domingo, 31 de enero de 2021

Letra núm. 703, 31 de enero de 2021

 COVID Y MÁS ALLÁ, PROCESO ENFOCADO EN EL DISCERNIMIENTO

Phil Tanis

Comunión Mundial de Iglesias Reformadas (WCRC / CMIR)


El “Círculo de discernimiento” de la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas (CMIR) “¿Qué exige Dios de nosotras y de nosotros? Discernir, confesar y dar testimonio en tiempos de Covid-19 y más allá”, comenzará con una sesión transmitida en vivo el miércoles 27 de enero, a partir de las 15.00 (horario de Europa Central).

El proceso se inició en diciembre con cientos de participantes reunidos en línea para celebrar de manera conjunta, escuchar una descripción general de todo el proceso y oír las historias de cómo las iglesias miembros están enfrentando las injusticias que la pandemia ha puesto a la luz, además de recibir una introducción a un documento de trabajo.

El documento de trabajo será la pieza central de esta nueva sesión, con presentaciones de su equipo de redacción, incluido Allan Boesak, a medida que las y los participantes comienzan a interpretar los signos de los tiempos y a discernir hacia dónde está guiando el Espíritu Santo a la CMIR.

“El discernimiento exige que seamos capaces de leer de manera conjunta, bíblica y teológicamente los signos de los tiempos, tanto local, como regional y globalmente, a fin de movilizar a toda nuestra comunión como una familia confesante y de un testimonio comprometido con nuestra propia transformación y de un cambio radical al servicio del Dios de la vida”, manifestó Chris Ferguson, secretario general de la CMIR.

Todas las personas están invitadas a unirse a esta sesión a través de una transmisión en vivo en el canal de YouTube o en la página de Facebook de la CMIR, participando a través de las funciones de comentarios en cualquiera de estos espacios. Los comentarios serán tomados en cuenta durante el proceso de discernimiento. La sesión estará disponible en inglés, francés y español.

Esta experiencia de un año de duración de la Comunión se está desarrollando con la idea de arribar a una reunión presencial a fines de 2021 y culminará con la CMIR confesando colectivamente un Dios de vida en durante su Asamblea General en 2024.

Puede hallarse información adicional sobre el proceso en wcrc.ch/es/requiere.

http://wcrc.ch

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¿QUÉ REQUIERE DIOS DE NOSOTRAS Y DE NOSOTROS?

 


Discernir, confesar y dar testimonio en tiempos del COVID-19 y más allá

El “Círculo de discernimiento” comenzará con una sesión transmitida en vivo el miércoles 27 de enero, a partir de las 15.00 (horario de Europa Central). Todas las personas están invitadas a unirse a esta sesión a través de una transmisión en vivo en el canal de YouTube o en la página de Facebook de la CMIR, participando a través de las funciones de comentarios en cualquiera de estos espacios. Los comentarios serán tomados en cuenta durante el proceso de discernimiento. La sesión estará disponible en inglés, francés y español (www.facebook.com/aipral/). 

Documentos de trabajo

·     El documento de trabajo (http://wcrc.ch/wp-content/uploads/2021/01/2021-01-21_COVIDandBeyond-WorkingPaper-ES.pdf)

·     Ser una Koinonia global: Introducción al proceso de discernimiento (http://wcrc.ch/wp-content/uploads/2021/01/2021-01-21_COVIDandBeyond-DiscernmentProcess-ES-1.pdf) 

¡Ya se te ha declarado lo que es bueno!
Ya se te ha dicho lo que de ti espera el Señor:
Practicar la justicia,
amar la misericordia,
y humillarte ante tu Dios. 

Miqueas 6.8 (NVI)

 ¿Que requiere Dios de nosotras y de nosotros?

Atravesamos tiempos apocalípticos. La conjunción de la pandemia del Covid-19, el racismo y el autoritarismo, y la crisis climática no solo ha colocado a nuestro planeta en ante una problemática peligrosa, sino que también se presenta como un momento kairótico para la Iglesia. Tanto en términos de la propia autocomprensión de la Iglesia como de su misión.

En tiempos de crisis, la Iglesia está llamada a encontrar en la Palabra de Dios orientación y esperanza. El profeta Miqueas enfatiza que en tiempos que puedan aparecer como turbulentos, desesperados y confusos, la guía de las Escrituras es clara y directa. Sabemos perfectamente lo que se requiere de nosotras y de nosotros: “practicar la justicia, amar la misericordia, y caminar humildemente ante Dios” (Miqueas 6.8).

Discernir, confesar, dar testimonio y seguir reformándonos juntas y juntos

La Asamblea General de 2017 impulsó un peregrinaje conjunto de toda la Comunión para discernir, confesar y dar testimonio de un Dios de vida en un mundo caído en manos de ladrones, para que seguir reformándonos de manera continua. Durante los últimos tres años, hemos buscado incorporar de manera muy cuidadosa estos cuatro verbos a la tarea programática de la CMIR. A través de nuestra RAN (Resistir culturas de discriminación, autoritarismo y nacionalismo), la Misión en contexto de crisis y marginalización, y los procesos de Apartheid global, hemos podido discernir de manera colectiva que estamos al borde de un momento significativo que necesitaba de una profunda reflexión e imaginación teológica. Un momento que se ha tornado aún más evidente a medida que el apocalipsis de la pandemia nos revela las profundas desigualdades en las que vivimos.

Vivir fielmente en tiempos del COVID-19 y más allá

La CMIR, en respuesta a su llamado a la comunión y al compromiso con la justicia, busca vivir en fidelidad a ese llamado en este tiempo del COVID-19 y más allá, buscando involucrarse en un proceso de imaginación y de reflexión teológicos. Esta iniciativa abarcará e involucrará a toda la Comunión a través de procesos creativos en línea y grupos de discernimiento que garantizarán la participación plena y justa de toda la Comunión. Estas iniciativas se centrarán primeramente en las regiones, los grupos focales y las redes programáticas de la CMIR.

Caminando juntas y juntos a través del Calendario litúrgico

Se prevé que este proceso anual de la Comunión derivará en una reunión presencial en la segunda mitad de 2021 y culminará con la Comunión confesando colectivamente a un Dios de Vida en la Asamblea General de 2024.

Durante el próximo año, mientras consideramos lo que Dios requiere de nosotras y nosotros, recorreremos el calendario litúrgico: discerniendo en Adviento, confesando durante la Cuaresma, dando testimonio en Pentecostés y abriéndose a la posibilidad de seguir reformándose durante el tiempo ordinario. El programa constará de 17 eventos digitales durante 2020 y 2021, aunque no se espera que todas las personas participen de todos los eventos, y desembocará en una conferencia en septiembre de 2021.

 

·     Círculo de discernimiento (Adviento y Epifanía): 27 de enero

·     Círculo de confesión (Cuaresma y Pascua): 24 de marzo

·     Círculo de testimonio (Pentecostés): 9 de junio

·     Círculo sobre ser continuamente reformados/as (tiempo ordinario): 4 de agosto

Un proceso que abarcará a toda la Comunión

El programa dará oportunidad a las regiones, a los grupos focales y a las redes de programas de la CMIR a involucrarse con la crisis. En cada uno de estos eventos se aplicará un proceso de discernimiento que abordará la urgencia, reunirá los aprendizajes y agudizará el mensaje. La conferencia planificada para septiembre no significará un momento de clausura, sino un evento para canalizar la energía que esperamos se genere durante el proceso para la vida de la Comunión. En la conferencia, la Comunión rendirá cuentas de sí misma y elaborará una agenda para la Asamblea General de 2024.

La sesión inaugural

“Nos reunimos hoy para pensar juntos y juntas, ‘¿Qué exige el Señor de nosotros y de nosotras?’ Nos reunimos para afirmar nuestro constante peregrinaje hacia la justicia”, expresó Najla Kassab, presidenta de la CMIR. “Éste es un momento de kairótico, en el que estamos llamados y llamadas a actuar y a luchar para sanar al mundo de las injusticias que perduran y que ni siquiera la vacuna curará. Es nuestro meta buscar nuevas maneras de fortalecer la Comunión y de transformar el mundo, soñando con nuevas alternativas y nuevas visiones de una realidad sostenida en la justicia”.

La sesión inaugural puede encontrarse en línea:

Español:

YouTube (www.youtube.com/watch?v=R5vELhuInGo),

Facebook (www.facebook.com/watch/live/?v=709771846616726&ref=watch_permalink)       

wcrc.ch

Culto de adoración, desafío y proyección, 31 de enero de 2021

 CULTO DE DESAFÍO Y PROYECCIÓN

Tema anual

La esperanza cristiana, luz para el camino

Primer semestre

El lenguaje de la esperanza y la espiritualidad de hoy

Enero: JESÚS, esperanza DEL CRISTIANO


UNA ESPERANZA PROBADA EN TIEMPOS DIFÍCILES

Romanos 5.1-8, RVR 1960 / TLA

1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; 2 por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. 3 Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; 4 y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; 5 y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.

6 Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. 7 Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. 8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

*

1 Dios nos ha aceptado porque confiamos en él. Esto lo hizo posible nuestro Señor Jesucristo. Por eso ahora vivimos en paz con Dios. 2 Nos alegra saber que, por confiar en Jesucristo, ahora podemos disfrutar del amor de Dios, y que un día compartiremos con él toda su grandeza. 3 Pero también nos alegra tener que sufrir, porque sabemos que así aprenderemos a soportar el sufrimiento. 4 Y si aprendemos a soportarlo, seremos aprobados por Dios. Y si él nos aprueba, podremos estar seguros de nuestra salvación. 5 De eso estamos seguros: Dios cumplirá su promesa, porque él nos ha llenado el corazón con su amor, por medio del Espíritu Santo que nos ha dado.

6 Cuando nosotros los pecadores no podíamos salvarnos, Cristo murió por nosotros. Murió en el momento elegido por Dios. 7 En realidad, no es fácil que alguien esté dispuesto a dar su vida por otra persona, aunque sea buena y honrada. Tal vez podríamos encontrar a alguien que diera su vida por alguna persona realmente buena. 8 Pero Dios nos demostró su gran amor al enviar a Jesucristo a morir por nosotros, a pesar de que nosotros todavía éramos pecadores.


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Año XXVII, Núm. 5, Domingo 31 de enero de 2021


CULTO DE ADORACIÓN, Desafío y Proyección

Preside: Hno. Didier Samayoa Ochoa

Introito

Y también oí decir a todos los seres del universo:

¡Que todos alaben
al que está sentado en el trono,
y también al Cordero!
Que lo llamen maravilloso,
y por siempre admiren su poder.

Los cuatro seres vivientes decían: “¡Así sea!”, y los veinticuatro ancianos se arrodillaron y adoraron al que está sentado en el trono, y al Cordero.

Apocalipsis 5.13-14

 

Preludio: HNO. JACOBO NÚÑEZ CABRERA

 

Celebramos el nombre y las acciones de Dios

¡Vamos, cantemos con alegría!
¡Alabemos a nuestro Dios!
¡Él nos salva y nos protege!
¡Vayamos a darle gracias!
¡Cantémosle himnos de alabanza!
Nuestro Dios es poderoso,
¡es el rey de todos los dioses!
Nuestro Dios tiene en sus manos
lo más profundo de la tierra;
suyas son las montañas más altas.
Suyos son el mar y la tierra,
pues él mismo los creó.

¡Vamos, adoremos de rodillas
a nuestro Dios y creador!
Pertenecemos a Dios;
nosotros somos su pueblo.
Él es nuestro pastor,
y nosotros somos su rebaño;
¡estamos bajo su cuidado!               
Salmo 95.1-7
 

Oración de ofrecimiento

Himno: “Tributad honor a Cristo” (705)

 

Experimentamos el perdón

Ministro: Por eso, dejen de pecar y vuelvan a obedecer a Dios. Así él olvidará todo lo malo que ustedes han hecho, les dará nuevas fuerzas. Hechos 3.19

Momento de oración personal. / Oración audible.

Unidos/as: Vengan ya, vamos a discutir en serio,
a ver si nos ponemos de acuerdo.
Si ustedes me obedecen, yo los perdonaré.
Sus pecados los han manchado
como con tinta roja;
pero yo los limpiaré.
¡Los dejaré blancos como la nieve!
Isaías 1.18-19

Himno “Renuévame” (466)

 

 Afirmamos la unidad de la iglesia

Saludo de la familia Pérez Tolentino

Himno: “¡Bienvenido/a!” (426)

 

Solidarios/as en la oración

Les aseguro que el que confía en mí hará lo mismo que yo hago. Y, como yo voy a donde está mi Padre, ustedes harán cosas todavía mayores de las que yo he hecho. Yo haré todo lo que ustedes me pidan. De ese modo haré que la gente vea, a través de mí, el poder que tiene Dios el Padre. Yo haré todo lo que ustedes me pidan. Juan 14.12-14

Himno: “Cerca, más cerca” (333)

Oración de intercesión: D.I. David Palomino López

 

La Palabra que promueve la esperanza

Lectura del A.T.: Isaías 14.1-8

Lectura del N.T.: Romanos 5.1-8

Reflexión bíblica


UNA ESPERANZA PROBADA EN TIEMPOS DIFÍCILES
Pbro. Héctor Mendoza Núñez

 

Sostenidos/as en el poder divino

Himno: “A cada instante te necesito” (360)

 

La entrega total de la comunidad

Es decir, que cada domingo, cada uno de ustedes debe apartar y guardar algo de dinero, según lo que haya ganado. De este modo no tendrán que recogerlo cuando yo vaya a verlos. I Corintios 16.2

 

Himno “Sólo tú eres santo” (257)

 

Bendecidos/as y acompañados

Hoy deben elegir qué prefieren. ¿Quieren que les vaya bien, o quieren que les vaya mal? ¿Quieren tener vida, o prefieren la muerte? Si aman a Dios y obedecen todos sus mandamientos, Dios los bendecirá. Vivirán muchos años en el país que van a recibir, y tendrán muchos hijos.

Deuteronomio 16.15-16


Bendición congregacional coral

Himno “A Dios el Padre celestial” (330)


Postludio

 

Intereses de la comunidad

 

ACOMPAÑAMIENTO BÍBLICO

 

MEDITACIÓN SOBRE la esperanza (i)

Jürgen Moltmann

 

Por esperanza hemos sido salvados: pero una esperanza que ve no es esperanza, pues lo que uno ve, ¿cómo lo esperará? Y si esperamos algo que no vemos, aguardemos con paciencia. Romanos 8.24-25

 

E

N todo el Nuevo Testamento la esperanza cristiana se dirige a lo que todavía no se ve; es, por ello, “esperar contra esperanza”; por esa razón, condena lo visible y lo ahora experimentable, presentándolo como una realidad perecedera, como una realidad abandonada de Dios, que nosotros debemos dejar atrás. […] La esperanza cristiana es esperanza de resurrección y manifiesta su verdad en la contradicción con que el futuro de la justicia —prometido y garantizado en ella— se enfrenta al pecado; la vida, a la muerte; la gloria, al sufrimiento; la paz, al desgarramiento.

Calvino vio muy bien esta discrepancia en que la esperanza fundada en la resurrección nos coloca:

 

Se nos promete la vida eterna; pero se nos promete a nosotros, los muertos. Se nos anuncia una resurrección bienaventurada; pero entretanto estamos rodeados de podredumbre. Se nos llama justos; y, sin embargo, el pecado habita en nosotros. Oímos hablar de una bienaventuranza inefable; pero entretanto nos hallamos oprimidos aquí por una miseria infinita. Se nos promete sobreabundancia de todos los bienes; pero somos ricos sólo en hambre y en sed. ¿Qué sería de nosotros si no nos apoyásemos en la esperanza, y si, en este camino a través de las tinieblas, iluminado por la palabra y por el espíritu de Dios, no se apresurase nuestro entendimiento a ir más allá de este mundo? (Ad Hebreos, 11.1)

 

La esperanza debe demostrar su fortaleza en esta contradicción. Por ello la escatología no puede perderse en vaguedades, sino que tiene que formular sus enunciados acerca de la esperanza en contradicción con la experimentada presencia del sufrimiento, del mal y de la muerte.

Teología de la esperanza. 2ª ed. Salamanca, Ediciones Sígueme, 1972 (Diálogo, A-7), pp. 23-24.


Culto de Comunión y Apertura

7 de febrero de 2021


“La esperanza que trajo el Señor Jesucristo al mundo”

       Base bíblica: Romanos 8.18-25

Una esperanza probada en tiempos difíciles, Pbro. Héctor Mendoza Núñez


31 de enero de 2021

TEXTO: Romanos 5:1-11

OBJETIVO: Que mis oyentes se acojan a la esperanza de la fe cristiana.

INTRODUCCION: En los primeros 4 capítulos de esta carta, el propósito del apóstol Pablo fue exponer cómo nosotros, que a causa del pecado estábamos bajo “la indignación de Dios”, ahora por Cristo hemos sido incluidos en la justicia de Dios. Lo que ha acontecido por medio de Cristo es que ahora estamos bajo el dominio de la justicia de Dios. Esto es lo que quiere decir Pablo cuando dice que por Cristo fuimos hecho justos.

Ahora en el capítulo cinco, él nos dirá cuáles son los beneficios prácticos de la justificación, comenzando por describir la vida a la cual tenemos acceso por Cristo.

Entre los beneficios prácticos que la justificación nos trae, encontramos, en este capítulo 5 es

UNA ESPERANZA PROBADA EN TIEMPOS DIFÍCILES

Desarrollaremos este pensamiento en cuatro pasos.

 

I.             Una esperanza anclada en la paz con Dios, vv. 1.9-10

Porque Dios se ha compadecido, hemos sido justificados. Tenemos ahora paz con Dios, ya que antes éramos enemigos suyos (v. 10). Esta paz, de la que todo pende, ha sido hecha realidad por la obra salvífica de Cristo, sin nuestra participación.

“Justificados” por la fe habla de un decreto legal. Ya Pablo en 1:18 al 3:20 encuentra no aprobados  tanto a gentiles como a judíos delante de Dios. Entonces, Pablo nos explica cómo debido a lo que Cristo Jesús hizo por nosotros, la justicia de Dios es dada a todo aquel que cree.

Así, la sentencia de no aprobación de Dios, es transformada en aprobación de Dios. Todo lo que interfería entre nosotros y Dios ha sido quitado por la obra de la cruz. Paz para con Dios es el lema de la nueva vida en Cristo.

 

A.   La paz es lo opuesto a la discordia, a la intranquilidad. No negamos que esto esté incluido en las palabras del apóstol. Para Pablo la paz no es sólo una condición interior –subjetiva-.

Es un concepto que implica relación. De una relación adecuada con Dios.

B.   Antes de venir Cristo trayéndonos “paz para con Dios”, reinaba la discordia. La relación entre nosotros y Dios se caracterizaba por la desunión y la enemistad.

C.   Pablo no habla de una enemistad de parte de Dios hacia nosotros –Dios nunca ha sido nuestro enemigo- pero habla de la “indignación de Dios” contra una humanidad que le es hostil. De parte de esta humanidad que le es hostil, sí que hay una verdadera enemistad contra Dios.

D.   Pero gracias a la acción reconciliadora de Cristo, la relación entre nosotros y Dios ha sido regularizada.  Ahora el justo por la fe ya no está bajo la “indignación de Dios”, ni tampoco es ya enemigo de Dios.

E.   Una y otra vez Pablo repetirá la expresión “Por medio de nuestro Señor Jesucristo”, v. 1b o “mediante Jesucristo, nuestro Señor”. Cuando Pablo habla aquí de la nueva vida del cristiano(a) se empeña en destacar que todo lo que afirma, sólo tiene valor “en Cristo”.

F.    Sin Cristo, estaríamos aún presos bajo los poderes de este mundo.

Y sin esperanza.

La vida sigue siendo una batalla para el cristiano, pero ya no es una batalla contra Dios.

 

Tener paz con Dios significa también que por medio de Cristo tenemos acceso a la gracia divina. Es por eso que la Esperanza probada en tiempos difíciles es…

 

II.            Una esperanza anclada en la gracia de Dios, v. 2a

“Gracia y paz” forman una unidad indisoluble en todas las cartas de Pablo. Así es como el apóstol saluda a la iglesia de Roma.

 

A.   “Estar en la gracia” de Dios es contrario de estar bajo “la indignación de Dios”. Gracia, es una descripción de nuestra nueva posición delante de Dios. La actitud de Dios hacia el creyente en Jesucristo es la del favor en términos de alegría y placer. Él no solamente nos ama, sino que le agradamos en grado sumo porque estamos en su Hijo.

B.   Ahora ya no tenemos qué probarle que somos dignos de su amor.

C.   Con la reconciliación por medio de Cristo, ahora somos sus amigos(as).

D.   La puerta de acceso está abierta permanentemente hacia Él.

“Estar en la gracia de Dios” es completamente contrario a estar bajo “la indignación de Dios”. Y Pablo lleva este contraste hasta sus últimas consecuencias cuando habla de “la gloria de Dios”.

Esto es lo más grande que puede decirse de la vida cristiana, que es una participación en “la gloria de Dios”. Hemos tenido acceso a ella por medio de Jesucristo. Antes estábamos destituidos de ella (3:23). Por eso es que esta Esperanza probada en tiempos difíciles, es…

 

III.          Es una esperanza anclada en la gloria de Dios, v. 2b

Ahora Pablo nos dice que podemos “gloriarnos en la gloria de Dios”.

 

A.   Cristo nos ha hecho partícipes de la vida eterna de Dios. Sin embargo, añade Pablo, la tenemos todavía sólo “en esperanza”.

B.   La nueva vida (eterna) en Cristo es algo presente y a la vez algo futuro. “El ya y el todavía no”. Algo ya existente en el presente y a la vez algo que espera su perfección en el futuro. Hacia ese fin tiende la esperanza cristiana, no como a algo incierto, sino como a algo seguro y cierto de lo cual ya se puede gloriar.

C.   La vida en Cristo tiende hacia la perfección y la ”gloria”. Lo cual no significa que huyamos del mundo. También la vida presente es transformada por la esperanza cristiana.

D.   Pablo anticipa la acusación de que pudiera ser objeto: de estar construyendo “castillos en el aire,” que la gloria del cristiano únicamente aplica para dulces sueños.

E.   Pablo responde, “Yo sé que tenemos muchas tribulaciones ahora, pero también nos gloriamos en ellas”, v. 3

Pablo no se está refiriendo a inconvenientes menores. Él mismo vivió una vida llena de inconvenientes.

¿Y quién más autorizado que él puede hablarnos de una Esperanza probada en tiempos difíciles?

F.    Resulta relativamente fácil gloriarse en “la esperanza de la gloria de Dios”. Pero ¿cuál es nuestra actitud ante las aflicciones?

Lo extraordinario es que la esperanza surja de las tribulaciones, de las aflicciones. Lo normal en la vida humana es que las aflicciones produzcan enojo (rabia), tristeza, y finalmente, depresión (proceso).

G.   Si no hubiera ocasión para la aflicción (tribulación), la esperanza jamás tendría la oportunidad de desarrollar su poder.

H.   La función de la aflicción en la vida cristiana consiste en producir paciencia: “la paciencia produce prueba; y la prueba, esperanza”, v. 4.

 

IV.          Es una esperanza anclada en el sublime amor de Dios, vv. 5, 8

A.   Amor que comienza desde la eternidad y continúa hasta la eternidad.

B.   La razón de este sublime amor  mostrado en la cruz, se halla en Dios mismo, v. 8. Un hecho objetivo.

Esta esperanza tiene su apoyo en el hecho, incomprensible, pero irrefutable, de que Jesucristo, el Hijo del Dios ofendido, ha muerto por nosotros, en nuestro lugar. Por nosotros que éramos quienes  realmente habíamos merecido la muerte, y lo hizo  en un tiempo en que nosotros éramos:

1.    Débiles”: impotentes, desvalidos, v. 6a.

2.    “Impíos” v. 6b.

3.    “Pecadores” v. 8, y hasta

4.    “Enemigos” de Dios, v. 10.

C.   Queriendo el apóstol dar un ejemplo para comprender lo que viene diciendo, nos dice en el v. 7: Habrá quien quiera entregar su vida por un justo, o al menos por una persona buena, pero jamás y bajo ninguna circunstancia, alguien que quiera hacerlo por sus enemigos. Y ésa ha sido, precisamente, la acción de Dios.

D.   Ese amor sublime ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo, v. 5.  Así que, esta esperanza, que en todas las cuestiones decisivas de la vida (existencia), lo aguardan todo de Dios, es una esperanza que se funda en el Espíritu Santo que nos ha sido dado, y en el cual Dios mismo manifiesta el amor que nos tiene de manera rebosante y desmedido.

E.   La demostración del amor de Dios no es simplemente que el Hijo de Dios murió, sino por quienes murió – pecadores inmerecedores y rebeldes en contra de Él-.

F.    Si eso hizo cuando éramos enemigos de Él ¿qué no hará por nosotros ahora que hemos sido reconciliados en su Hijo?

G.   Es de esta redención, inesperada e incomprensible, que el cristiano(a) saca una nueva esperanza para el futuro, vv. 9 y 10:

 

1.    En dos conclusiones, el apóstol Pablo afirma diciendo:

a.    Si siendo pecadores se hizo esto en nosotros, por medio de su sangre, ¿cuánto más no hará ahora que nos ha declarado justos y buenos? v. 9

b.    Y si siendo “enemigos” se nos reconcilió con Dios por la muerte de su Hijo ¡gloriosas serán sus bendiciones ahora que somos sus amigos y él vive en nosotros!

Ahora tenemos la alegría del Señor en nuestras vidas, gracias a que Cristo murió por nuestros pecados y nos hizo sus amigos.

 

Conclusión

Pablo les está diciendo que la obra del Hijo de Dios en la cruz es la prueba definitiva de amor de Dios por ellos. Dios podría darles pruebas adicionales, pero Él no lo hará porque esta es la prueba más grande de su amor. Y si la cruz es la prueba definitiva del amor de Dios y la demostración más sublime de su amor, las circunstancias adversas bajo las que pudiéramos encontrarnos, no podrán derrotar la altura del amor de Dios. (Ver Ro 8:28a, 35, 37,38 y 39).

Bibliografía


Otto Kuss y Alfredo Wikenhauser, Romanos Barcelona, Herder, 1976 (Comentario de Ratisbona al Nuevo Testamento).

Anders Nygren, La epístola a los Romanos. Buenos Aires, La Aurora, 1969.

Apocalipsis 1.9, L. Cervantes-O.

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