sábado, 12 de mayo de 2018

Actividades y anuncios


OREMOS POR TODAS LAS ACTIVIDADES DE ESTE MES

***

CULTO DE ORACIÓN Y ESTUDIO
Martes 15 de mayo, 19 hrs.

Modera: Pbro. Alejandro Zamorano

Llamamiento: Salmo 119.65-73
Oración de ofrecimiento
Himno: “Oh, dulce, grata oración” (510)
Círculo de oración (elecciones) y testimonios
Lectura bíblica: Ezequiel 33.1-20
Tema: El profeta debe vigilar a su pueblo
Himno: “Grande gozo hay en mi alma hoy” (383)
Ofertorio
Bendición pastoral


EL PROFETA, CENTINELA DE SU PUEBLO
Julio Lamelas Míguez

E
n Ez 33,1-9 el profeta se presenta como centinela para describir su función entre los exiliados. No es el primero en utilizar esta imagen para caracterizar su misión profética. Ya Jeremías hablaba de estos centinelas que el Señor ha dado a su pueblo para que den la alerta en caso de peligro (véase Jr 6.17). De profetas centinelas también hablan Oseas (Os 5.8; 6.5), Habacuc (Hab 2.1) e Isaías (Is 21.6). Ser centinela es una de las características de los verdaderos profetas, porque los falsos no acuden a las brechas para ver lo que pasa y avisar inmediatamente al pueblo (véase Ez 13,5). Los falsos profetas son adivinos, magos y embusteros; el profeta verdadero es el centinela que vigila y está atento a la palabra de Dios; no adivina, sino que lee los acontecimientos de la historia para iluminarlos a través de la palabra de Dios que anuncia. Pero la imagen del centinela evoca también la urgencia y el peligro, porque el profeta aparece en los momentos más difíciles y más dramáticos, en los períodos de crisis del pueblo. Por eso escruta todo aquello que haga referencia a la vida y a la muerte.

Este es el problema fundamental que se le plantea al pueblo: Sufrimos el castigo que merecen nuestro delitos y pecados, y por eso nos estamos consumiendo. ¿Cómo vamos a poder vivir? (Ez 33,10; véase Ez 18). Sin embargo, para Ezequiel, con la señal de alarma, todavía hay tiempo para evitar lo peor. Todavía es posible cambiar el curso de los acontecimientos. El centinela está ahí para que los malvados a quienes se les dirige la advertencia puedan desandar sus malos caminos. El Señor quiere la vida del hombre no su muerte (Ez 33.11). Pero es necesaria la conversión a la que invita frecuentemente el profeta.

Ez 33.10-21 desarrolla el tema de la responsabilidad moral del individuo y la justicia del castigo de Dios tal como se hacía en Ez 18, aunque con algunas diferencias. Allí se hablaba de la solidaridad de los padres y los hijos en la culpa y en la retribución. Aquí se afirma simplemente la retribución personal. Un centinela que debe dar la alarma para salvar a un pueblo es exactamente la definición de Isaías y Jeremías. Pero se percibe que Ezequiel no se interesa, en estos momentos por el pueblo en sí, sino por cada uno de sus habitantes.
_______________________________________

PRÓXIMAS ACTIVIDADES

20 – Domingo de Pentecostés / Culto de Evangelización / 
Culto Unido: Iglesia Antioquía, 17 hrs. / Mesa de Diálogo sobre iglesias y elecciones, 18.30 hrs. 

No hay comentarios: