domingo, 18 de octubre de 2015

II Crónicas 29.20-36

20 A la mañana siguiente el rey Ezequías reunió a las autoridades de la ciudad y subió al Templo. 21 Llevaron siete novillos, siete carneros, siete corderos y siete machos cabríos para expiar los pecados de la monarquía, del santuario y de Judá; acto seguido el rey ordenó a los sacerdotes descendientes de Aarón que los ofreciesen en holocausto sobre el altar del Señor. 22 Los sacerdotes sacrificaron los novillos, recogieron la sangre y la derramaron sobre altar; y lo mismo hicieron con los carneros y los corderos. 23 Luego acercaron los chivos expiatorios ante el rey y ante la comunidad, que pusieron sus manos sobre ellos; 24 por su parte, los sacerdotes los sacrificaron y derramaron su sangre sobre el altar en expiación por los pecados de todo Israel, pues el rey había ordenado que el holocausto y el sacrificio se ofreciesen por todo Israel.
25 A continuación el rey hizo instalar en el Templo a los levitas con platillos, salterios y cítaras, según lo dispuesto por David, por Gad, el vidente del rey, y por el profeta Natán; lo hicieron según la orden divina transmitida por los profetas.26 Los levitas estaban de pie con los instrumentos musicales de David, y los sacerdotes, con las trompetas. 27 Entonces Ezequías ordenó ofrecer el holocausto sobre el altar y, en el momento en que comenzaba el holocausto, comenzó también el canto en honor del Señor y el toque de trompetas, acompañados por los instrumentos musicales de David, rey de Israel. 28 Toda la asamblea permaneció postrada hasta que terminó el holocausto, mientras sonaban los cantos y tocaban las trompetas. 29 Terminado el holocausto, el rey y todos los presentes se arrodillaron en actitud de adoración. 30 El rey Ezequías y las autoridades ordenaron a los levitas que alabaran al Señor con salmos de David y del vidente Asaf. Los levitas cantaron con gran entusiasmo y se inclinaron en actitud de adoración. 31 Luego Ezequías tomó la palabra y dijo: —Ahora que han quedado consagrados al Señor, acérquense a traer al Templo sacrificios y ofrendas de acción de gracias.
Entonces la comunidad llevó sacrificios y ofrendas de acción de gracias y los más generosos también llevaron holocaustos. 32 El número de víctimas que la comunidad ofreció al Señor en holocausto fue de setenta toros, cien carneros y doscientos corderos. 33 En total se ofrecieron seiscientos toros y tres mil corderos. 34 Como los sacerdotes resultaban insuficientes para desollar todas las víctimas, sus hermanos levitas los ayudaron a terminar la tarea, hasta que los sacerdotes se purificaron, pues los levitas se mostraron más predispuestos a purificarse que los sacerdotes. 35 Además de la gran cantidad de holocaustos, se ofreció también la grasa de los sacrificios de comunión y las libaciones de los holocaustos. De esta manera quedó restablecido el culto del Templo del Señor.
36 Ezequías y toda la gente se alegraron de que Dios hubiera animado al pueblo, pues todo se había hecho con rapidez.

sábado, 10 de octubre de 2015

Letra 439, 11 de octubre de 2015

MÁS INQUIETO QUE LOS MÁS INQUIETOS
Karl Barth
Instantes. Santander, Sal Terrae, 2005, p. 133.

Lo veremos tal cual es.
I Juan 3.2



He Qi, En viaje con Jesús

"Te esperamos, oh Hijo de Dios”. Es decir, se trata de la revelación definitiva y universal de Jesucristo tal como es: aquel en quien Dios ha amado al mundo y lo ha reconciliado consigo, ha imputado ya su justicia a todos los seres humanos, ha quitado todos sus pecados, ha alejado todo sufrimiento, ha enjugado toda lágrima, ha acallado todo griterío, ha creado un nuevo cielo y una nueva tierra y ha hecho aparecer en escena a la humanidad nueva. Así creen en él y lo aman ya ahora los cristianos. Pero, como tal, está todavía oculto tanto a ellos como al mundo, ni tampoco le conocen aún “cara a cara”. Sólo salen al encuentro de su revelación. E igualmente al de la revelación de su propia condición de hermanos y hermanas suyos y de hijos de Dios salvados y liberados. Ciertamente, en esta revelación tienen la vida eterna, pero sólo en forma de promesa, la que él les ha hecho, no en forma de cumplimiento.
De lo que cada cual se alegra anticipadamente en la Iglesia, a partir de la resurrección de Jesús, es del cumplimiento de la voluntad de Dios: que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad. Más inquieto que los más inquietos, más insistente que los más audaces y apasionados de este entorno, pregunta el cristiano: “¿Por qué te demoras, consuelo del mundo entero?”..., más inquieto y apasionado porque está seguro de este futuro consuelo, porque aguarda conscientemente ese futuro, pleno gracias a Jesús, y le sale al encuentro.
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LA REFORMA PROTESTANTE Y SU INFLUENCIA EN LA CULTURA OCCIDENTAL. PROLEGÓMENOS PARA UN DIÁLOGO INTERDISCIPLINARIO (Fragmento)
Conferencia-Simposio organizado por Valparaíso Evangélico
Pontificia Universidad Católica, Valparaíso, Chile, 10 de octubre de 2015

No hay ningún camino directo que nos lleve de la cultura eclesiástica del protestantismo a la cultura moderna no eclesiástica. Su significación clara a este respecto tendrá que ser indirecta o hasta indeliberada y, a pesar de todo, lo común a las dos culturas tendrá que radicar en una profundidad escondida y no directamente consciente de su pensamiento. No es posible hablar sin más de una creación de la cultura moderna por el protestantismo. Solo se puede tratar de su participación, pero también ésta está lejos de ser algo unitario y simple. En cada uno de los campos culturales es diversa y en cada uno de ellos algo enrevesado y opaco en un grado mayor o menor.[1]
Ernst Troeltsch

Acontecimientos tan disímbolos como la Revolución Francesa, la independencia de Estados Unidos o la Revolución Industrial son vistos como consecuencias directas o indirectas de los movimientos de renovación religiosa que, desde el siglo xvi cambiaron el rostro religioso de Occidente. De manera esquemática, y siguiendo los planteamientos de Karl Holl (1866-1926), podríamos dividir esta exposición para referirnos al impacto de estas reformas en las diversas manifestaciones culturales: religión y vida secular; economía y política; y educación, historia, filosofía y las artes.[2] Cada una de ellas, con sus características propias y entremezcladas continuamente, ha sido un campo propicio para desarrollar ese influjo con múltiples y, por supuesto, contradictorios resultados. Cerca de los 500 años de las acciones de Martín Lutero, la enorme diversificación de las ideas que compartió con muchos de sus contemporáneos ha llegado hasta nosotros para apremiarnos a dialogar desde la experiencia y el conocimiento comunes a fin de alcanzar algunas conclusiones siempre parciales. Como sugiere Holl, en esos campos es donde hay que buscar las aportaciones del genio protestante, a sabiendas de que la religión es apenas uno de muchos factores en juego al momento de hablar de un “impacto en el curso de la historia”.
Las reformas religiosas, igualmente, más allá de su diversidad y sus respectivos enfoques doctrinales y confesionales, también produjeron cambios culturales de dimensiones variadas según los países, regiones e iglesias. De ahí que no sea posible hablar de una manera uniforme, aunque existen paralelismos importantes entre las diferentes vertientes. Con todo, es posible advertir que, en general, y como parte de una sedimentación progresiva de las creencias y las prácticas litúrgicas y de los ordenamientos doctrinales, en camino a la conformación de la llamada “modernidad occidental”, se puede hablar de que al menos se incubaron tres formas culturales fundamentales para el desarrollo, dentro y fuera de la Iglesia, de una nueva convivencia social: una cultura crítica, una cultura democrática y una cultura inclusiva, todo ello teóricamente en el germen de prácticas que progresivamente tendrían que batallar con y crecer al lado de la secularización de las sociedades.
Émile Leonard enfocó el hecho de que si existieron cambios en los que pudo haber influido la Reforma, éstos apuntaron más hacia una serie de transformaciones civilizatorias y antropológicas, en dos momentos bien definidos:

Después de la liberación de las almas, la fundación de una civilización. Con Lutero, sus émulos y sus rivales, la Reforma había dado todo su mensaje propiamente religioso y teológico y las épocas siguientes no podían hacer otra cosa que repetirlo y completarlo. Mas Lutero se había interesado poco por la encarnación de este mensaje en el mundo secular, al cual aceptaba tal como era, y las experiencias de Zwinglio, de Müntzer y de los anabaptistas de Münster habían sido o de un contenido excesivamente reducido o demasiado revolucionarias para hacer salir la Reforma del pietismo individualista donde corría el riesgo de desmesurarse y disolverse. Estaba reservado al francés y jurista Calvino el crear más que una nueva teología un mundo nuevo y un hombre nuevo. El hombre reformado y el mundo moderno.[3]

Estaremos hablando, pues, por decirlo así, de la parte más creativa o positiva del espíritu reformador, esto es, a partir de sus contribuciones más visibles a la conformación de una nueva cosmovisión, la que ha prevalecido, para bien o para mal, en Occidente. Un lugar preponderante en este análisis, aunque no lo abordaremos directamente, será el papel que desempeñó lo que para muchos fue un “redescubrimiento” de Lutero y que, para muchos pensadores cristianos más cercanos en el tiempo representó un giro monumental en la experiencia de fe para millones de personas: la libertad cristiana tal como la enseña el Nuevo Testamento, y cuyo talante subversivo y crítico se muestra nuevamente en el denominado “principio protestante”, tal como lo expuso en su momento Paul Tillich.[4]

1. Política, democracia y economía
Los lugares comunes sobre la libertad y la apertura hacia la democracia que anunció la Reforma protestante como uno de los componentes de la modernidad occidental siempre están a la orden del día. La postura apologética que los presenta como una de las grandes conquistas de la humanidad ha cedido su lugar a una más matizada en la que, en efecto, se considera como un factor más en el complejo sistema cultural e ideológico al que aludiremos constantemente. Quentin Skinner afirma que el pensamiento de Lutero trajo consigo dos implicaciones políticas de gran importancia, que explican lo distintivo e influyente en sus ideas sociales y políticas. Por un lado, señala que estuvo “decidido a repudiar la idea de que la Iglesia posee facultades jurisdiccionales, y que, así, tiene autoridad para dirigir y regular la vida cristiana”.[5] Eso lo condujo a rechazar completamente la ley canónica y a oponerse también a los privilegios que la Iglesia católica siempre reclamó acerca de contar con un orden jurídico separado. […] (LC-O)
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Sociedad Bíblica de España presenta campaña de difusión de Biblias
Protestante Digital, 8 de octubre

En el emblemático Paraninfo del Colegio El Porvenir, el sábado 3 de octubre la Sociedad Bíblica (SB) presentó su pro-grama misionero “La Biblia, corazón de la Reforma, corazón de Europa” a pastores y representantes de Entidades de la Comunidad de Madrid. […]

Biblia que transforma vidas
José Pablo Sánchez, director de la organización evangélica Decisión y del programa de televisión Buenas Noticias TV, tuvo a su cargo el mensaje bíblico en el que subrayó “el poder de la palabra de Dios para transformar la vida, es algo que yo he heredado y estoy plenamente convencido de que la palabra de Dios es poderosa, y puede transformar nuestra sociedad”. Nos llevó a la juventud de su padre, pastor protestante de Úbeda, quien a los diecinueve años sintió el deseo de saber qué decía la Biblia. Para dar respuesta a su inquietud se dirigió a la iglesia católica enfrente de su casa y le expresó al cura su deseo. “El cura le contestó: ‘Mira, no te metas en líos, leer la Biblia te va a dar quebraderos de cabeza’. Mi padre”, enfatizó José Pablo, “conoció al Señor leyendo la Biblia”.
Asimismo destacó el valor literario de la palabra de Dios con las palabras de Antonio Muñoz Molina, escritor español y académico de número de la Real Academia de la Lengua Española, quien en una entrevista le expresó que la Biblia, literariamente hablando, era extraordinaria. Para Muñoz Molina leer el libro el Job supone sumergirse “en el escrito más profundo sobre el dolor humano, la dimensión más esencial de lo que significa el dolor, y la respuesta más clara de todo lo que ha leído por ahí”, concretó Sánchez. Además, Muñoz Molina considera que la contribución de Casiodoro de Reina al castellano es tremenda porque tuvo que poner en el idioma formas de lenguaje que antes no existían, como es el caso del lenguaje apocalíptico. […]

Campaña: la Biblia, corazón de la Reforma, corazón de Europa
José Luis Andavert, director general de la SBE, presentó la campaña “La Biblia, corazón de la Reforma, corazón de Europa”. Más que una campaña, dijo, es un esfuerzo misionero para redescubrir la Palabra de Dios, del mismo modo que sucedió en la Reforma del siglo XVI. Enfatizó que somos herederos de esa Reforma, hoy, en una Europa que necesita latir con el corazón de Dios.
“Protestamos”, dijo Andavert, “ante una sociedad inmoral que ha decaído en muchos de sus valores y necesita redescubrir el mensaje del amor de Dios. Con la conmemoración del 500 Aniversario de la Reforma tenemos una oportunidad de oro para llevar la Biblia a nuestros conciudadanos con la esperanza de afectar a nuestra sociedad”. “1 millón de razones que dar no es una campaña de la Sociedad Bíblica, es un esfuerzo misionero de todo el pueblo evangélico para dar 1 millón de Biblias, mientras oramos por quienes las reciben, para que Dios transforme sus corazones”, expresó el director general de SB.
Christian Misch, responsable de publicaciones de la SB presentó la web www.1millonderazones.org que recoge toda la información de esta acción misionera. Las Biblias de la campaña tienen un código QR que dirige a una página de descargas, con herramientas evangelísticas y de ayuda para las personas a quienes los cristianos regalemos una Biblia.
Paco Sánchez, coordinador de “1 Millón de razones que dar”, transmitió la buena acogida que esta acción misionera está teniendo en las Fraternidades de Pastores y Consejos Evangélicos a los que ha visitado en los últimos meses. Cerró el acto José Luis Andavert con unas palabras de agradecimiento a Lola Calvo, por su aportación al logo y al diseño gráfico de la campaña; a la Ferede, por incluir esta acción misionera en el marco de las celebraciones del 500 Aniversario de la Reforma; al CEM por su apoyo, a REMAR por su colaboración en la logística, a los protagonistas del vídeo, al equipo de la SB y a todos los presentes por su asistencia.





[1] E. Troeltsch, El protestantismo y el mundo moderno. [1911] México, Fondo de Cultura Económica, 1951 (Breviarios, 51), p. 38, www.liburuklik.euskadi.net/applet/libros/JPG/diputacion2/F.A.-64/F.A.-64.pdf.
[2] K. Holl, The cultural significance of the Reformation. [1911] Nueva York, Meridian Books, 1959.
[3] É. Leonard, Historia general del protestantismo. I. La Reforma. Trad. de S. Cabré y H. Floch. Barcelona, Península, 1967, p. 263.
[4] P. Tillich, La era protestante. [1948] Trad. de M. Horne. Buenos Aires, Paidós, 1965 (Biblioteca de ciencia e historia de las religiones), pp. 245-246: “Este [el protestantismo] tiene un principio que está más allá de todas sus realizaciones. Es el fundamento crítico y dinámico de todas las realizaciones protestantes, pero no es en sí una realización. […] Las trasciende como trasciende cualquier forma cultural. El principio protestante, nombre derivado de la protesta ‘protestante’ destinada a contrariar las decisiones de la mayoría católica, contiene las protestas divinas y humanas contra cualquier exigencia absoluta referente a una realidad relativa, y se opone a la misma aun cuando la efectúe una iglesia protestante. El principio protestante es juez de toda realidad religiosa o cultural, incluyendo la religión y la cultura que se denominan a sí mismas ‘protestantes’”.
[5] Q. Skinner, Los fundamentos del pensamiento político moderno. II. La Reforma. Trad. de J.J. Utrilla. México, Fondo de Cultura Económica, 1978 (Sección de obras de política y derecho), p. 18.

Actividades

SIGAMOS ORANDO POR LOS RESULTADOS DE LAS MESAS DE TRABAJO DE LOS DOMINGOS ANTERIORES

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CULTO DE ORACIÓN Y ESTUDIO
Martes 13 de octubre, 19 hrs.
Modera: A.I. Pablo Gil M.

Llamamiento: Salmo 14
Himno: “Eleven hoy al Salvador” (223)
Oración de ofrecimiento
Himno: “¿Qué es lo que quiere el Señor...” (610)
Momentos de oración
Lectura bíblica: Isaías 21
Tema: Caída de Babilonia
Himno: “Amarte sólo a ti, Señor” (529)
Ofertorio
Bendición pastoral

BABILONIA

Emiliano Jiménez Hernández








PRÓXIMAS ACTIVIDADES

18 – Película sobre la Reforma
25 – Culto unido


Una visión realista de las reformas religiosas, A.I. Rubén Núñez Castro

11 de octubre, 2015

Ahora quiero sellar una alianza con el Señor, Dios de Israel, para que aparte de nosotros su cólera. Por tanto, hijos míos, no se descuiden, porque el Señor los ha elegido para estar con él, para servirlo como ministros y para ofrecerle incienso.
II Crónicas 29.10-11, La Palabra (Hispanoamérica)

Las reformas o transformaciones profundas de las instituciones humanas no pasa de ser para, para muchos, más que un infructuoso intento por corregir la plana a Dios, especialmente cuando se trata de la existencia histórica de su pueblo en el mundo. Las iglesias enfrentan cotidianamente el dilema de ser fieles a su propósito esencial o de servir a intereses particulares que se instalan en medio de ella según el momento, las modas o la orientación predilecta que elijan. De ahí que en numerosas ocasiones se parezcan tanto a otras organizaciones que se niegan a avanzar o a cambiar para adaptarse y así renovar su presencia en la persecución de sus objetivos. La historia del pueblo de Dios en las Escrituras contiene numerosos ejemplos de esta disyuntiva tan grande que se vive no sin sufrimiento por parte de quien es experimentan con tristeza y dolor que se colocan otras orientaciones por encima de la obediencia a la voluntad transformadora de Dios. En reiterados momentos, el antiguo Israel tuvo que afrontar las consecuencias de alejarse de las intenciones divinas y de servir a gustos, preferencias o imposiciones que, sobre todo desde el poder monárquico, suplantaron los ideales de igualdad, justicia y servicio a su Dios.

Lo que aquí denominamos “visión realista de las reformas religiosas” tiene como trasfondo y premisa una enseñanza bíblica amplia que no debe olvidarse nunca: solamente si el Espíritu de Dios es quien preside los esfuerzos de renovación o reforma será posible encaminar la esperanza para lograr dichos cambios y observar sus resultados efectivos. De otra manera, aunque parezca que los seres humanos tenemos buenas intenciones, si no existe suficiente conexión con la iniciativa divina para adecuar la naturaleza, la marcha y los propósitos de la comunidad, cualquier empeño en este sentido será únicamente un conjunto vano y hueco de prácticas autocomplacientes y disfrazadas encaminadas a reproducir aquello que suponemos que está funcionando adecuadamente. Esto quiere decir que se estará practicamos el auto-engaño para que las cosas sigan igual.

Si miramos con atención a los profetas que acompañaron los procesos de reforma en la época de monarcas como Ezequías y Josías, encontraremos que ellos eran bastante realistas en su percepción de los momentos y que no se hacían demasiadas ilusiones con las medidas que, vistas con suficiente atención, no fueron más que paliativos para situaciones de crisis de las cuales el pueblo no saldría bien librado. Escuchar que los gobernantes, como Ezequías, pusieron manos a la obra para sanear y mejorar la existencia social, política y espiritual de sus gobernados, implicaría que, efectivamente, se dejarían conducir por el movimiento divino que intentaba cambiar las historias de injusticia por otras de auténtica renovación espiritual y religiosa, único sustento válido para caminar en la ruta que deseaba Yahvé, único gobernante absoluto de Israel. El contraste con la versión deuteronomista de los hechos es claro:

En el Segundo Libro de los Reyes hay una pequeña noticia sobre la reforma religiosa en el tiempo de Exequias (2 R 18.4). En la obra del Cronista, se desenvuelve en tres capítulos (29-31), comprendiendo la purificación del templo y de las personas, la celebración solemne de la Pascua y la organización del servicio. Algunos detalles reflejan el contexto socio-religioso del post-exilio, como la unión de cantores y levitas (2 Cr 29.12-15), la consolidación de la ley del puro y del impuro (30.15-20) y el hecho de que los levitas asumieran funciones exclusivas de los sacerdotes, fortaleciendo su posición en el culto (29.29-36; 30.21-27). Y todavía más. El reinado de Ezequías destaca la importancia de la ley, del culto y del templo. […]
La historia cronista no apunta hacia una esperanza mesiánica ni apocalíptica. Su obra es una meditación sobre el pasado para ofrecer una orientación para el momento presente.[1]

El texto de II Crónicas 29 es sumamente ilustrativo: a) el nuevo y joven rey, de apenas 25 años de edad, reinaría en Judá durante 27 largos años (v. 1); b) su perspectiva de gobierno era la correcta para los cronistas, pues actuó adecuadamente como David, su predecesor (v. 2); c) primeramente reparó el santuario principal (v. 3); d) y luego convocó a los funcionarios religiosos (v. 4) para advertirles que el proceso de reforma iba en serio con un lenguaje piadoso muy notorio (“purifíquense y purifiquen el Templo …y saquen de allí la impureza”, v. 5); e) e inmediatamente después practicar una fuerte crítica histórica sobre los antepasados desobedientes a Dios (vv. 6-9).

Hasta ahí las cosas parece que iban muy bien. Los problemas inician cuando se anuncia el decreto oficial de reforma: “Ahora quiero sellar una alianza con el Señor, Dios de Israel, para que aparte de nosotros su cólera. Por tanto, hijos míos, no se descuiden, porque el Señor los ha elegido para estar con él, para servirlo como ministros y para ofrecerle incienso (vv. 10-11). El lenguaje unipersonal del rey se impone abiertamente por encima de los proyectos divinos y la reforma se convierte en un programa gubernamental más como los que se escuchan a veces en nuestros tiempos contra la corrupción y que terminan en los escritorios u oficinas, eso sí, con fuertes gastos para llevarlos a cabo de manera casi siempre incompleta. En la historia que nos ocupa, queda la impresión que los levitas y demás religioso entendieron que la reforma se lograría únicamente limpiando el Templo “como había ordenado el rey a instancias del Señor” (vv. 15-16). Pero los cronistas son muy agudos, pues Ezequías estaba más preocupado por la ley, del culto y el templo. Y es allí donde nos topamos con los 16 días que duró la purificación del templo, es decir, las medidas externas de reforma (v. 17).

El relato incluye con una nota de satisfacción, casi un informe burocrático y administrativo: “Ya hemos limpiado todo el Templo del Señor: el altar del holocausto con todos sus utensilios y la mesa de los panes de la ofrenda con los suyos. También hemos reparado y purificado todos los objetos que profanó el rey Ajaz con sus infidelidades durante su reinado, y los hemos dejado ante el altar del Señor” (vv.18-19). ¿Y los cambios de fondo, podríamos preguntar? La respuesta está en la teología del libro: “El Cronista sitúa al templo en continuidad con la ‘carpa del encuentro’, el antiguo santuario instituido por Dios en el Sinaí (Ex 25; 1Cr 16,37-42). Esta ligazón, tiene la función de legitimar el templo y la ciudad de Jerusalén como el único local de culto. De igual forma, el Cronista da una resonancia central a David, como fundador del templo y del culto en Jerusalén”.[2] Entonces, más bien, se trató de legitimar, varios años después, una dinastía y de perpetuar su memoria entre el pueblo que ya no vivió nada de aquel esplendor.

La versión de II Reyes 18-20 difiere un poco y habla de la enfermedad que sufrió y de las circunstancias en que terminó el reinado de Ezequías: “Sabiendo de su dolencia, el hijo del rey de Babilonia mandó emisarios con una carta y presentes para Ezequías, quien les mostró todos los tesoros del palacio. Ese comportamiento del rey mereció seria advertencia del profeta Isaías, quien predijo el saqueo de Jerusalén y la deportación de la nobleza, después de la muerte de Ezequías. La buena acogida a la embajada de Babilonia muestra que Ezequías no confiaba solamente en Yahvé, sino también en las alianzas políticas y eso le acarreó la amenaza hecha por Isaías, de la ruina que ocurriría en el futuro, pero que ya había sido anunciada en su reinado (20,12-19)”.[3] Dolorosamente, no bastaron las reformas para evitar la caída de Jerusalén. Acaso eran bastante tardías, no se asumieron como debían o no se contó con el realismo con que debían afrontarse. Es una gran lección para nuestros tiempos.



[1] Shigeyuki Nakanose, “Re-escribiendo la historia. Una lectura de los libros de las Crónicas”, en RIBLA, núm. 52, www.claiweb.org/ribla/ribla52/rescribiendo.html.
[2] Idem.
[3] Lilia Ladeiras Veras, “Reformas y contra-reforma. Un estudio de 2 Reyes 18-25”, en RIBLA, núm. 60, www.claiweb.org/ribla/ribla60/lilia.html.

II Crónicas 29.1-19

Ezequías tenía veinticinco años cuando comenzó a reinar, y reinó en Jerusalén durante veintisiete años. Su madre se llamaba Abías y era hija de Zacarías. 2 Actuó correctamente ante el Señor como había hecho su antepasado David. 3 El primer mes del año primero de su reinado abrió las puertas del Templo del Señor y las reparó. 4 Luego convocó a los sacerdotes y levitas, los reunió en la plaza oriental 5 y les dijo: —Levitas, escúchenme: Purifíquense ahora, purifiquen el Templo del Señor, Dios de sus antepasados, y saquen del santuario la impureza. 6 Pues nuestros antepasados se han rebelado y han ofendido al Señor nuestro Dios; lo han abandonado, se han despreocupado de la morada del Señor y le han vuelto la espalda. 7 Incluso han llegado a cerrar las puertas del atrio, apagando las lámparas y dejando de quemar incienso y de ofrecer holocaustos en el santuario al Dios de Israel. 8 Por eso el Señor se ha enfurecido contra Judá y Jerusalén y las ha convertido en objeto de espanto, estupefacción y burla, como están viendo con sus propios ojos. 9 Por eso nuestros mayores murieron a espada, y nuestros hijos, hijas y mujeres fueron deportados. 10 Ahora quiero sellar una alianza con el Señor, Dios de Israel, para que aparte de nosotros su cólera. 11 Por tanto, hijos míos, no se descuiden, porque el Señor los ha elegido para estar con él, para servirlo como ministros y para ofrecerle incienso.

12 Estos son los levitas que intervinieron […] 15 Ellos reunieron a sus hermanos, se purificaron y fueron a limpiar el Templo como había ordenado el rey a instancias del Señor. 16 Los sacerdotes entraron en el interior del Templo para limpiarlo y sacaron al atrio todas las cosas impuras que encontraron en el Templo; luego los levitas las recogieron para tirarlas fuera, al torrente Cedrón. 17 El día uno del primer mes comenzaron la purificación, el día ocho llegaron a la nave del Templo y dedicaron otros ocho días a la purificación del Templo, que concluyeron el día dieciséis del primer mes. 18 Entonces se presentaron ante el rey Ezequías y le dijeron: —Ya hemos limpiado todo el Templo del Señor: el altar del holocausto con todos sus utensilios y la mesa de los panes de la ofrenda con los suyos. 19 También hemos reparado y purificado todos los objetos que profanó el rey Ajaz con sus infidelidades durante su reinado, y los hemos dejado ante el altar del Señor.

sábado, 3 de octubre de 2015

Letra 438, 4 de octubre de 2015

ESPERANZA DISCIPLINADA
Karl Barth
Instantes. Santander, Sal Terrae, 2005, pp. 132.


He Qi, Mujeres llegando a la tumba

“Venga tu Reino”.
Mateo 6.9

A
llí donde esté, la Iglesia tiene una meta: el reino de Dios. Esta meta de la Iglesia constituye una inquietud permanente —¿cómo podría ser de otro modo?— para los hombres que forman parte de la Iglesia, cuya actividad no guarda proporción con la grandeza de dicha meta. Ahora bien, no se debe permitir que ello haga perder el gusto por la existencia cristiana. Cuando se compara la Iglesia con su meta, bien puede suceder que uno quiera retirar la mano que había puesto en el arado. Quien no conoce esta congoja, seguramente no ha visto aún el auténtico dinamismo de esa realidad. Sólo se puede estar en la Iglesia como está el pájaro en la jaula, chocando una y otra vez contra la reja. ¡No se trata de nuestra miseria de predicación y liturgia, sino de algo más grande! Pero allí donde vive la Iglesia apostólica se conoce en verdad este anhelo, mas no se sale huyendo.
Si realmente esperamos el reino de Dios, no nos avergonzaremos de encontrar a la Iglesia una, santa y universal en esta comunidad concreta. La esperanza cristiana, que es lo más revolucionario que pueda pensarse, y junto a la cual todas las demás revoluciones no son más que cartuchos de fogueo, es una esperanza disciplinada. Pone al hombre en el lugar que le corresponde. Allí donde el hombre puede estar a la vez completamente intranquilo y completamente tranquilo, donde puede estar así con los demás en la comunidad en la que los miembros se reconocen en el anhelo y la humildad a la luz del humor divino, ese hombre hará lo que tiene que hacer. Así, aguardando y apresurándose, va la Iglesia al encuentro del futuro del Señor.
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EL CAOS EXEGÉTICO INVADE LA IGLESIA
Juan Stam
Protestante Digital, 13 de septiembre de 2015

La iglesia vive por la palabra que la alimenta y que ella proclama. Nunca puede ser más saludable de lo que está su interpretación bíblica.  Eso requiere en todos y todas un discernimiento crítico y un saludable "sospechómetro" ante toda enseñanza. En eso, nuestra consigna y nuestro imperativo es el mandamiento bíblico de "examinarlo todo" (1Tes 5:21), "para ver si estas cosas son así" (Hch 17:11).
Siempre ha habido interpretaciones especulativas, especialmente en la exégesis del Apocalipsis. Pero en años recientes la interpretación tendenciosa se ha extendido como un cáncer a casi toda la temática bíblica. Las especulaciones más estrafalarias se transmiten, con la autoridad de la radio y la televisión, a muchos millones de personas. Algunas revistas evangélicas publican sin crítica artículos que tergiversan las escrituras.
Prestigiosas casas editoras, antes más cuidadosas de la seriedad de sus publicaciones, publican libros que son más propaganda que exégesis. Y aún los evangélicos cultos parecen estar un poco anestesiados para quedar insensibles a las evidencias de exégesis dudosa.
De un libro reciente, lleno de interpretación cuestionable, varios amigos, muy preparados teológicamente, me sorprendieron con sus entusiasmados elogios. Sospecho que el concepto moderno de "tolerancia" esté convirtiéndonos de creyentes críticos en creyentes crédulos. La exégesis es la ciencia histórica que busca la interpretación más probable de un texto. Los métodos básicos fueron desarrollados por los humanistas del siglo quince y adoptados y aplicados por los reformadores protestantes.
La exégesis requiere una empatía grande con el contexto original del texto mismo con su propia agenda, semántica etcétera. Cumplida esa tarea exegética, sigue la tarea de "releer" ese mensaje antiguo para el nuevo contexto nuestro hoy. Esas relecturas deben ser fieles al previo trabajo exegético pero no deben repetirlo mecánicamente, a espaldas del nuevo contexto histórico.
Estoy cada día más convencido de que la exégesis es una ciencia histórica, con sus propios métodos y reglas, en busca de la interpretación más probable de un texto escrito. Creo que la iglesia está en una crisis exegética en que tanto simples creyentes como también importantes líderes carecen de métodos y criterios para evaluar con discernimiento las diversas ofertas exegéticas.
Sobra mencionar la jungla de interpretaciones especulativas y tendenciosas del Apocalipsis, pero el fenómeno se va generalizando en los púlpitos y en las cátedras académicas. Un gran signo de esperanza ha sido el surgimiento de una comunidad exegética inter-confesional. Gracias al impresionante movimiento bíblico dentro de la iglesia católica y un despertar de la exégesis evangélica (F.F. Bruce, Gordon Fee y muchos) y otros sectores de un ecumenismo bíblico, tienden a surgir algunos consensos exegéticos muy positivos. Eso me animó mucho en mi trabajo sobre el Apocalipsis pero también en patrística y otros campos de estudio.
Ante esa realidad ninguna exégesis puede ser aislacionista, "en el closet". Por eso el debate es indispensable y el cuestionar y debatir es un sagrado deber. En un segundo artículo, el próximo domingo, resumiré algunos problemas exegéticos que ilustran estos principios en varios de los muchos campos de interpretación.
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LA BIBLIA DEL OSO CUMPLE 446 AÑOS
Protestante Digital, 25 de septiembre de 2015

En algunos países de habla castellana se celebra en septiembre el Mes de la Biblia, relacionado con varias efemérides, de las cuales una de las más importantes se cumple el día 26 de septiembre.
En esa fecha, hace 446 años en la ciudad de Basilea, Casiodoro de Reina (1520-1594) imprimía los ejemplares de la Biblia en castellano, traducida desde los originales. En su portada, un oso intentando alcanzar un panal de miel, de donde adquirió su nombre popular.
biblia del osoCasiodoro de Reina fue un importante estudioso y traductor de la Biblia que nació en el sur de España, posiblemente en Montemolín, en torno al año 1520. Durante su vida religiosa desarrolló un interés particular en traducir la Biblia al castellano.
Siendo un religioso jerónimo, se acercó al protestantismo, y ante la presión creciente de la Inquisición en Sevilla decidió huir a Ginebra en 1557. En 1562 fue “quemado en efigie” por la Inquisición. Posteriormente se embarcaría en la traducción de la Biblia, una labor ardua y que realizó a pesar de las penurias que le llevaron a emigrar por Europa más de lo que hubiera deseado. Más adelante su Biblia del Oso sería corregida por su compañero Cipriano de Valera, en 1602, en la versión también conocida como Biblia del Cántaro.
De la labor de ambos traductores procede la versión Reina-Valera, todavía hoy una de las más conocidas y queridas por los castellanoparlantes. “La Biblia del Oso supuso un gran hito no solo por ser la primera versión castellana de la Biblia, sino porque esta también establece unos cánones lingüísticos avalados por la mayoría de los reformistas del exilio del siglo XVI”, opina el historiador Manuel de León. Explica también el historiador Gabino Fernández Campos que “pasaron 300 años antes de que se imprimiera legalmente en España. El Nuevo Testamento, de forma clandestina, había sido ya publicado, en 1865, por la Iglesia Reformada de Málaga”.

Una Biblia “en forma”
A pesar del paso del tiempo, la Biblia Reina-Valera (con sus revisiones posteriores) sigue siendo una de las más utilizadas para el estudio y la lectura de la Biblia.   La Biblia Reina-Valera sigue viva... en los móviles. Cada vez es más común acceder al texto bíblico desde los dispositivos móviles, ya sea para la lectura, el estudio o el compartir versículos en redes sociales. Casi todas las apps más populares para la lectura de la Biblia incluyen la versión Reina-Valera entre sus opciones “por defecto” y de forma gratuita. Este es el caso de la aplicación Biblia! que permite acceder de forma gratuita a dos Biblias en español, entre ellas la Reina-Valera 1960 y la Actualizada, siendo sin duda la versión más extendida entre las múltiples apps que se ofrecen desde las diversas plataformas.
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CONTROL POLICIAL ALEMÁN HALLA BIBLIA DE LUTERO DE 1634

Biblia 1634, Martin LuteroUn ejemplar de 1634 de la Biblia de Lutero, ha sido hallado por las fuerzas de seguridad alemanas durante un control policial en la ciudad hanseática de Lübeck, en el norte el país. El ejemplar, encuadernado en piel y publicado por la Von Stern'sche Druckerei —editorial fundada en 1614— con el número 9, incluye en la parte interior de la tapa una anotación a mano, precisó hoy la policía.
Esta Biblia de Martín Lutero (1483-1546) fue confiscada por los agentes en agosto pasado y desde entonces se busca al legítimo propietario del ejemplar. La policía no quiso dar más detalles sobre las circunstancias del hallazgo al seguir en curso la investigación. La editorial publicó desde su fundación en el siglo XVII alrededor de 60 ejemplares de la Biblia. Según el experto literario Wolfgang Schellmann, este ejemplar, muy elaborado, constituye una rareza que no se ve desde hace 20 años en ninguna subasta.
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AYOTZINAPA ANTE LA FE

Poco, muy poco han podido decir y hacer las iglesias durante estos 12 meses transcurridos después de la tragedia que ha marcado nuevamente a la historia de México y le ha instalado, una vez más, la realidad de la muerte en su centro mismo. La visión sacrificial de la vida y la muerte sigue presidiendo la perspectiva de la mayoría de las comunidades de fe y, de manera inconsciente, se siguen buscando propósitos ocultos en cuanto suceso sigue mostrando la incapacidad del país y de sus gobernantes para superar las formas cada vez más salvajes de la impunidad galopante.
Las voces más incómodas (Luis González de Alba, Christopher Domínguez, por ejemplo) recuerdan continuamente que señalar al Estado con el dedo flamígero como culpable único de esta masacre, deja de ver que dentro, detrás y en las entrañas del engranaje de muerte que propició el acontecimiento se encuentran los grupos delincuenciales que durante décadas han estado medrando con la pobreza de uno de los estados más golpeados del país.
Qué mejor recurso para las iglesias que el silencio cómplice, adocenado, medido ante los riesgos de volverse incómodas también para el sistema. Y, para quienes dicen que han acompañado el dolor de las familias desde esa misma fe, nada mejor también que señalar la apatía como resultado de una visión teleológica que abandona a los grupos religiosos en su nublado afán por entender, mínimamente, lo que sucede en este país oscuro, lleno de signos de muerte por todas partes.

La fe se oscurece, se adelgaza y se retuerce ante semejantes exigencias de una auténtica kénosis, de una solidaridad activa y efectiva, de respuestas espirituales coherentes y protestatarias. ¿O será que acaso el legado del Nazareno sigue tan lejos de las instituciones que fingen representarlo que no queda de otra más que esconder el rostro y negarse a reconocer sus compromisos intrínsecos en la tarea de proclamar una esperanza que cada vez se ve más lejana de aplicarse en realidades como la que ahora atraviesa esta sociedad? Las iglesias se han negado a apostar la totalidad de sus recursos para estar a la altura de los hechos y siguen encerradas en sus propios conflictos, más llevaderos, en apariencia, que una carga tan grande como ser la “conciencia moral” de una sociedad. (LCO)

Actividades

OREMOS INTENSAMENTE POR LOS RESULTADOS DE LAS MESAS DE TRABAJO DE LOS DOMINGOS ANTERIORES

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CULTO DE ORACIÓN Y ESTUDIO
Martes 6 de octubre, 19 hrs.
Modera: D.I. Odavia Palomino L.

Llamamiento: Salmo 13
Himno: “Loor al inmortal e invisible Rey” (225)
Oración de ofrecimiento
Himno: “Haz lo que quieras, Señor” (337)
Momentos de oración
Lectura bíblica: Isaías 19
Tema: Oráculo contra Egipto
Himno: “Nuestra fortaleza” (661)
Ofertorio
Bendición pastoral

EGIPTO
Jesús Asurmendi

Se sabe muy poco sobre la situación en Egipto durante el siglo VIII, época de la actividad profética de Isaías.
La unidad del país estaba ya rota desde hacía tiempo y ningún jefe o rey de las diversas reglones era capaz de establecer un poder solido En la parte oriental del Delta.
Al sur, los nubios habían comenzado ya su reorganización. El imperio etíope se convirtió en realidad sólida a partir del 730 con Pianki. Fue él quien logró la unión del conjunto de Egipto, unión bastante teórica ya que Tefnakht, su principal adversarlo pudo seguir reinando.
Al oeste, precisamente Tefnakht instauró la XXIV dinastía. Su reino no pudo comenzar antes del 730. Según una tradición bastante vaga, este faraón habría luchado contra los árabes. No tenemos más indicaciones de una intervención egipcia en Siria-Palestina.
Pero aunque débil e incapaz de ayudar a nadie, Egipto seguía ejerciendo una gran influencia sobre los pequeños reinos de Siria-Palestina. Frente a la subida del poder asirio, éstos se volvían hacia Egipto para encontrar una ayuda que no acababa de llegar.
Veremos como el profeta Isaías luchó con todas sus fuerzas contra la política pro-egipcia de los consejeros del rey Ezequías de Judá. La dinastía libia se debatía en una serie de luchas internas en las que sacerdotes, faraones y pretendientes al trono de todas clases Intentaban sacar provecho de la situación. […]
Hay otros muchos textos en los que Isaías critica también con dureza a los escribas y sabios de Judá, otros oráculos en los que ataca la sabiduría de Egipto, afirmando que los sabios del país vecino no sirven para nada. “¡Qué locos los magnates de Soán!, los sabios aconsejan al Faraón consejos desatinados. ¿Cómo decís al Faraón, ‘soy hijo de sabios, discípulo de antiguos reyes’?” (ls 19.11). Esta misma Idea aparece con palabras diferentes en 19.3: “El valor de los egipcios se les deshará en el pecho y les anularé sus planes”. Todo esto sucede porque Dios es el único sabio.
Este título de sabio aplicado a Dios aparece aquí por primera vez (31.21), y precisamente en el contexto del recurso a Egipto, donde se ve claramente que se trata de una lucha entre dos sabidurías, la de los sabios oficiales de la corte de Jerusalén y de Egipto, y la sabiduría de Dios.
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PRÓXIMAS ACTIVIDADES

18 – Película sobre la Reforma

25 – Culto unido

Apocalipsis 1.9, L. Cervantes-O.

29 de agosto, 2021   Yo, Juan, soy su hermano en Cristo, pues ustedes y yo confiamos en él. Y por confiar en él, pertenezco al reino de Di...