domingo, 23 de marzo de 2014

Actividades

TODOS/AS ESTÁN INVITADOS AL 2º TALLER BÍBLICO, HOY A LAS 18 HRS. TEMA: “LA ‘NOVELA’ DE JOSÉ” (GÉNESIS 37-50).

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CULTO DE ORACIÓN Y ESTUDIO
Martes 25 de marzo, 19 hrs.
Modera: D.I. Odilón Arellano

Llamamiento: Jeremías 4.1-10
Oración de ofrecimiento
Himnos: “Busca primero el Reino de Dios” (517)
               “Dime la antigua historia” (578)
Momentos de oración
Lectura bíblica: II Samuel 7.1-17
Tema: Cronología de los profetas
Himno: “Feliz momento” (302)
Ofertorio
Bendición pastoral

CRONOLOGÍA DE LOS PROFETAS
Louis Monloubou

1. Con la desaparición progresiva de los hermanos profetas acaba el tiempo de los primitivos. En medio de los hermanos-profetas anónimos, manteniendo con ellos estrechas relaciones, aunque a veces proceden de ambientes distintos, aparecen al mismo tiempo varias personalidades que la biblia menciona y cuyas siluetas traza a Veces con tanta precisión que algunos merecen una monografía, mientras que de otros sólo se conoce el nombre. […]

2. El siglo VIII: del 780 al 700. En tiempos de Jeroboam II, rey de Israel, Amós y luego Oseas predican en el reino del norte. En Judá aparece también por entonces Isaías; junto con la de Miqueas, su predicación se refiere a la guerra siro-efraimita (740-730), a la destrucción de Samaría (722) y al asedio de Jerusalén por parte de Senaquerib, que acabó con la partida de los asirios (701/700).

3. El siglo VII: del 650 al 585. En tiempos de Josías y de sus hijos, Jerusalén se encamina hacia la catástrofe. Sofonías, Nahum y Habacuc, pero sobre todo Jeremías, guían al pueblo durante estos años trágicos.

4. El siglo VI: del 597 al 537. Llevados a Babilonia en una primera (598) y en una segunda (587) deportación, los israelitas desterrados se prepararon para lo peor por medio de la voz obstinada de Ezequiel. […]

5. Desde finales del siglo V a mediados del siglo III se van sucediendo, sin una cronología muy precisa, los profetas posteriores al destierro: Ageo y Zacarías acompañan los primeros esfuerzos de reconstrucción del templo; un tercer profeta isaiano, el Trito-Isaías, comenta la vida de la comunidad instalada de nuevo en Jerusalén. Vienen luego Malaquías, Abdías, Joel y un Déutero-Zac.

6. Desaparece finalmente el profetismo bíblico. Discutidos desde siempre, a veces perseguidos, los profetas son objeto de un desprecio que los lleva a renunciar a su tarea (Zac 13.4-6). Israel se siente entonces privada de testigos oficiales de la palabra de Dios, sin profetas. […]

7. A partir del 170 a.C., prolongándose hasta la mitad del siglo II de nuestra era, conoce un gran éxito un nuevo género literario: la apocalíptica. […]

8. Tras el paso rápido de Juan bautista, “profeta y más que profeta” (Lc 7.26), Y tras el paso más rápido todavía de Jesús, a quien no basta para definir el título de profeta (Lc 24.9), la iglesia cristiana siente asomar en su seno una renovación de la profecía.

Los profetas del Antiguo Testamento, pp. 15-16
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PRÓXIMAS ACTIVIDADES

30 – Visita al Palacio de Bellas Artes
31 – Conferencia sobre Octavio Paz, Comunidad Teológica de México
1 – Reunión de Consistorio

Experimentamos los frutos de la salvación, Lic. Raúl Méndez Yáñez

I. FASE VISUAL
I. PERCEPCIÓN DE LA VIDA CRISTIANA
1.     Limpieza y color: Contraponiendo la copa a un haz de luz

1.     Actitud ante las situaciones.
a) Turbios. Tienen claramente partículas en suspensión.

Siempre existe un pero, pecado, algo mal hecho.
b) Opalescentes o mates. Ligera turbidez, sin brillo.

Críticos de cada situación.
c) Transparentes y limpios. Limpios, pero sin llegar al estado de brillantes.

Dialogantes sin ser totalmente optimistas
d) Brillante. Refleja gran cantidad de luz, se ve mejor en blancos.

Alegría, optimismo, siempre ser ve el lado bueno.
2. Intensidad del color: Débil, Ligero, Medio, Intenso, Fuerte. Inclinaremos la copa llenada a un tercio, siendo muy recomendable utilizar un fondo de color blanco.


2.     Intensidad del ánimo cristiano
a)    Capa fina. Su color nos indica la madurez y el matiz del color del vino. En los vinos jóvenes es violáceo, y a medida que el vino se va haciendo más viejo, la capa se ensancha y cambia a la gama de rojo-teja y marrones.


Madurez: no ligada con los años sino con las experiencias, de mayor a menor profundidad.
b)    Capa intermedia. Esta capa se ensancha y se decolora a medida que el vino se hace viejo.

Cansancio: puede llevar hacia inactividad  o ser una oportunidad de replanteamientos.
c)     Ojo. Es la parte más extensa y dónde se ve la intensidad de color del vino.
Acciones: Las que muestran más claramente el sentido de la vida cristiana.
d)    Fluidez. Se refiere a la viscosidad del vino, que se aprecia al girar la copa, cuando dejamos de girar la copa en el vidrio se forman las denominadas "lágrimas", que tienen relación directa con el cuerpo y el contenido alcohólico del vino.
Consistencia de la vida: Aquellos momentos en donde se resuelven las cosas mediante orientación bíblica y reflexión espiritual.


II. FASE OLFATIVA:

II: CARACTERÍSTICAS DE LA PERSONALIDAD DEL CREYENTE
1. Aromas primarios- Son aromas que ya existían en la uva, también llamados varietales: Flores, Frutas, Vegetal, Especias.

Características de la personalidad presentes en el creyente antes de ser cristiano, o ya establecidos en su subjetividad.

2. Aromas secundarios. Estos aromas, al contrario que los anteriores, no existían en la uva, y se originan en la fermentación: Etílico, lácticos, ácidos grasos, aldehídos (levadura)


Nuevas características de personalidad originadas al tener un encuentro con Cristo, al nacer de nuevo o por tener un despertar espiritual.

3. Aromas terciarios. Aromas del bouquet, normalmente se desarrollan en la fase de envejecimiento o crianza: cuero, vegetal seco, café o  cacao (torrefactos) , nueces, avellanas


Características, habilidades y conocimientos ejercitados mediante la disciplina cristiana al andar con Cristo.
III. FASE GUSTATIVA

III. IMPACTO DE LA VIDA CRISTIANA EN LA RELACIÓN CON LOS DEMÁS.
1. Ataque: Primeras sensaciones percibidas una vez que el vino ha llegado a la boca. Si notamos picor (presencia de burbujas), sabor dulce, y la untuosidad que produce la glicerina, tiempo que tardamos en percibir la acidez y la astringencia.

Aquello que percibe la gente cuando tiene un primer contacto con nosotros, la imagen de Cristo que proyectamos, el tipo de sabor de boca que producimos en los otros.
2. Evolución. En esta etapa moveremos el vino con suavidad por la boca, 5 segundos se calienta a 35°C, y si es joven, tendrá CO2 que se desprendería y picaría en el ápice de la lengua, seguidamente sorbe aire a través de él, y cerrando la boca, se lanza por la nariz. Esta operación se hace 3 veces y se memoriza su olor. Se traga el vino y se memorizan las sensaciones residuales que evolucionan por  el ápice de la lengua, las encías superiores, el paladar y aparición final bajo la lengua.


Tipo de vínculos y relaciones que establecemos con las otras personas al estar con ellas una y otra vez. , acciones de fraternidad, resolución de conflictos, diversión y entretenimiento así como la búsqueda de edificación: consejos, apoyo, escucha.
3. Resabio. Expulsamos el aire por la nariz y analizaremos las sensaciones percibidas

Nuestro epígrafe, aquello que se recordará de nosotros y de Cristo predicado por nosotros.



Tipos de vino
Características
Tipos de cristianos

Aterciopelado
Elegante, sutil y suave al paladar.

Casi no se ven, pero están ahí, apoyan con discreción con logística, decoraciones, ofrendas materiales:

Perfil: Diácono, hermanas y hermanos de aseo, mantenimiento, ofrendadores.

Áspero
Rico en taninos, es decir, que se "agarra" al paladar.

Esmerados en el testimonio, les gusta orar por todos y atienden solicitudes especiales, vistan, con gran memoria para nombres, rostros y situaciones.

Perfil: Intercesores.
Armónico
Muy bien equilibrado y persistente después de la cata.

Serios, circunspectos, estos cristianos buscan evitar el conflicto manteniendo la serenidad y cabeza fría en diversas situaciones.

Perfil: Ancianos, consultores, intermediarios.
Ardiente
Normalmente tiene exceso de alcohol o está desequilibrado, y nos proporciona una sensación de calor en el paladar
Ora con intensidad, alaba con fervor, tiene fuertes experiencias espirituales que al contarlas llenan de calor nuestro pecho.

Perfil: Nuevos conversos, carismáticos, resilientes.
Decrepito


Altamente desequilibrado, bien por mala conservación o por ser muy viejos
Foco de conflicto, saben que el chisme es un instrumento para acarrear favores y buscar el poder.

Perfil: Falsos cristianos, liderazgos subversivos.
Duro

Vino muy ácido y muy astringente a la vez.

Distantes, fríos, pueden parecer gruñones, pero no necesariamente lo son, racionales. 

Perfil: Presbiterianos, hermanos de vieja guardia. 
Cabezón

De baja calidad, desequilibrados y con alto contenido en alcohol.
Cristianos apáticos, suelen no poner mucho entusiasmo en eventos o aprendizaje, generalmente por ser traídos al templo más de fuerza de que de ganas o por venir de mera costumbre.

Perfil: Adolescentes forzados, rutinarios.
Enverado
Procedente de uvas, que por las condiciones climáticas de la zona no madura correctamente.

Inconsistentes, suelen compadecerse tanto de sí mismos que boicotean su propio crecimiento, conocen los beneficios de ser los necesitados y les gusta estar así.

Perfil: Pedigueños, autocompasivos, o con verdadero cuadro depresivo.
Vino con Nariz

Se llaman así a los vinos con gran cantidad y calidad de aromas.
Experimentados, conocedores, reflexivos, han desarrollado olfato para sobrellevar situaciones, así como para brindar testimonio y enseñanza.

Perfil: Pastores, misioneros, cristianos con amplia experiencia independientemente de la edad.

Juan 15.1-11


1 Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el viñador.  2 El Padre corta todos mis sarmientos improductivos y poda los sarmientos que dan fruto para que produzcan todavía más. 3 Ustedes ya están limpios, gracias al mensaje que les he comunicado. 4 Permanezcan unidos a mí, como yo lo estoy a ustedes. Ningún sarmiento puede producir fruto por sí mismo sin estar unido a la vid; lo mismo les ocurrirá a ustedes si no permanecen unidos a mí. 5 Yo soy la vid; ustedes, los sarmientos. El que permanece unido a mí, como yo estoy unido a él, produce mucho fruto, porque separados de mí ustedes nada pueden hacer. 6 El que no permanece unido a mí, es arrojado fuera, como se hace con el sarmiento improductivo que se seca; luego, estos sarmientos se amontonan y son arrojados al fuego para que ardan. 7 Si permanecen unidos a mí y mi mensaje permanece en ustedes, pidan lo que quieran y lo obtendrán. 8 La gloria de mi Padre se manifiesta en que ustedes produzcan fruto en abundancia y se hagan discípulos míos.

9 Como el Padre me ama a mí, así los amo yo a ustedes. Permanezcan en mi amor. 10 Pero sólo permanecerán en mi amor si cumplen mis mandamientos, lo mismo que yo he cumplido los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. 11 Les he dicho esto para que participen en mi alegría y la alegría de ustedes sea completa.

sábado, 15 de marzo de 2014

Letra 362, 16 de marzo de 2014

SATISFECHOS
Karl Barth, Instantes

El Señor es mi pastor, nada me falta (Salmo 23.1)



Quien tiene a Dios lo tiene todo, de hecho: probablemente, no como querría tenerlo, pero sí, ciertamente, como Dios quiere que lo tenga y, por tanto, de manera que puede darse por satisfecho. Sólo Dios le basta. El ser humano no tiene gloria propia que le permita la satisfacción. El ser humano es insuficiente. Por eso tampoco puede en modo alguno tener bastante consigo mismo. Pues, indudablemente, sólo es ser humano, no Dios..., ¡y está en contradicción con Dios! Pero quien, amenazado por todo, alza en todo la mirada a la gloria de Dios, queda eficaz y definitivamente consolado en medio de toda esa amenaza. Esta consolación propiciada por la gloria de Dios es la auténtica satisfacción.
Precisamente en esto consiste la gloria de Dios: en que Dios no se guarda para sí la plenitud de su divinidad, sino que demuestra y comunica que quiere bastarse a sí mismo siendo nuestro pastor. Allí donde esto se ve y se oye, la única respuesta posible es ésta: “¡Nada me falta!”. Cualquier carencia nunca será más que cerrazón nuestra frente a la gloria y, por tanto, resistencia de nuestra parte frente al pastoreo de Dios. Pues la gloria de Dios es el amor de Dios. ¿Cómo llegamos a estar cerrados y rebeldes en este punto? Si ciertamente el Señor es mi pastor, nada me faltará, ni siquiera el estar cerrado y rebelde.

EL FIN DE LA LEY ES CRISTO
Óscar Margenet Nadal
Protestante Digital, 8 de marzo de 2014

Un solo justo murió para que los injustos fuésemos justificados.

El fin de la ley es CristoEn nuestra anterior elegimos como referente al apóstol Pablo para la sección ‘La justicia de Dios en la Ley”. El título de esta nota se basa en un texto de la carta paulina a los cristianos de Roma, que es clave para esta nota: “…. porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree.”
Conozco tres interpretaciones sobre esta afirmación: Una, ve en el Señor Jesucristo —que no vino a abolirla— al Mesías prometido a Israel que rescata la ley para hacerla norma de conducta de sus seguidores. Sus mentores enseñan que somos sus verdaderos testigos siempre y cuando vivamos cumpliéndola y enseñando a otros a cumplirla al pie de la letra.
Otra, afirma que la ley cumplió su fin cuando Cristo consumó su obra salvífica al morir en la cruz, resucitar al tercer día, y ser glorificado en el cielo por Dios Padre; que, al hacer nuevas todas las cosas, el Señor nos liberó de la ley y de su observancia; y que por estar justificados la ley se aplica ahora sólo a los judíos.
La tercera, ve en la ley al tutor antiguo que señala al hombre-bisagra de la historia de la humanidad: Cristo Jesús, el Hijo de Dios predestinado a venir al mundo; que la cumplió junto a las profecías, por lo cual es el único capaz de reconciliarnos eternamente con el Padre de justicia y misericordia, y regresarnos al hogar celestial.
El Evangelio de Cristo y Sus apóstoles gira en torno a la doctrina de la justificación por la fe; por ella, el creyente sabe que la fe le llega por el acto de oír la Palabra viva que le muestra su condición real ante Dios, lo mueve a arrepentirse de sus pecados y a confesar a Jesucristo como su Salvador y Señor.
Los nacidos del Espíritu son los que Dios justifica; la nueva vida y conducta del creyente es descrita en las bienaventuranzas del sermón del monte, que no conforman ‘una nueva ley a cumplir’ en remplazo de la primera, sino que describe lo que es y hace cada creyente a quien Dios santifica y equipa para vivir cada día en humildad, hacer justicia y amar misericordia.

Un amigo incondicional poco consultado
Personalmente, no me avergüenza compartir que más de una vez interpreté erróneamente un escrito por no haber consultado antes un buen diccionario. Eso ocurre cuando tenemos ideas tan arraigadas que a lo largo de los años, sin darnos cuenta, se convierten en prejuicios. Quizás las dos primeras interpretaciones arriba citadas satisfagan a los que creen sinceramente en ellas. Pero, si realizaran un simple análisis gramatical podrían descubrir que la palabra ‘fin’ tiene dos usos, según el contexto en que aparezca.
El original del término ‘fin’ en nuestro texto es el griego τέλος (Telós) del que deriva ‘teleología’. En ese buen amigo que es el diccionario – y que pocos consultan - encontré estas dos acepciones para esa palabra:
a) Momento o lugar en que termina alguna cosa. Término, remate o consumación de una cosa; momento en que deja de existir, ocurrir o funcionar algo / Sinónimos: acabamiento, conclusión, final, expiración.
b) Finalidad, meta a la cual tiende una acción, motivo con que se efectúa una cosa. Intención con la que se hace o dice algo determinado / Sinónimos: intento, propósito, designio, objeto, objetivo, norte.
Si juzgásemos correcta a una la otra pasaría, necesariamente, a ser incorrecta. En el caso que nos ocupa, estimo que erraríamos si aplicásemos al texto solo una de las dos acepciones, ya que no siempre ocurre que dos acepciones de un término dado sean excluyentes entre sí.
Si partimos de la base que el AT y el NT de la Biblia son dos partes de un todo integral que nos da a conocer el propósito divino desde ‘la eternidad pasada’ y hasta ‘la eternidad futura’, podemos afirmar que el sujeto del texto, Cristo, da sentido y significado a las dos acepciones del término ‘fin’.
Cómo lo hace de manera simultánea es lo que intentaremos descubrir juntos, estimado lector.

La ley de Dios es viva 
Hemos compartido en nuestra nota anterior ejemplos de la Escrituras donde la ley de Dios demuestra su naturaleza justa y su cualidad de espejo. Podríamos preguntarnos ahora: ¿A qué le debe la ley su instrumental eficacia a través del tiempo y las circunstancias?
Pablo, el apóstol a los gentiles, nos brinda su respuesta cuando enseña que la ley no solo es letra grabada en piedra en lenguaje comprensible para todos los humanos, sino que le debe su origen espiritual a su autor. Dios es Espíritu; es el creador de la vida, porque Él es vida. Todo lo que Él crea y comparte tiene vida.
No podemos demostrar que la ley de Dios haya muerto; por el contrario, las profecías aún por cumplirse le aseguran buena salud hasta que llegue el día en que Él juzgará con justicia a todos, vivos y muertos. Si algún escéptico pusiera en duda la autoridad de Pablo para enseñar esta doctrina, él se encarga de disiparla: (…) nuestra competencia proviene de Dios, el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica. Y si el ministerio de muerte grabado con letras en piedras fue con gloria, tanto que los hijos de Israel no pudieron fijar la vista en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro, la cual había de perecer, ¿cómo no será más bien con gloria el ministerio del espíritu? Porque si el ministerio de condenación fue con gloria, mucho más abundará en gloria el ministerio de justificación.”
Reconocer que en la ley hay una diferencia entre ‘letra’ y ‘espíritu’ es esencial. De lo contrario, por más que leamos las Escrituras no la entenderemos como el Señor desea que la aprehendamos.
Además, la gloria divina es muy diferente a la humana. Nuestra gloria es efímera, la de Dios es eterna. La impronta de Su gloria marca todo lo que Él hace; Su ley cumple con dos fines: condena a quien no la cumpla y es el ‘ayo’ que instruye a los humanos dándoles a entender la necesidad de salvación.

BOICOT EN EL MUNDO ÁRABE AL NOÉ DE RUSSELL CROWE
Protestante Digital, 14 de marzo

Boicot en el mundo árabe al Noé de Russell Crowe

El veto más severo es el anunciado por Emiratos Árabes Unidos, Catar, Bahréin y Kuwait, que han decidido prohibir proyectar la película
La película Noé de Crowe ha enfurecido al mundo árabe más conservador. Y en menor medida a sectores cristianos y judíos. Su interpretación de Noé — el “único justo” en quien Dios pudo confiar para rescatar en su arca una muestra de cada pareja de seres vivos del planeta antes de arrasarlo con el diluvio universal— le está granjeando críticas y censuras tanto de estados como de comunidades concretas que consideran que la cinta ofende de una u otra forma a sus creencias o al texto de Génesis.
El veto más severo es el anunciado por Emiratos Árabes Unidos, Catar, Bahréin y Kuwait, que han decidido no proyectar la cinta, coprotagonizada por Jennifer Connelly y Anthony Hopkins, porque “entra en conflicto” con el islam. Egipto y Jordania están decidiendo qué hacer pero, según indican en el departamento de relaciones públicas de Paramount Pictures, se espera que también anulen el estreno, previsto para el 28 de marzo (4 de abril en España).
Lo que más molesta en estos países árabes es la aparición física en la pantalla de Noé, cuando “cualquier representación de un profeta o de sus compañeros” se considera haram, es decir, pecaminosa, como ha recordado la Universidad Al Azhar de El Cairo, una de las escuelas teológicas suníes más importantes del mundo, que ha recomendado que se prohíba el filme. “Lo hacemos por respeto a los sentimientos religiosos no solo del islam, entra en conflicto con muchas religiones”, ha explicado, por su parte, el Consejo Nacional de Medios de Emiratos.
Russell Crowe construye su arca en el espectacular trailer de NoéEn Estados Unidos, grupos cristianos de Nueva York, Washington y Nueva Inglaterra se han manifestado ante los cines que ya lucen su cartel porque entienden que desvirtúa una de las historias más conocidas de la Biblia.
Algunos judíos, para quienes Noah-Noé es igualmente un referente esencial, estiman que se “frivoliza” con su figura y su relación con Dios, como señala el rabinato hasídico de Jerusalén.
El director, el judío Darren Aronofsky (Cisne negro, La fuente de la vida), defiende que ha sido “muy respetuoso” con la historia original, que los creyentes hallarán en ella “valores” y los ateos, “emoción”.
Paramount ha incluido una nota al inicio de la película que explica que se han tomado “licencias artísticas” en el relato, pero el matiz no calma a sus críticos.
Noé está siendo noticia estos días porque, a la polémica religiosa, se ha sumado la denuncia de Emma Watson sobre la dureza del rodaje con Aronofsky. […]

Actividades

A LAS 17.30 DE HOY SE REUNIRÁ EL MINISTERIO DE EDUCACIÓN PARA TRATAR VARIOS TEMAS DE IMPORTANCIA.
TODOS/AS ESTÁN INVITADOS.

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CULTO DE ORACIÓN Y ESTUDIO
Martes 18 de marzo, 19 hrs.
Modera: A.I. Lauro B. Adame

Llamamiento: Jeremías 2.1-9
Oración de ofrecimiento
Himnos: “Del santo amor de Cristo” (150)
               “¡A Dios adorad!” (76)
Momentos de oración
Lectura bíblica: Miqueas 3
Tema: Profetismo y protesta social
Himno: “Hay quien vele mis pisadas” (354)
Ofertorio
Bendición pastoral

PROFECÍA Y CONTESTACIÓN
Louis Monloubou

Sociedad nueva, sociedad aburguesada de los agricultores que sestean “cada cual bajo su parra y su higuera” (Miq 4, 4; 1 Re 5, 5), tan distintos de aquellos austeros caminantes de la estepa estéril que habían sido sus antepasados; sociedad con desigualdades clamorosas, tan contraria a la fraternidad igualitaria de la tienda y del pozo; en fin, sociedad más preocupada de una religión que asegure su confort que de una auténtica búsqueda de Dios (Am 5.4-6), capaz de los más ambiguos compromisos religiosos. Oseas no fue el único en lamentar, si no la vida en el desierto, al menos la generosidad que esa vida había suscitado (Os 2.16; 12.10). Los recabitas forman parte de esos contestatarios obstinados (Jr 35); viven bajo la tienda y rechazan el vino, producto de la viña que cuida el agricultor. También los nazireos rechazan la mentalidad ambiental (Jue 13.5). Aunque no son profetas, la consagración que los define (cf. Núm 6) los reserva, si no para el servicio cultual, tal como supone la imagen de Samuel en Siló (1 S 1-3), sí al menos para un servicio a Dios muy estricto. Es el mismo el combate que llevan contra los filisteos tanto el nazireo Sansón (Jue 13.5) como Saúl, el que “ocupó un puesto entre los profetas” (1 S 10.12). Y es la misma también la energía que los anima: tanto de Sansón como de Saúl puede decirse que el espíritu de Yavé hizo de ellos unos hombres nuevos (Jue 13, 25; 1 Sm 10, 6.10). Y probablemente tiene razón Amós cuando relaciona estas dos categorías de “creyentes-contestatarios” en el recuerdo, por parte de Dios, de una misma llamada, y por parte del pueblo, de un mismo rechazo y de una misma persecución (Am 2.11 s.).

Los profetas del Antiguo Testamento, pp. 13-14
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PRÓXIMAS ACTIVIDADES

23 – Segundo taller bíblico: La “novela” de José en Génesis

Apocalipsis 1.9, L. Cervantes-O.

29 de agosto, 2021   Yo, Juan, soy su hermano en Cristo, pues ustedes y yo confiamos en él. Y por confiar en él, pertenezco al reino de Di...