domingo, 18 de julio de 2010

Letra 179, 18 de julio de 2010

SE UNEN IGLESIAS PARA EXIGIR PAZ Y SEGURIDAD
Guadalupe Félix
www.diario.com.mx, 12 de julio de 2010

Ciudad Juárez. Cansados de que la situación de violencia lejos de disminuir siga en aumento, la Iglesia en general, tanto católica como evangélica y de otras denominaciones, ha decidido salir a las calles a exigir la paz que tanto desean los habitantes de esta región. Mientras que ayer un grupo cristiano realizó en El Paso una marcha, obispos mexicanos reclamaron a las autoridades de todos los niveles a través del semanario Presencia, estrategias que proporcionen seguridad y paz a la comunidad.
Asimismo, pidieron a los feligreses que oren para que se solucionen las múltiples necesidades de México. Desde que la violencia comenzó a cobrar la vida de inocentes en esta localidad y al interior del país, católicos y evangélicos han realizado distintas acciones para tratar que las autoridades trabajen a favor de la paz. Actualmente, los católicos fronterizos preparan una procesión y misa en la vecina ciudad con el fin de pedir a Dios que cese la violencia en contra de los inmigrantes.
Los obispos de las diócesis de El Paso y Las Cruces demandan una reforma migratoria urgente, sobre todo ante la muerte del adolescente de 15 años, Sergio Adrián Hernández, quien fue asesinado por un elemento de la Patrulla Fronteriza en el bordo del río Bravo.
Los feligreses realizarán una ceremonia eucarística al aire libre en las inmediaciones del puente Santa Fe, en la vecina ciudad el próximo miércoles a las 7 de la tarde, pues las organizaciones católicas consideran una criminalización y deshumanización de la inmigración por parte del Gobierno estadounidense, se dio a conocer en su reciente edición a través del semanario Presencia.
La misa será presidida por el obispo de El Paso, Armando Ochoa, y el de la diócesis de Las Cruces, Nuevo México, Ricardo Ramírez. Los manifestantes iniciarán la peregrinación en el templo del Sagrado Corazón de Jesús, localizado en la zona centro de la vecina ciudad, y se conducirán hacia la Placita de los Leones, que se encuentra a unos cuantos metros de las garitas de cruce internacional en el puente Paso del Norte.
En la ceremonia se recordará la forma en que fue asesinado Sergio Adrián, además de resaltar otros casos donde los migrantes e incluso oficiales norteamericanos han perdido la vida.De esta manera se busca romper el estigma que tiene el Gobierno estadounidense de que los inmigrantes son peligrosos, manifestó a través del periódico católico Rubén García, director de la Casa Anunciación, agrupación promotora del evento.
Ayer un grupo de evangélicos también llevó a cabo una marcha y vigilia por la paz en Ciudad Juárez. El mayor interés que tienen los participantes es que termine la violencia en este lado de la frontera, señaló el pastor Joel Palomino a través de un comunicado.
Durante el recorrido que realizaron, pidieron al Dios que interceda para que los alcaldes de ambos municipios y sus respectivos equipos de trabajo, "tomen acciones concretas para que la paz, el bienestar y la fraternidad, se consoliden en la región". Indicó que "los cristianos no deben mantenerse pasivos ante la situación por la que atraviesa la hermana ciudad, sus mujeres, los hogares y la sociedad", además resulta lamentable tanto las muertes como el decrecimiento económico, el cierre de negocios, el éxodo poblacional, la intolerancia, la indolencia, la pobreza y la corrupción.
Obispos exigen seguridad y justicia
Debido a que la inseguridad sigue en aumento en toda la República, el presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), Carlos Aguilar Retes, y el secretario general Víctor René Rodríguez Gómez, enviaron recientemente una carta en la que exigen a las autoridades estatales y federales que diseñen estrategias que garanticen protección, seguridad y paz a los mexicanos. Además, que apliquen una verdadera procuración de justicia.
A través de la misiva se unen "al dolor e indignación de las familias y amigos de los fallecidos que fueron asesinados de la manera más cobarde y artera". Indican que la violencia que se ha recrudecido en estados como Tamaulipas y Chihuahua los hace pensar "cuánto tiempo más y cuántas muertes más tendrán que registrarse en este territorio y en otros puntos del país, cuánto tiempo más continuarán sufriendo las familias y comunidades tamaulipecas, chihuahuenses, y en general todos los mexicanos, este tipo de hechos escalofriantes que niegan una posibilidad a la paz, la seguridad y la vida".
Es necesario que todos los actores sociales y gubernamentales participen en la búsqueda de las soluciones y estrategias que permitan crear ambientes de confianza, paz y sosiego que tanto se requieren, señalan en el escrito. "Los obispos de México hemos expresado que hay muchas personas que tienen la convicción de que el crimen organizado, para extender el alcance de su influencia, ha corrompido personas y grupos de la sociedad, lo mismo que a grandes y pequeñas empresas. Para neutralizar la intervención de la autoridad, evitándola, anticipándose a ella, o distrayéndola, han corrompido también a servidores públicos, se han infiltrado en la estructura de los distintos niveles de gobierno, de procuración de justicia y del sistema judicial, convirtiéndose en una amenaza para la seguridad nacional y la democracia y, por tanto, en un abierto desafío al Estado", dijeron.
Se requiere de auténticas muestras de procuración de la justicia en México y que en lugar de buscar, se encuentren caminos que garanticen una clara oportunidad para vivir seguros.
"Confiamos en que un camino de unidad y solidaridad es posible para México a fin de superar la violencia, de la cual no podemos sino decir que va en aumento y con signos claros de mayor maldad y crueldad. Por lo que urgimos a las autoridades estatales y federales a realizar una exhaustiva investigación de los lamentables hechos y procesar a los culpables", añade.
Agrega que las ejecuciones, que cada día resultan más crueles, son la manifestación dolorosa y visible del crimen organizado; además generan el miedo social y hacen sentir su poder o capacidad de controlar y proteger el desarrollo de sus negocios ilícitos.
Los prelados hicieron un llamado a todos los católicos para que eleven sus plegarias a Dios pidiendo por las necesidades del país y para recuperar la seguridad y la paz.
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RAZONES POR LAS QUE SE DEBE LEER LA BIBLIA EN LAS ESCUELAS
Pastor Julio Ernesto Ágreda
www.elsalvador.com, 15 de julio de 2010

En el contexto del debate sobre si se debe leer la Biblia en las escuelas o no, es imperativo tener claro ciertos parámetros, que nos lleven a concluir que se tienen justas razones para implementar dicha medida.
Primero: El Salvador es un país cristiano, si partimos del hecho que cristiano es todo aquel que cree en Cristo. El cristianismo es una de las once religiones vivas en el mundo y está constituido por tres grandes grupos: ortodoxos griegos, católicos romanos y el mundo protestante. Estos dos últimos son los que dominan el ambiente religioso salvadoreño.
Según la última encuesta de opinión sobre prácticas religiosas de la población salvadoreña, que realizó la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas en octubre de 2009, el 99.5% dijo creer en Dios. De estos el 50.4% se declaró católica y el 38.2% evangélicos. Resulta interesante que sólo el 8.9% dijo no estar adherido a una religión y un 0.5% los que no creen en Dios, mejor conocidos como ateos.
Como sociedad cristiana, desde la perspectiva religiosa, la Biblia es el libro sagrado tanto para unos como para los otros. No tiene sentido negársele la entrada a las aulas escolares.
Segundo: La Biblia, por ser la Palabra revelada e inspirada por Dios (algo que los que se creen más sabios que el mismo Creador cuestionan), tiene el poder de producir cambios en la vida de las personas que se exponen a su lectura. San Agustín dijo: "La Biblia es cual un león, soltadla y ella sola se defenderá".
Nadie debe preocuparse acerca de cuál Biblia se leerá, si católica o evangélica, tal cosa no existe porque la Biblia es una sola. Tampoco debemos objetar anticipadamente sobre quiénes la leerán. El decreto legislativo no dice que hay que estudiarla o entrar en debates estériles, sino leerla únicamente. ¿Cuál es el temor? ¿Acaso no se leen otras obras y los maestros muy bien las leen ante sus alumnos? ¿Por qué no dejamos que ella se defienda por sí sola y poco a poco vaya calando en la niñez y juventud? El proverbio dice: "Instruye al niño en su camino, y cuando fuere viejo no se apartará de él".
Tercero: En lugar de cuestionar su lectura e incluso pedir el veto presidencial, ¿por qué no preguntarle a Dios, su verdadero autor, qué dice Él? De seguro nuestro Creador estaría de acuerdo con esta medida. Si Él está de acuerdo, ¿por qué los hombres nos oponemos? ¿Quién dice que nosotros tenemos la última palabra en esto?
Los hombres de púlpito, los que se dirigen cada semana a sus feligreses para enseñar principios bíblicos, deberían ser los primeros en pronunciarse a favor, llámense sacerdotes católicos o pastores evangélicos. Es incongruente inculcar dichos valores desde el púlpito y oponernos a que esos mismos valores los reciban quienes más tarde dirigirán los destinos de este país. Todos los que nos denominamos cristianos, clérigos y laicos, deberíamos apoyar esta medida sin pasiones ideológicas ni religiosas.
No presagiemos que su lectura suscitará otro tipo de violencia, eso no va a ocurrir. Hagamos lo que nunca hemos hecho, intentémoslo, ¿qué perdemos?
Cuarto: Históricamente se sabe que, donde quiera que la Biblia se ha leído ha provocado cambios en bien de los hombres. Como ejemplo de esto bástenos citar algunos: Esdras y Nehemías le devolvieron la lectura de las Santas Escrituras al pueblo, y aquello produjo grandes cambios. El rey Josías ordenó que se leyera la ley de Jehová al pueblo, y los resultados no se hicieron esperar. Naciones que en tiempo atrás usaron la Biblia en las aulas, vieron florecer sus economías y más.
Quinto: Una última razón está basada en las promesas que el presidente Funes hiciera en su campaña. Él dijo que gobernaría con la Constitución y con la Biblia. Una promesa como ésta se debe cumplir a cabalidad, pues no se puede hacer compromisos delante de Dios y tomando como base su Palabra, si éstos no han de cumplirse. No hacerlo sería un error histórico porque se trata de algo sagrado con lo cual no se debe jugar. Con el respeto que me merece señor Presidente, le pido en nombre de un vasto segmento de la población, sancione esta ley, no la vete por favor.

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