la devaluada herencia revolucionaria que ahora se encuentra a años-luz de las realidades impuestas por los cambios socio-políticos y económicos gracias a que quienes representaron en su momento el ideario de la Revolución se apartaron del mismo al pensar solamente en sus intereses particulares.

Matute (autor de La Revolución mexicana: actores, escenarios y acciones), por su parte, en una entrevista señaló el momento en que los gobiernos emanados de la Revolución siguieron otro camino:“…la Revolución —por decirlo con un término cinematográfico— vivió un fade out de 1940 a 1946 con el general Manuel Ávila Camacho, y al emerger el primer gobernante civil, Miguel Alemán —que tenía siete años cuando estalló el movimiento— el país cambió. Creo que la Revolución se detuvo ahí. Ciertamente se creó una ideología de la Revolución mexicana que la siguió proyectando cuando ya su arsenal se había agotado, sin embargo se habló de ella como si fuera permanente, cuando los hechos históricos que ocurrieron entre 1910, 1917 o 1920, y la acción de los gobiernos ligada a la Revolución tuvo una acotación histórica”.

Agrega: “Los hechos históricos tienen su durabilidad. Sin embargo, en el caso mexicano, la ideología se prolongó hasta muy cerca del fin del siglo XX, cuando la Revolución había cumplido su tarea. Y vino otro México a reclamar otro tipo de acciones” (Laberinto, supl. de Milenio, 20 de noviembre). Y es que tal vez los alcances del movimiento, tan esquematizados en el discurso oficial posrevolucionario no recogieron suficientemente muchos impulsos que se quedaron a medias, con todo y que algunos artículos de la Constitución de 1917 asentaron algunas de las llamadas “conquistas históricas” de los obreros y campesinos, por ejemplo.

La dinámica histórica, como sugiere Matute, llevó a los presidentes priístas a modificar progresivamente el rumbo del país para adaptarlo a las exigencias de las clases emergentes y a tomar medidas para la modernización del país, algo que no se entendió con claridad al final de la lucha revolucionaria. En el aspecto religioso esto fue muy notorio cuando se consideró, en el sexenio salinista (1988-1994) que la simulación no era el mejor estatus para las relaciones entre el Estado y las iglesias (por primera vez se usó el plural).

Los cambios a los artículos específicos (en particular el 130) abrieron la puerta para que, con mayor o menor triunfalismo por parte de las iglesias que por primera vez atisbaron la posibilidad de hacerse más visibles, el régimen se viera desafiado a practicar la laicidad establecida en la Constitución, pero ante nuevas formas de protagonismo por parte de las cúpulas. El catolicismo, que no vaciló en enfrentar al Estado en los años 20 del siglo pasado, asumió una postura retadora ante lo que consideró como una claudicación de los regímenes revolucionarios o una especie de reconocimiento de su peso social específico.

Las iglesias evangélicas, a su vez, desconociendo su historia basada en la resistencia al maridaje entre el priísmo y catolicismo intentaron salir del “letargo social” en el que se encontraban para toparse de frente con la nueva realidad de gobiernos que han tenido que improvisar en sus políticas pues tampoco imaginaron las dimensiones que ha alcanzado la pluralidad en este campo.

Parecería que la propia “herencia evangélica”, tan cacareada en otras épocas y tan ligada a una mentalidad ansiosa de experimentar el martirologio, quedó desprovista de asideros ideológicos que, como el liberalismo del siglo XIX, le sirvió a las comunidades como plataforma de acción social. Por eso el hecho de que hoy se vean a muchas de estas comunidades al lado de los grupos católicos más reaccionarios no deja de ser una enorme contradicción, impensable en otras épocas. (LC-O)

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LA IGLESIA TERAPÉUTICA

Rubén Bernal

Red de Liturgia del CLAI



Cada día en el trabajo les oigo suplicar a Dios desde su desesperada angustia. ¿Han conocido ellos el mensaje del Evangelio? En una misma frase son capaces de insultar, maldecir, blasfemar y clamar para que el Ser Supremo les socorra. Hablo de muchas personas que, ingresadas en la unidad de Salud Mental, desean que un rayo de luz disipe por completo la oscuridad en la que se encuentran.

Puedo ver como mejoran mentalmente con la ayuda de los profesionales. Como creyente me pregunto a cerca de la salud espiritual de todos ellos. Cuestiono también si las distintas congregaciones eclesiales están capacitadas para ser verdaderas comunidades terapéuticas. ¿Querrán recibir con los brazos abiertos la llegada de feligresía compuesta de gente con trastornos psiquiátricos?

¿Serán las comunidades cristianas lo suficientemente maduras para no etiquetarles como endemoniados, poseídos o similares? ¿Serán cautelosos con ellos para no favorecer los delirios místicos y religiosos?

Aunque la problemática que planteo se puede trasladar a peñas, clubes, asociaciones, etcétera, me llama particularmente la atención en las iglesias, porque opino que éstas, no solo tienen una labor importante con el prójimo, sino que pueden dar respuesta espiritual y sentido a la vida de personas que lo necesitan.

Creo que deben formarse estructuras medianamente sólidas que faciliten su integración, y que, por otro lado, aseguren auxilio en el caso de que surjan brotes y descompensaciones en el ambiente cúltico o comunitario. Se han producido resultados negativos por un mal proceder en estas situaciones. Si no se toman medidas cuando se ven llegar los temporales, lamentablemente ocurrirán los desastres. El tema es delicado, de hecho, la atención y consejería pastoral, tan importantes, pueden ocasionar más daño que ayuda cuando se pretende suplantar la ayuda psiquiátrica y psicológica profesional. Pero tampoco debe ser una excusa para no hacer nada. Es un camino difícil que debe recorrerse.

Observando el texto de Lucas 4.18 considero que aquel que vino para dar buenas nuevas a los pobres, sanar a los quebrantados de corazón, pregonar libertad a los cautivos y dar vista a los ciegos, tiene mucho que hacer con estas personas. No se lo impidamos.

Culto de oración y estudio, 30 de noviembre de 2010

Martes 23 de noviembre, 19 hrs.
JOB RESPONDE A ELIFAZ (Job 16)
Modera: Hno. Pablo F. Sandoval
JOB 16, Nueva Versión Internacional
A esto Job contestó:
“Cosas como éstas he escuchado muchas;
¡valiente consuelo el de todos ustedes!
¿No habrá fin a sus peroratas?
¿Qué tanto les irrita que siguen respondiendo?
¡También yo podría hablar del mismo modo
si estuvieran ustedes en mi lugar!
¡También yo pronunciaría bellos discursos en su contra,
meneando con sarcasmo la cabeza!
¡Les infundiría nuevos bríos con la boca;
les daría consuelo con los labios!
Si hablo, mi dolor no disminuye;
si me callo, tampoco se me calma.
Ciertamente Dios me ha destruido;
ha exterminado a toda mi familia.
Me tiene acorralado, y da testimonio contra mí;
mi deplorable estado se levanta y me condena.
En su enojo Dios me desgarra y me persigue;
rechina los dientes contra mí;
mi adversario me clava la mirada.
La gente se mofa de mí abiertamente;
burlones, me dan de bofetadas,
y todos juntos se ponen en mi contra.
Dios me ha entregado en manos de gente inicua;
me ha arrojado en las garras de los malvados.
Yo vivía tranquilo, pero él me destrozó;
me agarró por el cuello y me hizo pedazos;
¡me hizo blanco de sus ataques!
Sus arqueros me rodearon.
Sin piedad me perforaron los riñones,
y mi hígado se derramó por el suelo.
Abriéndome herida tras herida,
se lanzaron contra mí como un guerrero.
El luto es parte de mi cuerpo;
en el polvo tengo enterrada la frente.
De tanto llorar tengo enrojecida la cara,
profundas ojeras tengo en torno a los ojos;
pero mis manos están libres de violencia,
y es pura mi oración.
¡Ah, tierra, no cubras mi sangre!
¡No dejes que se acalle mi clamor!
Ahora mismo tengo en los cielos un testigo;
en lo alto se encuentra mi abogado.
Mi intercesor es mi amigo,
y ante él me deshago en lágrimas
para que interceda ante Dios en favor mío,
como quien apela por su amigo.
Pasarán sólo unos cuantos años
antes de que yo emprenda el viaje sin regreso.
PRÓXIMAS ACTIVIDADES
4 – Actividad de evangelización
5 – 2º Domingo de Adviento/ Comunión/ Debate sobre acción social
7 – Reunión de Consistorio
12 – 3er. Domingo de Adviento/ Mesa redonda: "Guadalupanismo y protestantismo"
18 – Cena de Navidad
19 – 40. Domingo de Adviento
24 – Culto de Navidad

A novedad de vida hemos sido llamados, L. Cervantes-Ortiz

28 de noviembre de 2010
1. Novedad de vida y Reino de Dios
La tradición juanina es la que insistió con mayor intensidad en las palabras de Jesús relacionadas con la vida traída por Jesús al mundo y centralizó en su persona misma la forma en que Dios ha hecho presente su intención de dotar a la existencia humana de una dignidad y plenitud que le permita sobreponerse a las adversidades y oposiciones para su realización. Cada ser humano es confrontado con la novedad de vida ofrecida por Jesús a fin de que logre salir de sus propias tinieblas para atisbar la posibilidad de sumarse, en la medida de sus fuerzas, a la praxis efectiva de los valores del Reino de Dios, como prenda de su plenificación en el futuro. De ahí que la propuesta de Jesús, al mostrarse él mismo como “camino, verdad y vida” (Jn 14.6) asimila el pasado tradicional anunciado por la frase histórica “Yo soy…”, tomada del acontecimiento del Éxodo, para proyectarlo hacia un presente continuo en donde la primacía de la vida como existencia plena y digna sea el eje alrededor del cual giren las demás realidades.
Este énfasis liberador, más que la insistencia en los aspectos meramente religiosos, trasciende las fronteras de una comprensión más limitada de la vida, como sobrevivencia, pues como bien anticiparon salmos como el 128, la vida no puede merecer ese nombre si se experimenta como carga y esfuerzo sin sentido (vv. 1-2): es trabajo en vano que sólo ocasiona fatiga y frustración. La presencia de Dios en la vida, sugiere el salmo, constituye la razón de ser de todo, el motor y la plataforma a partir de la cual todo encontrará no solamente un significado sino también las posibilidades reales de articular proyectos de vida acordes con los valores introducidos al mundo por la esperanza en la venida del Reino de Dios. De modo que las afirmaciones juaninas sobre la calidad de la vida, ligadas a la persona de Jesús, no son únicamente fórmulas prescriptivas acerca de una existencia idealizada. Así lo explica C.H. Dodd: “Al introducir el concepto de ‘vida eterna’ en el contexto del pensamiento filosófico griego, el evangelista ha suprimido, sin embargo, la cualidad abstracta y estática que es connatural al ‘misticismo’ griego o helenístico […] Aquí la afiliación de su pensamiento a antecedentes hebreos es importante porque la concepción hebrea de la vida entraña siempre las ideas de acción, de movimiento y de gozo”.
[1]
Como se ve, para esta tradición no existió contradicción entre los alcances escatológicos de la vida nueva (y eterna) anunciada por Jesús y los ideales y esperanzas antiguos, centrados en la afirmación de una vida larga, próspera y acompañada por una gran familia, resumen de las creencias sobre la forma en que Dios bendecía de verdad a su pueblo. Más bien, el cambio de matiz está en que la calidad de vida con que ahora se afronte el nuevo éon (la nueva etapa del plan de Dios en el mundo) no puede verse disminuida por los factores externos que se oponen a la realización del Reino de Dios en el mundo, por lo que la nueva vida es, por decirlo así, la “excepción ética” que el mundo se niega a reconocer como don divino y que, por ello, la combate porque los valores opuestos (anti-valores en realidad), instalados también en el mundo, libran una intensa lucha contra los criterios producidos por la acción de Dios. En este sentido, los portadores de la nueva vida tienen bien ubicada su trinchera al contraponerse a los “ímpetus del mundo” mediante la práctica de una existencia al servicio de los designios divinos. Ésa es la razón por la que las comunidades relacionadas con el “discípulo amado” se volvieron tan exigentes incluso con los integrantes de otras comunidades cristianas de la época, pues consideraban que la simpatía por el mundo en cuanto espacio de negación de la vida procedente de Dios era un retroceso a las formas de vida ya superadas por la venida del Reino anunciado por Jesús.

2. Novedad de vida, capacitación para luchar por la justicia
En Juan 14, la vida y la luz que emanan de Jesús, son algo anhelado por los discípulos que sienten que su señor y maestro los abandona. En diálogo con Pedro, Tomás y Felipe, él mismo les reitera cómo habrá de manifestarse la presencia de Dios en medio de la comunidad: “Vendrá pronto el momento en que, aunque él sea invisible para el mundo, sus discípulos lo verán; viéndole (y, por tanto, poseyendo la visión de Dios), tendrán vida; tendrán ese conocimiento de Dios que es participación real en la inhabitación mutua del Padre y del Hijo”.
[2] Por ello, las acciones de vida y esperanza de los integrantes de la comunidad cristiana representan una auténtica epifanía de la vida ofrecida por Dios en Jesús al mundo, cuyo anticipo máximo es la resurrección. No hay que esperar la muerte para comenzar a disfrutar de la vida eterna pues ésta comienza en el momento mismo en que se asume la obra redentora de Jesús como baluarte de la existencia. La vida tiene que desdoblarse y reproducirse en formas creativas que manifiesten con “obras de justicia” el obligado contraste entre la luz y las tinieblas, para utilizar el lenguaje juanino. Si este contraste se difumina o nubla, las obras de vida quedarán sometidas al poder de la injusticia y la maldad, en algo tan incongruente con la magnitud del esfuerzo divino al que estos textos hacen referencia.
El chileno Gastón Soublette lo expresó impecablemente en su poema “Rostro de hombre”:

La primavera sólo sabe responder con flores e insectos
Y los volcanes con fuego y cólera
La vida sólo sabe responder con la vida
¿No era eso lo único que deseamos a través de nuestra azarosa existencia?
Pues la vida se manifestó
y Pedro y Juan la vieron.
[3]

La esperanza en el regreso de Jesús, tal como la muestra Jn 14, ha de entenderse, entonces, como una afirmación de que la vida derrotará a la muerte, pero con “obras de justicia”, pues tal como lo expresó el apóstol Pablo, los creyentes, hijos e hijas de Dios, poseídos ahora “por la vida de Jesús” (II Co 4.10: “para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos”) y poniendo a funcionar la vida en su máxima expresión (4.12: “De manera que la muerte actúa en nosotros, y en vosotros la vida”) los/as capacite para actuar en un sentido muy diferente al que prevalece en el mundo: “De igual manera el pecado ya no tiene poder sobre ustedes, sino que Cristo les ha dado vida, y ahora viven para agradar a Dios. Así que no dejen que el pecado los gobierne ni que los obligue a obedecer los malos deseos de su cuerpo [no desperdicien la vida]. Ustedes ya han muerto al pecado, pero ahora han vuelto a vivir. Así que no dejen que el pecado los use para hacer lo malo. Más bien entréguense a Dios, y hagan lo que a él le agrada” (Ro 6.11-13, Traducción en Lenguaje Actual; RV 1960: “…sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia”).
Esta acción de poner los miembros, el ser, la persona entera “al servicio de la justicia” es la manifestación máxima de la vida de Dios en el mundo a través de una práctica humanizante, dignificante y plenificante de la existencia en todas sus formas y manifestaciones.

Notas
[1] C.H. Dodd, Interpretación del Cuarto Evangelio. Madrid, Cristiandad, 1978, p. 159.
[2] Ibid., p. 405. Énfasis agregado.
[3] G. Soublette, “Rostro de hombre”, en L. Cervantes-Ortiz, ed., El salmo fugitivo. Antología de poesía religiosa latinoamericana. Terrassa (España), CLIE, 2009, p. 496.

Todos los días nace el Señor, J.A. Espinosa


Para vencer la pobreza nace el Señor;
para los pobres que sufren nace el Señor.
Por la igualdad de los hombres,
todos los días nace el Señor.

Para traernos amor nace el Señor;
para vencer egoísmos nace el Señor.
Al estrechar nuestras manos
todos los días nace el Señor.

Para quitar la opresión nace el Señor;
para borrar la injusticia nace el Señor.
En todo pueblo que grita
todos los días nace el Señor.

Para esta tierra sin luz nace el Señor;
para vencer las tinieblas nace el Señor.
Para cambiar nuestro mundo
todos los días nace el Señor.

Para traer libertad nace el Señor;
rompiendo nuestras cadenas nace el Señor.
En cada hombre que es libre
todos los días nace el Señor.

Para traernos la paz nace el Señor;
para esta tierra que sangra nace el Señor.
En todo hombre que lucha
todos los días nace el Señor.

Para este mundo dormido nace el Señor;
para inquietar nuestras vidas nace el Señor.
En cada hombre que espera
todos los días nace el Señor.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Letra 197, 21 de noviembre de 2010


CIEN AÑOS DE REVOLUCIÓN EN MÉXICO: HERENCIAS Y ESPERANZAS FALLIDAS (I)

ALC Noticias, 19 de noviembre de 2010


El recuerdo y la celebración del centenario del inicio de la Revolución en México, más allá de representar la ocasión para los obligatorios cortes transversales y evaluaciones históricas es, para muchos, la oportunidad de hacer un ajuste de cuentas con lo que representa la fecha como tal y, sobre todo, con el régimen que se presentó, durante casi 70 años, como su heredero. Las enormes esperanzas que vehiculó el movimiento revolucionario se cumplieron sólo parcialmente, y la manera en que la llamada “familia revolucionaria” se adueñó del control del país, adquirió en varias ocasiones tintes dictatoriales. Las transformaciones sociales fruto de la Revolución, especialmente en las áreas laboral, educativa y campesina, se fueron deformando progresivamente y degeneraron en la entrega de espacios a ciertas dirigencias caudillescas que perduran hasta la actualidad.
Por ello, el sabor que tiene este centésimo aniversario no puede ser sino extremadamente agridulce, pues al hecho de que la celebración la encabece un gobierno que no simpatía ideológicamente con el suceso histórico se agrega la firme sensación de que la Revolución fracasó profundamente al institucionalizarse en un régimen autoritario y corporativo. Algunas de las perspectivas con que antes se revisó el acontecimiento (una “Revolución interrumpida”, por ejemplo) han dejado su lugar a un análisis dominado por el escepticismo y por la aceptación general de una pésima conducción política contaminada por la corrupción predominante en el partido gobernante que surgió para las elecciones de 1929 (en las que fue pre-candidato el obregonista presbiteriano Aarón Sáenz), fecha que se identifica como el parte-aguas en el que “los hijos de la Revolución”, militares y civiles, se asumieron como sus representantes genuinos y definieron el rumbo del país.
Desde el sexenio anterior, en que Vicente Fox utilizó la figura de Francisco I. Madero para simbolizar su ruptura con el sistema priísta (más encariñado con la de Plutarco Elías Calles), se notó la manera en que la clase política ha modificado su comprensión de la historia del país. El énfasis maderista en la no-reelección y su ubicación oficial como “mártir de la democracia” no se ha visto correspondido con una auténtica voluntad de hacer visible el tan pregonado cambio. Las diferencias ideológicas y de comprensión histórica no pueden disminuir, aunque lo desee fervientemente este gobierno, la importancia de la Revolución como verdadera explosión del llamado “México profundo”, precisamente el que ahora está siendo despreciado, mal atendido y violentado. Y es que el ímpetu original de la primera revolución del siglo XX, al convertirse en gobierno de partido único y en monumento histórico, podría decirse que progresivamente fue sufriendo una “descomposición cultural” que con el paso del tiempo la desdibujó demasiado como punto de partida social.
Finalmente, la participación de núcleos protestantes en los primeros años del movimiento obedeció a que su cultura política de raíz liberal, colocó a buena parte de las comunidades en la oposición, lo que se reflejaría más tarde en el espíritu participativo propio de las iglesias “históricas”. Éstas, en medio de una práctica asociativa que les hizo experimentar formas democráticas que contradecían al sistema, contribuyeron con sus acciones cívicas, teñidas de un “juarismo” casi idolátrico, al proceso que desembocaría en 1910 con el estallido en diversas regiones. Incluso, hubo grupos vinculados al magonismo (dirigido por los hermanos Flores Magón), una corriente de inspiración anarquista. Los nombres del presbiteriano Hexiquio Forcada y del metodista José Rumbia Guzmán, auténticos agitadores sociales, sonaron muy fuerte en esta línea organizativa, pues ambos no dudaron en combinar sus labores pastorales con la lucha política.
Además, el protestantismo no tuvo problemas para relacionarse con los grupos de masones anti-porfiristas (sus aliados naturales) y con comunidades espiritistas que se luchaban contra la dictadura. No debe olvidarse que el propio Madero fue un creyente informado de esta última vertiente religiosa, pues como bien ha contado el novelista Ignacio Solares y muchos historiadores, siempre sintió que fue dirigido por un espíritu tutelar. En el norte del país, el nombre de Pascual Orozco, general evangélico, estuvo asociado al movimiento maderista.
Por el lado del zapatismo, el profesor Otilio Montaño colaboró intensamente en la redacción del Plan de Ayala. Y qué decir de personajes como Andrés Osuna y Moisés Sáenz (hermano de Aarón), importantes educadores cuya contribución a una de las vertientes más visibles de la Revolución fue valiosísima, conscientes como estaban de la necesidad de cambio que les producía su fe y la exigente coyuntura en un país que salía de la convulsión. Pocos evangélicos de hoy saben que Sáenz fue el creador de la educación secundaria y un notable defensor de la identidad indígena, prueba de lo cual es su clásico libro México íntegro.
Con la institucionalización del proceso revolucionario, las cosas cambiarían, pues las iglesias renunciaron en bloque a sus proyectos educativo, médico y asistencial (que tanto ayudaron a las clases subalternas) para cederlos a los gobiernos emanados de la Revolución triunfante. Hoy, los limitados recursos que invierten las comunidades evangélicas en esas áreas, especialmente la educativa, están dirigidos a clases económicas altas, en flagrante contradicción con el pasado. Éste es apenas un primer abordaje a lo que todavía puede representar hoy la lucha que comenzó hace exactamente 100 años. (LC-O)

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ORDENAN LA CursivaPRIMERA MUJER RABINO DESDE EL HOLOCAUSTO

Protestante Digital, 12 de noviembre de 2010


AFP. Alina Treier, de 31 años y originaria de Ucrania, se convirtió en rabino durante una ceremonia llena de emoción en una sinagoga del oeste de Berlín. Es la segunda mujer ordenada rabino en Alemania desde Regina Jonas, primera mujer del mundo en acceder a esa función en 1935, que fue asesinada en Auschwitz en 1944, a los 42 años. “Llenemos nuestros corazones de amor. Estemos unidos en el amor del Bien y de la voluntad de oponerse a la violencia y al conflicto”, dijo Treiger en una “Oración a Alemania” pronunciada al final de su ordenación, a la que asistió el presidente federal, Christian Wulff. A finales de noviembre, Alina Treiger debe tomar la dirección de la comunidad de la ciudad de Oldenburgo, cerca de Holanda.

Además de ser mujer, es originaria de la ex URSS y llegó a Alemania hace menos de diez años. Por ello afirma encarnar “la unión de tres culturas: judía, alemana y la de la antigua URSS”. Nacida en Poltava, una ciudad de 300.000 habitantes de lo que es hoy Ucrania, estudió en el instituto Abraham Geiger de Potsdam, cerca de Berlín. Creado en 1999, es el primer seminario rabínico en Europa continental desde el Holocausto.

El recorrido de la joven es emblemático de la comunidad judía alemana que, sobre las cenizas de la Shoah, se ha convertido hoy en una de las más dinámicas del mundo y está integrada en un 90% por miembros originarios de la ex URSS. Tras la caída del muro de Berlín, Alemania abrió sus puertas a los judíos del ex imperio soviético, víctimas de un fuerte antisemitismo, al concederles la nacionalidad alemana. Desde 1989, unos 220.000 judíos llegaron de la ex URSS a Alemania que contaba entonces con 30.000 judíos. En 1933, antes del gobierno de Hitler, la comunidad judía estaba formada por unos 600.000. Gran parte de ellos volvieron a partir a Israel, y la comunidad judía en Alemana cuenta hoy con unos 110.000 miembros, cuatro veces más que hace veinte años, según el Consejo Central de judíos de Alemania.


ORDENAN A LA PRIMERA RABINO NEGRA DE LA HISTORIA EN ESTADOS UNIDOS

www.soitu.es, 8 de junio de 2009


EFE. El Instituto Judío y de la Unión de Colegios Hebreos de Cincinnati (EU.) ordenó a Alysa Stanton, de 45 años, como la primera mujer afroamericana rabino de la historia, informó hoy la prensa local. Su intención como rabino, dijo, "es romper barreras y construir puentes hacia la esperanza". Stanton se ordenó junto con otras 29 mujeres y 13 hombres, en una ceremonia que se celebró este sábado en la sede del Instituto Judío y de la Unión de colegios Hebreos de Cincinnati, en el estado de Ohio (noreste). Según recoge la prensa local, Stanton dijo durante la ceremonia sentirse "honrada de ser la demostración visible de la 'nueva cara' del judaísmo".

Stanton se convirtió así en la primera mujer afroamericana rabino de la historia y pronto se mudará a Greenvile, en Carolina del Norte, para atender a la congregación Beit Shalom, a la que atienden 53 familias. Su intención como rabino, dijo, "es romper barreras y construir puentes hacia la esperanza".

La rabino se mudará a su nueva comunidad en agosto con su hija, Shana, de 14 años, a la que adoptó cuando tenía 14 meses de edad. Stanton desde pequeña mostró interés por otras religiones. A los 20 años se convirtió al judaísmo y en 2002 inició sus estudios para ser rabino en Jerusalén, formación que completó en el instituto de Cincinnati.

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PERSISTE DESIGUALDAD DE GÉNERO EN TODOS LOS ESTAMENTOS POLÍTICOS

Julio A. Carles


Ciudad de Panamá, miércoles, 17 de noviembre de 2010 (ALC). Con el paso de los años, las mujeres han logrado alcanzar, a pulso y con el sudor de su frente, algunos escaños políticos sufriendo en carne propia la martilleante tortura de diversas concepciones machistas que, en algunos casos, les han impedido alcanzar mayores conquistas. Esta lucha histórica se remonta a ese dominio de poder que nació en el seno de nuestra misma sociedad, donde el poder político ha sido reservado a los hombres que, desde su posición patriarcal, han impuesto un enfoque androcentrista. Aun así, en América Latina por ejemplo - y a pesar de la discriminación galopante - las féminas han logrado acaparar la atención en las esferas políticas de la región y ocupar, cada vez más, importantes cargos de decisión. Fue así como a principios del siglo XX, diversos grupos feministas comenzaron a movilizarse para luchar en defensa de sus derechos como ciudadanas y de esa manera, solo en el último quinquenio, cinco mujeres latinoamericanas han alcanzado, por elección popular, la presidencia en Argentina, Chile, Jamaica, Costa Rica y, recientemente, en Brasil. Haciendo un repaso de la historia política latinoamericana encontramos que Ecuador se convirtió en el primer país de la región en designar una ministra que ocupó el cargo de la cartera de Asuntos Interiores en 1944. Le siguió Panamá, que seis años después, en 1950, nombró a una ministra de Asuntos Sociales y, un par de años más tarde, a una de Trabajo. Sin embargo, sigue siendo una constante, en la mayoría de los países latinoamericanos, el hecho de que la participación de las mujeres en el poder Ejecutivo continúa increscendo, mientras desciende en los gobiernos locales. Frente a este desalentador panorama, Argentina, Costa Rica, Ecuador, Honduras, México y Perú han optado por implementar ‘leyes de cuotas’ para mejorar la participación de las mujeres. Sin embargo, Brasil, Ecuador, Bolivia, Honduras, México, Panamá, Paraguay, República Dominicana y Uruguay registran muy bajos porcentajes de participación femenina. […]

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LÍDERES DE AIPRAL SE CAPACITAN EN ESPIRITUALIDAD REFORMADA Y LITURGIA


San Salvador, 12 de noviembre de 2010 (ALC). Desde el jueves 11 y hasta el domingo 14 de este mes, la Alianza de Iglesias Presbiterianas y Reformadas de América Latina-AIPRAL, organiza un encuentro sobre "Espiritualidad reformada y renovación litúrgica" en esta capital salvadoreña. Participan unos 30 líderes de las iglesias reformadas y presbiterianas de Mesoamérica y el Caribe. Los objetivos del taller son: capacitar al liderazgo proveyendo elementos para la actualización litúrgica y musical desde una perspectiva latinoamericana, así como procurar seleccionar personas de la región para acompañar la vida espiritual y celebrativa (liturgistas y músicos) de la próxima Asamblea General de AIPRAL, a realizarse en agosto de 2011 en Guatemala. El encuentro es coordinado por Loida Gáffaro de Valera y Elizabeth Hernández, colaborando desde Argentina el pastor Gerardo Oberman.

La actividad dio inicio con un culto organizado por la Iglesia Reformada Calvinista de El Salvador, anfitriona del encuentro. El sábado por la noche preveen un festival de música cristiana.

El domingo por la mañana concluirá con visitas y aportes en las liturgias de las iglesias en San Salvador. El Rev. German Zijlstra, secretario general de AIPRAL, dijo que se espera que los recursos creados en el taller puedan servir a la renovación litúrgica de las congregaciones y a la próxima Asamblea General cuyo lema será "El fruto de la justicia se siembra en paz y comunión".

Culto de oración y estudio, 23 de noviembre de 2010

Martes 23 de noviembre, 19 hrs.
SEGUNDO DISCURSO DE ELIFAZ (Job 15)
Modera: Hna. Marena Ponce
JOB 15.1-14, Dios habla hoy
El que es sabio no responde con palabras huecas ni se hincha con razones que solo son viento; no habla solo por hablar ni usa argumentos sin valor.
Pero tú acabas con la reverencia a Dios: ¡destruyes la devoción sincera!
Tu mala conciencia hace que hables así y que uses palabras engañosas.
No hace falta que yo te acuse, pues tu propia boca te condena.
¿Piensas que antes de ti no hubo ningún hombre, y que ni siquiera existían las montañas?
¿Acaso te crees el consejero privado de Dios, o el único sabio del mundo? ¿Qué sabes tú que nosotros no sepamos?
¿Qué conoces tú que nosotros ignoremos?
¡Nosotros somos gente ya madura, con más experiencia que tu propio padre! ¿No te basta con que Dios mismo te consuele y con que te hablemos suavemente? ¿Por qué te dejas llevar de la pasión y echas chispas por los ojos? ¿Por qué te enfureces contra Dios y das rienda suelta a tus protestas? No hay hombre que sea puro nque esté libre de culpa.
PRÓXIMAS ACTNegritaIVIDADES
27 – 2º Taller de Educación Cristiana
28 – 1er. Domingo de Adviento/ Día de la Unidad Presbiteriana/ Debate sobre Acción Social
DICIEMBRE
5 – 2º Domingo de Adviento/ Comunión

Dignidad de vida y vocación humana en el mundo, L. Cervantes-O.

21 de noviembre de 2010
1. La protesta profética contra la vida indigna y carente de plenitud
La tradición bíblica fue y es, a todas luces, libertaria, emancipadora. Si para la teoría política una revolución no concluye sino hasta que produce nuevas leyes y un nuevo acuerdo social (constitución), el legado bíblico del acontecimiento del Éxodo estuvo en plena consonancia con ese ideal: apenas salió el pueblo de la esclavitud, Dios en voz de Moisés procedió a establecer las bases legales de la nueva convivencia en libertad y dentro del marco del pacto antiguo con los antecesores/as, las madres y padres de Israel (Ex 20ss). La búsqueda de la vida digna para el pueblo tenía que pasar por un proceso de concientización religiosa y social que colocara el amor y la obediencia hacia Yahvé como centro espiritual que posibilitara y acarreara el ejercicio de una nueva existencia como colectividad, partiendo del irrestricto respeto por la vida individual y familiar. Para la época de Miqueas, en el siglo VIII a.C., la sociedad israelita se había alejado del ideal producido por aquél proceso y había instalado profundas desigualdades en su seno. De ahí que, ante la crisis nacional que se avecinaba, los profetas de la época (pertenecientes a la llamada etapa clásica de este movimiento religioso) aparecieron para denunciar la forma en que había sucedido ese alejamiento e hicieron intensos llamados a los gobernantes y al pueblo para retomar el camino. Su discurso, plagado de llamados al arrepentimiento, apelaba, sobre todo, a la observación y el reconocimiento de la injusticia estructural, así como al grado de desobediencia hacia la ley de Dios, que era, por así decirlo, como el signo de contradicción de la vida social.
Jorge Pixley resume así la perspectiva dominante del profeta en el famoso cap. 6: “La sección A' (5,9-6,7) nuevamente ataca el mal, la corrupción de medidas falsas, la violencia y la mentira (6,9-15). Contiene una querella (rîb) contra Israel, en la que se acusa al pueblo de olvidar las obras salvíficas de Yavé y pretender con sacrificios cubrir las injusticias (6,1-8)”.
[1] .El libro, para Pixley, sienta las bases espirituales para que la protesta profética contra la vida indigna que se había instalado como la “normalidad” se convierta en una auténtica insurrección, como se aprecia claramente en 3.9-11, en donde se critica la pretensión de justificar teológicamente la opresión, en flagrante violación del derecho divino establecido en la Ley mosaica. La advertencia y amenaza del v. 12 (“Sión será arada como campo y Jerusalén vendrá a ser montones de ruinas”) muestra las dimensiones del problema.
El pueblo es llamado a levantarse mediante una arenga que no sólo intenta abrirle los ojos, sino que, a la luz del pasado salvífico y redentor, coloca al pueblo una vez más como protagonista de su propia historia, con una actitud muy lejana a aceptar las imposiciones de sus clases gobernantes. Pixley explica cómo se trató de censurar este llamado incluso a la hora de redactar la versión final del cap. 2 para aligerar la lectura desde una clase social atacada por el texto:

Los traductores por lo general quitan la acción del pueblo como enemigo en el v.8, pues suponen que Miqueas fue censurado por dirigirse a los ricos y no pueden entender al texto, que claramente hace del pueblo el actor (y probablemente también el interpelado en la profecía censurada). El texto hebreo es claro sobre que es el pueblo el que se ha alzado. Una vez eliminado el pueblo como el interpelado, los imperativos del v.10 (“¡Alzaos, id, pues no es tiempo de descanso!”) se tienen que leer como un llamado a los ricos a huir. Si se tradujera en el v. 8 a “mi pueblo” como sujeto, entonces resultaría que ¡el pueblo es quien debe alzarse, pues no es tiempo de descanso!
[2]

De modo que hasta una revolución puede ser un acto de amor de Dios hacia su pueblo…
2. Amar al prójimo, a quien se ve, vocación humana para “vivir en el mundo”
Cada prójimo/a es portador/a de la imagen invisible de Dios, una imagen que se puede calificar de “moral”, dicho en términos más o menos legales. Si esa imagen va por doquier como una expresión visible de la presencia de Dios en el mundo, entonces no habría escapatoria para decir que no es posible amar a Dios y que este amor, como plantea I Jn, sólo es viable a partir de personas concretas. Estamos hablando entonces de una doble encarnación del amor de Dios en el mundo: siguiendo las pautas del Cuarto Evangelio, I Jn desea profundizar radicalmente en el hecho de que si Dios “vino en carne” en Jesús de Nazaret, también el prójimo es encarnación de Dios en el mundo y que a través de él es posible hacer visible el amor a Dios, el invisible. James Wheeler lo resumió así: “El amor de Dios hacia nosotros es un amor que engendra praxis de amor entre nosotros, y si no existe tal praxis el amor que Dios nos tiene no está en nosotros. A su vez, el amor nuestro a Dios sólo es posible y se verifica en nuestro amor al hermano. Si no existe el amor mutuo, entonces el amor a Dios es un mero decir (4:20). Esto es, en la praxis concreta de amor se verifica, realiza y completa tanto el amor que Dios nos tiene como nuestro amor a Él”.
[3]
Resulta bastante claro que I Jn 4 desarrolla amplia y creativamente la doctrina antropológica de la imagen de Dios en el ser humano: “El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor”, dice primero (v. 8). Y si Jesús fue el Amor Encarnado, él enseña a “descubrir” en los demás la posibilidad de reflejar a Dios, en medio de toda su imperfección. “Nadie ha visto jamás a Dios” subraya más adelante (v. 12) para preparar el golpe final mediante otra audaz y comprometedora observación: “…pues como él, así somos nosotros en este mundo” (v. 17), y así afirmar contundentemente: “Si alguno dice: Yo amo a Dios y odia (misé, de donde vienen misantropía y misoginia) a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?” (v. 20). He aquí la fuente de la mayor de las revoluciones: la revolución del amor guiada por una experiencia de proj(x)imidad que es capaz de encontrarse con Dios en las demás personas, es decir, como iconos de Dios en medio del mundo.
Una revolución social (y no como ahora se vive en México, una “revolución de los ricos” (Carlos Tello M.),
[4] la cual, al parecer, comenzó en 1995, aunque otros la sitúan desde el sexenio de 1946-1952,[5] entonces, sólo puede verse como el ejercicio ético del amor más crítico dominado no sólo por un ansia de justicia sino también por el deseo de poner a funcionar un amor que produzca, sobre todo, igualdad y respeto sobre la base de la común imagen de Dios de la cual todos/as somos portadores/as. Estamos en el mundo, dice I Jn, para vivir existencias llenas de amor, de un amor cósmico, pero sobre todo concretado en los seres que nos rodean, incluso aquellos que nos producen alergia con su cercanía… No un amor fingido, contra el cual advierte en 3.18 (igual que Pablo en Ro 12.9a). Es lo que el biblista mexicano Raúl H. Lugo denomina el “amor eficaz”: “no existe otra alternativa; un amor a Dios que no se verifica en el amor concreto al prójimo, no es verdadero amor a Dios” y “Amor eficaz quiere decir, hoy por hoy en nuestro continente, lucha a brazo partido por la eliminación de las causas que producen la muerte de los pobres. Esta es la única manera, no solamente de amar al prójimo, sino de permitir que el amor de Dios se manifiesteNegrita en el mundo”.[6]
Notas
[1] J. Pixley, “Miqueas el libro y Miqueas el profeta”, en RIBLA, núm.35-36, www.claiweb.org/ribla/ribla35-36/miqueas%20el%20libro.html
[2] Idem.
[3] J. Wheeler, “Amor que genera compromiso. La estructura manifiesta de I Juan”, en RIBLA, núm. 17, www.claiweb.org/ribla/ribla17/8%20james.htm. Énfasis original.
[4] Antonio Castellanos, “Urge revertir la revolución de los ricos: Tello Macías”, en La Jornada, 9 de mayo de 2007: “..el sector privado empezó a buscar el poder en 1975, como una reacción entre otras cosas al movimiento estudiantil de 1968. Tomaron el poder y una forma fue conquistando ‘el futuro a través de las universidades privadas’. En 1975 los neopanistas empezaron a conquistar el poder de la periferia al centro. Fue ‘la revolución de los ricos’, en la que ahora unos cuantos se llevan la mayor parte del pastel”.
[5] Alicia Quiñones, “Álvaro Matute, “La revolución se detuvo con Miguel Alemán”, en Laberinto, supl. de Milenio, 20 de noviembre de 2010, http://impreso.milenio.com/node/8868145.
[6] R.H. Lugo R., “El amor eficaz, único criterio. (El amor al prójimo en la primera carta de San Juan)”, en RIBLA, núm. 17, www.claiweb.org/ribla/ribla17/9%20RODRIQUEZ.htm.

Apocalipsis 1.9, L. Cervantes-O.

29 de agosto, 2021   Yo, Juan, soy su hermano en Cristo, pues ustedes y yo confiamos en él. Y por confiar en él, pertenezco al reino de Di...